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Fidel Kuri, digno ejemplar de la ralea de la FMF

LOS ÁNGELES -- Hace más de medio siglo, la leyenda relataba como José Manuel Núñez, presidente del Atlante, llegaba siempre con retraso a la asamblea de dueños de clubes.

Un General de División del Ejército Mexicano no podía tener problemas de horario, o de tráfico. Llegaba tarde simplemente porque se le pegaba su maldita y regalada gana. Su disciplina castrense era llegar tarde, al menos a las oficinas de la FMF.

Entraba José Manuel Núñez al recinto y los presentes, la mayoría con mucho más dinero pero con mucho menos poder, se ponían de pie, y prácticamente se cuadraban como cualquier soldado raso.

Alguna vez un despistado presidente de equipo no lo hizo. El General Núñez musitó: "Esos que hoy no se ponen de pie, pronto se pondrán de rodillas". Y ocurrió.

Acto seguido, el presidente del Atlante, desenfundaba la pistola calibre 45, se sentaba en una de las cabeceras, claro, reservada para él, y golpeaba estruendosamente la mesa con el arma: "Ya podemos comenzar la sesión". Los débiles de espíritu se volvían débiles del corazón, literalmente.

Y claro, si se habían tomado acuerdos antes de la llegada del militar, había que revisarlos de nuevo. Así fue como aquel General de División salvó dos veces al Atlante del descenso.

Va esta introducción para recalcar que el mando de la FMF siempre ha estado en poder de dictadores, y no necesariamente como presidentes designados. Ya se sabe: el poder auténtico se ejerce en las sombras.

La única vez en que el poder cambió de mando en tiempos recientes, fue cuando Rafael del Castillo, doctor en Derecho, fue el más chueco de los mandamases. Él y Rafael Lebrija padre, armaron la falsificación de actas que significó el #CachirulGate y dejó al Tri fuera del Mundial Italia '90, por suspensión de FIFA.

Se treparon al poder Emilio Maurer y Francisco Ibarra, el primero mandaba como vicepresidente y el segundo obedecía como presidente.

Era un caso similar al que los anales políticos mexicanos mencionan en los albores del Siglo XX. Afuera de la residencia presidencial había un letrero tipo grafiti, para esa época: "Aquí manda el presidente, pero el que manda vive enfrente (Plutarco Elías Calles)", quien mangoneó a tres presidentes durante su dictadura... en las sombras.

Lo irónico es que Maurer e Ibarra supuestamente habían llegado a combatir la corrupción en la FMF. Y terminaría siendo tan malo el remedio como la enfermedad.

Después de una depredadora auditoría externa, Maurer fue a dar a la cárcel, Ibarra se lavó las manos, y Guillermo Lara, responsable de todas las marometas financieras, los vendió a ambos a cambio de su libertad.

Es decir, los paladines de la justicia que limpiarían la FMF, terminaron barridos por supuestos pecados similares que sus antecesores.

Hoy, vemos el panorama similar, hablando de la mano firme que mece la cuna podrida del futbol mexicano. Una mano oculta, aunque todos sepan a quien pertenece. Y esa mano a qué intereses obedece.

En ese horizonte, Fidel Kuri Grajales comparece como el epítome de la impunidad y de la inmunidad. Nadie ha podido domesticarlo. ¿Podrá hacerlo Yon de Luisa? O, perdón, ¿querrá hacerlo Yon de Luisa? Porque, sin duda, debe hacerlo, está obligado a hacerlo.

Recordemos que Fidel Kuri Grajales quedó desprovisto de todo fuero, autoridad y representatividad en el futbol de México hasta el 20 de septiembre de 2018, por parte de la FMF.

Una aclaración: los expertos en política en Veracruz consignan que Kuri pasó de ser militante del PRI a ser militante del PAN cuando a él y al partido político les fue conveniente. Claro, ya regresó al priísmo.

Recordemos que Veracruz, desde la época de Miguel Alemán, ha sido un bastión político poderoso y determinante para que desde Los Pinos pueda jugar al tetris en situaciones electorales. ¿Ya sabe quién mece esa cuna?

Kuri se ha venido burlando de la FMF, y prácticamente se mofó de Decio de María en la Asamblea de Dueños, a la que debieron prohibirle la entrada, pero nadie tuvo la testosterona de hacerlo. Kuri le espetó a Decio: "Tú ya te vas y yo me quedo".

Nuevamente, estos días, Kuri asalta la escena, sin tener privilegio alguno. Recordemos el boletín que subrayaba su castigo por reincidencia: "No podrá realizar actividad alguna relacionada al futbol federado, por lo que el período de suspensión se amplía hasta el 20 de septiembre de 2018".

Tras pitorrearse de Memo Vázquez, al que llamó "mandilón" en el término más suave, y luego de cachondearse con Hugo Sánchez, Kuri confesó que ha seguido, sigue y seguirá ejerciendo todas las funciones de que fue vetado por la FMF.

Ojo: de acuerdo a las reiteradas violaciones a su castigo, Fidel Kuri Grajales ya podría ser expulsado de por vida de cualquier actividad vinculada al futbol, más allá de que incluso podría desafiliarse al Veracruz, por sus propias transgresiones, además de las deudas con jugadores y ex miembros del cuerpo técnico.

Además, las exigencias que se le han marcado para garantizar la seguridad dentro, fuera y en los alrededores del estadio, no las ha acatado el equipo Veracruz, por órdenes de Kuri. Otro motivo para proceder conforme a reglamento.

Y claro, los insultos y agresiones a lo que Decio llamaba La Familia (léase La Famiglia), han sido constantes. ¿Y el Código de Ética? Otra de las faramallas infames de la FMF.

Hoy, sólo una persona tiene la palabra y la autoridad. Se llama Yon de Luisa. ¿Se atreverá?

Por lo pronto, Fidel Kuri se encuentra en Italia, y el domingo, según gente vinculada al club, estará en El Vaticano, participará en la misa que oficie el Papa Francisco, recibirá la comunión y la bendición del Pontífice. Ora pro nobis.