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Llueven críticas a Ignacio Beristáin por aceptar acuerdo Chávez Jr.

MÉXICO -- Nacho Beristáin ha comenzado a sentir las consecuencias de haberle dicho sí a entrenar a Julio César Chávez Jr. rumbo a la pelea del 6 de mayo en la T-Mobile Arena de Las Vegas ante Canelo Álvarez, principalmente por dos razones: la indisciplina de Junior y si en verdad este reto es profesional o simplemente económico.

En entrevista con ESPN desde el gimnasio Romanza, el entrenador veracruzano, miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional, dicen que hay mucha gente llenándole la cabeza de cosas que ni siquiera han sucedido, que se ha quejado de Julio sin haber comenzado de manera formal el campamento.

"Hemos estado cerca con el papá (JC Chávez), es un tipazo, lo agobia la gente que lo quiere y están encima, pero es un tipazo", dijo Beristáin de la relación que ha tenido con los Chávez en el pasado. "En parte escogí este reto por eso, y aparte porque la gente a veces no cree que uno es profesional y agarra las peleas no por dinero sino por el reto en sí", añadió.

Beristáin dijo que para él esta pelea de Chávez y Junior tiene un valor especial en su carrera. "Significa mucho si logras ganar, al darle luego un mentis (sic) a la gente que revuelca tonterías. Me dicen, cómo le vas a hacer si este tipo no entrena, si a la primera se va a bajar del Otomí y no lo va a hacer. Mucha gente me recrimina algo que ni siquiera ha pasado", destacó Nacho.

Beristáin dijo que pese a ello, lo único que le queda es mostrar respeto a la gente, principalmente a los críticos. "Respeto mucho a la gente de boxeo, a los periodistas, pero he escuchado que dicen que voy por el billete, a recoger lo que sembré, hay que oír a la gente y respetarla", apuntó.

Mientras tanto, Beristáin ha asegurado que no va a estar con Julio César Jr. para la gira de prensa, pues tendrá que viajar el 18 de febrero a Inglaterra con Rey Vargas, a quien alista en el Romanza para la pelea por el campeonato súper gallo del Consejo Mundial de Boxeo en contra de Gavin McDonell, el 25 de febrero en Inglaterra.