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Grizzlies pretenden seguir devorando a gigantes

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Parsons burla 'una mano' en su cara (0:23)

Chandler Parsons se enfrenta a una defensa difícil de Trey Lyles, pero se las arregla para anotar un triple en el segundo cuarto ante los Grizzlies. (0:23)

El que Memphis Grizzlies haya dado una de cal y otra de arena desde el 13 de diciembre (7-8) es comprensible tras las medidas de ajuste urgente por las que ha tenido que pasar el novel coach, David Fizdale. Cuando firmó por el conjunto de Tennessee no imaginó que el lastre de las lesiones volviera a ser la losa que ya entorpeció el camino del equipo durante la temporada pasada. Las bajas se sucedieron de nuevo desde el inicio, con intermitencia y capacidad resolutiva de los jugadores sanos.

Tony Allen, Mike Conley, Chandler Parsons, Vince Carter y Zach Randolph fueron algunos de los integrantes que estuvieron en el dique seco. Sus compañeros aguantaron el tirón cuando ellos no estuvieron, con agallas y un grupo joven que ha sabido ser solvente con su líder hasta ahora indestructible: Marc Gasol. Entre los menos expertos se encuentran James Ennis, Andrew Harrison y un Troy Williams sorprendente.

Y así, con los altibajos propios de un equipo pocas veces completo, los Grizzlies han sabido salir victoriosos ante rivales de la talla de Houston Rockets, de Oklahoma City Thunder, de Golden State Warriors o de Utah Jazz en su última cita. Todo gira sobre la esfera de los Grizzlies, todo cambia mientras un elemento y sello de identidad permanece inmutable: la defensa.

Ahí empieza todo, en la virtud que oxigena las recientes temporadas de Memphis, en esa energía que ni se crea ni se destruye, sino que simplemente evoluciona. Gran parte del éxito de los fabulosos Grizzlies reside en contener a sus rivales a 98.6 ppj por eso son el tercer mejor equipo de la competición en ese sentido y el primero en eficiencia defensiva, y el tercero en limitar el balance porcentual de los intentos de sus contrincantes, y el cuarto en robos de balón… Suma y sigue.

El tiempo se resiste a un Allen que con 34 años de edad ocupa el octavo puesto en robos de balón con un total de 60 (1.8 por partido). Junto a Conley, el duo es uno de los más incisivos en el apartado defensivo. Gasol sigue siendo el de siempre y el el décimo noveno mejor bloqueador de la competición con 1.3 bpj. JaMychal Green le ha dado buen brío a la contención con una versatilidad que le ha venido de perlas al plantel.

El miércoles, Memphis se mide por segunda vez al Thunder de Russell Westbrook después de forzarles a completar su peor encuentro de la temporada el 29 de diciembre. Cayeron por una diferencia de 34 puntos. Gasol convirtió 25 unidades en otra muestra de autoridad y Westbrook acabó expulsado por dos faltas técnicas. El armador nunca ha logrado certificar un triple-doble ante sus próximos rivales y ha sufrido más de la cuenta ante su nutrida defensa.

Los Conley, Gasol y compañía se encuentran en medio de una de las rachas más complicadas en su calendario y después del juego ante el Thunder tendrán que medirse el viernes a los Rockets. Con James Harden deberán neutralizar a otro artista de los triple-dobles. En ese aspecto la defensa perimetral será fundamental más allá de los dos pilares que en los últimos encuentros están brillando como antaño. Gasol y Randolph llevan registrados un balance de +18 siempre que comparten el juego interior juntos sobre la duela. En los dos últimos encuentros ante Warriors y Jazz su presencia fue fundamental. Para que los Grizzlies mantengan su buen momento ante rivales de categoría, es necesario que las dos torres defiendan el perímetro con autoridad cuando compartan juego, algo que no está sucediendo (los equipos anotan un 37 por ciento de los triples que intentan cuando juegan juntos).

Todo empieza en la defensa en la estrategia de Fizdale y de ahí a un Conley que acumula 18.7 ppj en el que es el máximo de su carrera, como también lo son los 19.7 ppj de Gasol. La banca carbura y los secundarios están a tono, gracias a ello, los Grizzlies son uno de los tres equipos que acumulan varios jugadores de la segunda unidad con dobles dígitos.

Las cosas están equilibradas en Memphis, con o sin sus estrellas, con mejor o menor suerte. A base de trabajo duro y de tragar mucho barro, el plantel está dispuesto a sumar otra temporada más en los playoffs y quien sabe si avanzar más de lo previsto. Actitud no les falta.