Los campeones Astros están listos para defender su corona

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Recital de pitcheo de Justin Verlander (0:50)

La estrella del staff de lanzadores de Houston le recetó 10 ponches a los Orioles. (0:50)

Los campeones Astros de Houston comienzan la defensa de su corona ante los Indios de Cleveland, en una serie divisional donde debe predominar el pitcheo.

Los Astros dominaron el Oeste de la Liga Americana con 103 triunfos y 59 derrotas, un récord incluso mejor que el del 2017 (101-61), cuando terminaron ganando la Serie Mundial por primera vez en su historia.

Los Indios caminaron la división central con balance de 91-71, únicos con récord ganador en ese grupo.

El cuerpo de serpentineros de Houston fue el mejor de todas las Grandes Ligas, con efectividad colectiva de 3.11, mientras los rivales les batearon para sólo .217 de average.

Encabezados por Justin Verlander, los pitchers de los Astros propinaron 1,687 ponches, cifra máxima entre todos los staffs de las Mayores, en tanto regalaron 435 boletos.

Sus abridores tuvieron 105 aperturas de calidad, únicos con más de un centenar.

Los derechos Verlander (16-9, 2.52), Gerrit Cole (15-5, 2.88) y Charlie Morton (15-3, 3.13) conformarán la rotación abridora para la postemporada, junto al zurdo Dallas Keuchel (12-11, 3.74).

Osuna, el cerrojo

A diferencia del pasado año, en que el relevo era el mayor signo de preocupación para el manager A.J. Hinch, esta vez el mexicano Roberto Osuna es una garantía a la hora de cerrar partidos, con 12 rescates en igual número de oportunidades desde que llegó a Houston el 6 de agosto, procedente de los Azulejos de Toronto.

Una ofensiva no tan redonda

Aunque en el papel, no hay mucha diferencia entre los Astros campeones del 2017 y los actuales, esta versión no tiene una ofensiva tan compacta como hace un año.

El puertorriqueño Carlos Correa ha tenido un retroceso en el 2018 y el venezolano José Altuve, lesionado por primera vez en su carrera, quedó lejos de aquel Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

George Springer también tuvo un bajón en sus números y el venezolano Marwin González no ha sido ni por asomo el utilísimo pelotero que obligó a Hinch a buscarle un hueco en la alineación.

Tampoco está el efectivo Brian McCann, lesionado por el resto del año y sustituido por el boricua Martín Maldonado, superior defensivamente, pero con un bate más débil.

Un nuevo líder

Si el año pasado, cuando las cosas se ponían feas, todos en el dugout miraba a Altuve como su salvador, esta vez ese papel lo asumió el antesalista Alex Bregman.

Con números dignos de MVP, Bregman superó por primera vez en su carrera los 30 jonrones y las 100 carreras impulsadas, en tanto fue el máximo productor de dobles (51) de todo el béisbol.

Factor X

Sin tanto ruido, a la sombra de Altuve, Correa o Bregman, el cubano Yuli Gurriel vuelve a ser ese factor X que puede inclinar la balanza a favor de los campeones.

Bateador oportunísimo, el mayor de los hermanos Gurriel es un monumento a la estabilidad de sus números, que sin ser extraordinarios, son encomiables por tratarse de un pelotero que perdió sus mejores diez años en un béisbol inferior que le quedaba pequeño.

Indios: Cuatro pitchers con más de 200 ponches

La Tribu no se queda atrás con su pitcheo de élite.

Por primera vez en la historia, cuatro abridores de un mismo equipo superan los 200 abanicados.

Corey Kluber (222), Trevor Bauer (221), el venezolano Carlos Carrasco (231) y Mike Clevinger (207) serán los abridores designados por el manager Terry Francona en la postemporada, en un nuevo intento por ganar la Serie Mundial por primera vez desde 1948.

El cuerpo de pitcheo trabajó para efectividad colectiva de 3.77 y tuvo 87 salidas de calidad, mientras la ofensiva rival produjo para average de .242.

Brad Hand vino a dar una mano

Uno de los puntos fuertes de Cleveland, al menos en el papel, era su bullpen.

Pero Andrew Miller no ha sido el mismo, en parte debido a lesiones que lo mantuvieron fuera de acción en los meses de junio y julio.

Y Cody Allen tuvo una decepcionante temporada en la que incluso perdió su papel de cerrador.

Entonces vino Brad Hand desde San Diego a echarle una mano a Francona.

El zurdo Hand se adueñó de la responsabilidad de cerrar los partidos y salvó ocho de diez oportunidades en los dos últimos meses de la competencia regular.

Ramírez y Lindor, el dúo dimámico

La ofensiva de los Indios no es segunda de nadie, encabezada por uno de los dúos más explosivos de todo el béisbol, que componen el dominicano José Ramírez y el puertorriqueño Francisco Lindor.

Entre los dos pegaron 77 jonrones, 39 Ramírez y 38 Lindor, en tanto remolcaron 198 carreras, 106 el quisqueyano y 92 el boricua.

Este dueto está bien respaldado por el dominicano Edwin Encarnación, en su cuarta campaña seguida con más de un centenar de remolques y séptima con más de 30 vuelacercas, además del cubano Yonder Alonso, con buenos números complementarios (23 HRs y 83 carreras fletadas).

Factor X

De Michael Brantley siempre se han hablado maravillas desde sus años escolares.

Pero ha sido más frágil que el cristal de bacarat y después de nueve campañas en las Mayores, no ha pasado de ser un prometedor pelotero.

Un Brantley (más o menos) saludable viene de una de sus mejores campañas y es un verdadero peligro frente a cualquier lanzador, por muy Verlander que se llame.