LOS ÁNGELES -- Estados Unidos en un grupo de histeria. México ante la temible delantera uruguaya. Brasil a preocuparse sin Neymar. Y Argentina ante un Chile distinto del que lo victimó un año antes.
Ojo. No hay muertos ni sobrevivientes sin que el balón esté en juego. Todos tienen el derecho y la obligación de un juicio de 90 minutos. Todos: los favoritos y los desamparados, los poderosos y los menesterosos.
Estados Unidos es el anfitrión, pero México jugará de local, sin duda, al menos en la primera fase. El Tri de Juan Carlos Osorio debutará ante los artilleros uruguayos, con un Luis Suárez encendido, más allá del millaje de un año que seguramente termine en la Final de la Champions.
Jamaica amenazó en la anterior Copa Oro, cayendo en la Final ante México, y Venezuela reclama en su transición una oportunidad histórica. Cierto: Phoenix, Pasadena y Houston saben bien lo que es vestirse del Tri.
¿Uruguay? El ajetreo de sus europeos, especialmente de Suárez, deberá implicar el evidente declive de adrenalina, combustible y resistencia. Pero, su nómina y sus nombre, los hace favoritos. Osorio conoce bien a Tabárez y su grupo de auxiliares tiene ya la videoteca y hemeroteca lista.
La lógica apuesta a cartas abiertas, pero la displicencia sería peligrosa. Uruguay y México deben ir a la siguiente fase. Cuidado: el cruce de este grupo iría contra Argentina o Chile.
EEUU, por su parte, en el momento en que Klinsmann no puede fortalecer la herencia de Arena y Bradley, no tiene garantías de ser el enterrador del innecesariamente llamado Grupo de la Muerte. En calidad de jugadores, nominalmente, manda Colombia. Paraguay vive un recambio, pero la esencia prevalece. Costa Rica aún lejos del nivel que tuvo con Pinto.
¿A la segunda fase, con la localía de EEUU? Colombia y Paraguay son favoritos, pero el espíritu competitivo de los estadounidenses rebasa a su propio entrenador.
Neymar está asignado a JJOO en Río. Barcelona lo aísla y lo asila para la Copa América. Él y otros jugarán olímpicos y se ausentarán del Centenario. Ecuador será su dolor de cabeza, mientras Perú, con un cinturón de castidad a sus jugadores, preocuparía. Haití amenazó en Copa Oro. Lo detuvo Jamaica, pero el proyecto sigue.
Brasil y Ecuador parecen tener las bendiciones, pero habrá que esperar a que Dunga sepa que jugadores puede convocar, porque la prioridad nacional es la medalla olímpica de oro, esa que aún sigue sin poder conquistar.
Panamá y Bolivia parecen ser las escoltas de Argentina y Chile. Explicarlo sería una obviedad. Recordemos que a los canaleros no fueron derrotados por México, sino asesinado por el arbitraje en la Semifinal de la Copa Oro 2015. Bolivia sigue siendo erosionada desde su mesa directiva.
Interesante el cruce siguiente. Argentina con un Tata Martina en deuda y el nuevo Chile con Pizzi, se medirían a los presuntos clasificados del vecindario tres, Uruguay y México.
Pero ya está en marcha una Copa América Centenario que tiene como único inconveniente, las largas jornadas de viaje, con más tiempo en aviones y aeropuertos que en canchas de entrenamiento, pero, ese desgaste será para todos.
Y al final, queda como emblema de la competencia la frase de Mario Alberto El Matador Kempes: "Quien la gane (esta Copa América), tendrá 100 años para disfrutarla".
Ah, sí, el arbitraje. No hay más. Concacaf y Conmebol con todos sus defectos y todas sus sospechas. Algunos son malos árbitros. Otros son árbitros malos. Los primeros despiertan lástima, los segundos, suspicacias.
