José Altuve no se da el lujo de sentir dolor o quejarse de sus molestias

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Alex Bregman iguala el encuentro con doble (0:33)

Un roletazo que no pudo manejar Rafael Devers en tercera, se convirtió en el batazo que trajo a José Altuve con la carrera del empate. #PostemporadaESPN (0:33)

HOUSTON -- José Altuve asegura que en la postemporada de las Grandes Ligas no hay tiempo para quejarse, mucho menos para sentir dolor.

Así que el pelotero venezolano dijo que seguirá jugando sin descanso mientras los Houston Astros necesiten de su ayuda para tratar de conseguir el segundo título de su historia, ya sea en su posición natural o bateador designado, como sucedió en el Juego 3 de la Serie de Campeonato contra los Boston Red Sox.

"No estoy acostumbrado, no voy a mentir, pero es lo que hay", dijo Altuve el martes por la noche. "Tengo que hacer todo lo posible para ayudar a mi equipo como bateador designado".

Altuve pegó dos imparables y recibió una base por bolas en cuatro viajes al plato de bateo. Anotó la carrera que en el quinto inning daba el empate momentáneo a los Astros en el tercer juego de la serie, que perdieron 8-2 en su Minute Maid Park.

"Me sentí bastante bien, mejor de lo que yo creía", comentó. "Todos saben que no estoy al 100 por ciento pero suficientemente bien para salir al terreno de juego".

Altuve aseguró que por su "memoria corta" ni siquiera recuerda el momento exacto ni las razones de las molestias que siente en rodilla y tobillo derechos.

Es probable que en la Serie Divisional que Houston limpió sobre los Cleveland Indians hayan sucedido, ya que en el Juego 2 se resbaló al arrancar hacia la primera, pareció irse en picada hacia el suelo y de ahí corrió para embasarse en primera.

Su compañero Alex Bregman dijo que Altuve es un pelotero que jamás se rinde y su manager A.J. Hinch coincidió.

"Creo que es cuando mejor se ha sentido corriendo sólo en línea recta", dijo Hinch en referencia a Altuve y su participación como bateador designado. "El cambiar de dirección causa poco de problema. Cuando da la vuelta (a las bases) está poco incómodo. Es muchacho es un ejemplo perfecto para cualquiera que vea béisbol sobre la manera de jugar y competir".

"Así que no tengo ninguna duda de que jugará mañana, ya sea como bateador designado o en segunda base y que va a dejarlo todo allá afuera".

Altuve, de 28 años de edad, batea .280 con tres carreras producidas, incluido cuadrangular, y siete anotadas en la actual postemporada.

"Mañana tengo que venir como sea y donde sea, segunda base, designado, como sea para tratar de ayudar a mi equipo", afirmó. "No soy el único que a estas alturas siente dolor en el cuerpo. No hay razón para quedar fuera".