Gigantes firman contrato con Oracle para darle nombre a su parque

El hogar frente a la bahía de los Gigantes de San Francisco tendrá un nuevo nombre a partir de este jueves.

Los Gigantes anunciarán el jueves un acuerdo por 20 años para ceder el derecho del nombre de su estadio a la compañía Oracle, gigante en el campo de la tecnología y con base en el Área de la Bahía, según indicó Larry Baer, director ejecutivo de la novena, al diario The San Francisco Chronicle.

El parque, inaugurado en el 2000 con el nombre de PacBell Park, fue conocido como AT&T Park desde 2006.

“Es un parque icónico y lo vemos como un lugar emblemático”, dijo Baer. “Dijimos antes que queremos que este parque envejezca con gracia, al punto de sentirlo como se siente Fenway en Boston y Wrigley en Chicago”.

El cambio de nombre será inmediato y los letreros temporales se colocarán el jueves.

Bloomberg reporta que el acuerdo con Oracle es por más de $200 millones, un aumento signficativo en relación a los $100 millones por los derechos del nombre del parque que la franquicia obtuvo los últimos 20 años.

Los Golden State Warriors juegan actualmente su última temporada en la Oracle Arena, donde han conquistado sus tres títulos de la NBA, y se mudarán al otro lado de la bahía a para jugar en una nueva arena en la ciudad de San Francisco a partir de la próxima campaña.

La arena en Oakland tendrá un nuevo nombre.

El nombre de AT&T fue el nombre que el parque de los Gigantes adquirió en 2006 y el de PacBell Park lo obtuvo desde antes de que el estadio fuera inaugurado. Tres años después adoptó el nombre de SBC Park y finalmente cambió al de AT&T cuando el gigante en telecomunicaciones superó las ofertas de sus predecesores.

AT&T comunicó a los Giants el otoño pasado que tomaría una distinta dirección estratégica, dijo Baer, y el equipo encontró un nuevo patrocinador en Oracle, que ya tiene contratos publicitarios con la novena.

El director ejecutivo de Oracle, Mark Hurd, dijo que la visibilidad que la compañía ganó con el éxito de los Warriors en Oakland fue clave en la decisión de la compañía de cerrar el trato con los Gigantes.