Uno por uno del Barcelona

Barcelona goleó por 5-1 al Lyon en la vuelta de octavos de final de la Champions. EPA

TER STEGEN. Batido. No pudo responder al remate raso y ajustado de Tousart pero antes sacó dos buenas ocasiones del OL. Sereno bajo palos, no tuvo demasiado trabajo.

SERGI ROBERTO. Esforzado. Cerró bien su banda y subió el balón con criterio, sin meterse en problemas y combinando con presteza. Tocado, le sustituyó Semedo en la recta final.

PIQUÉ. Goleador. Cerró la eliminatoria marcando el 4-1 y dejando en segundo plano su falta de contundencia en el gol del Olympique.

LENGLET. Solvente. Colocado, firme, rápido al corte y preciso en el pase. Un partido muy completo y solvente. Se aventura difícil que pueda perder su condición de titular ante Umtiti.

JORDI ALBA. Profundo. Se desdobló como en él es habitual, buscando a Messi, al que sirvió un par de balones en la primera mitad en el ataque azulgrana y respondiendo con rapidez al bajar a defender. Un pulmón que no se agota.

BUSQUETS. Capataz. Sufrió con la presión y en ocasiones debió soltar la pelota con más rapidez, pero agradeció los apoyos tanto de Rakitic como de Arthur.

RAKITIC. Entregado. Cumplió sin estridencias, ayudando en la distribución y colaborando en la recuperación.

ARTHUR. Enorme. Completó una primera mitad excepcional, dando la sensación de estar capacitado para liderar al Barça en cualquier circunstancia. No se complicó en el pase, buscó al compañero mejor colocado y acompañó con una inteligencia excepcional. Le sustituyó Vidal.

MESSI. Inclasificable. Simplemente sublime, excepcional e indiscutible. Abrió la noche de penalti, otro a lo Panenka, y la cerró, cuando sufría el Camp Nou, con una recta final de partido solo a la altura de su figura. Marcó el 3-1 y regaló consecutivamente dos goles más a Piqué y Dembélé para ser el héroe siempre esperado.

COUTINHO. Rebelado. De más a menos, cumplió una muy buena primera parte, con el premio del gol, el 2-0, y se fue apagando en la segunda mitad hasta ser sustituido por Dembélé.

SUÁREZ. Generoso. Sigue sin marcar en Europa… pero viendo su actuación nadie diría que lo necesita. Le regaló un gol a Coutinho y fue un auténtico dolor de cabeza para la defensa del OL, peleando, presionando y agobiando de principio a fin.

DEMBÉLÉ. Refrescante. Entró por Coutinho en los últimos 20 minutos, cuando más sufría el Barça, para estirar al equipo. Y encontró el premio del 5-1 al final.

VIDAL. Fuerte. Sustituyó a Arthur en el cuarto de hora final. Su entrada parecía una llamada al aguante y sufrimiento… No podía imaginar que sería apenas un espectador de lujo en la exhibición de Messi.

SEMEDO. Presente. Cumplió en el último suspiro, cuando ocupó el puesto de Sergi Roberto.