Los ideales de Ajax triunfaron sobre la riqueza de Juventus y Cristiano

TURÍN -- Resulta que Cristiano Ronaldo no es suficiente. El portugués anotó tanto en la ida como en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League contra Ajax. Puso a los bianconeri al frente en el Allianz Stadium el martes. Ni siquiera hubieran estado ahí sin el hat trick que él marcó contra Atlético de Madrid en octavos. El astro de 34 años hizo su parte. Pero no alcanzó.

El logro de Ajax es impresionante. Tal como Erik ten Hag señaló en la víspera del partido: "ya es enorme seguir en Europa después del invierno". Ajax no llegaba a la fase de eliminación del torneo desde hacía 13 años. Arrancó la campaña en la segunda ronda de clasificación. Cuando Ajax se enfrentó a Sturm Graz a fines de julio, no podría haber imaginado que se convertiría en el primer equipo de la Eredivisie en llegar a las semifinales de la Champions League desde que PSV lo hiciera en 2005. Desde entonces, el fútbol ha sufrido una fuerte estratificación económica.

Considera la brecha de riqueza. Los €112 millones que Juventus gastó para adquirir a Cristiano superan en €20 millones los ingresos anuales de Ajax. Habría que sumarle €4m al total de la nómina del equipo para llegar a la cifra que el ganador de cinco Balones de Oro gana antes de impuestos.

Pero las ideas a veces predominan sobre las inversiones. Ajax mereció ganar en Ámsterdam la semana pasada, y fue más que Juventus en el segundo tiempo del martes para imponerse 2-1, con un global de 3-2. Permanece invicto en calidad de visitante en Europa a pesar de haber jugado en Bayern Munich, Real Madrid y ahora Juventus. Haber remontado un partido en el territorio de un equipo que está a punto de convertirse en el primero de las cinco grandes ligas europeas en ganar el título de liga por octava temporada consecutiva es una hazaña alucinante.

Sobre todo, porque Ajax parecía fuera de sí en el primer tiempo. Las seis faltas cometidas en los primeros 15 minutos impidieron que cualquiera de las partes entrara en ritmo. La influencia de Frenkie de Jong fue inicialmente más limitada de lo que había sido en el partido de ida, tal vez por la lesión muscular que sufrió el fin de semana, y la pérdida de Noussair Mazraoui por lesión significó que Ajax no contaba con ninguno de sus defensores preferidos, mientras que Nicolás Tagliafico también estaba fuera del partido por suspensión.

Y el gol de Cristiano llegó justo cuando Ajax estaba comenzando a hacer presión. Equipos de menor carácter se habrían resignado a su suerte, pensando que así son las cosas. Cristiano ha marcado 65 goles en 78 partidos de eliminación. Ha ganado este trofeo cuatro veces en los últimos cinco años. Esto fue lo que le faltó a Madrid cuando Ajax lo eliminó el mes pasado.

Pero los jugadores de Ten Hag nunca se dejaron envolver por la duda. Eso en sí mismo es asombroso. Ajax es el equipo más joven del torneo. Se supone que las piernas tiemblan bajo semejante presión. Pero este equipo no vaciló. Antes del inicio del partido, le preguntaron al vicepresidente de Juventus, Pavel Nedved, qué era lo que más le había sorprendido del rival en Ámsterdam. "Me sorprendió el aplomo con el que juegan", respondió.

Ese aplomo volvió a impactar el martes. Ajax igualó el tanteador a los seis minutos del primero de la Juve. Un remate desviado de Hakim Ziyech llegó a Donny van de Beek, quien no levantó la vista para ver si estaba o no fuera de juego. Solamente se enfocó en superar a Wojciech Szczesny. La bandera no se levantó, como debería ser en la época del VAR, y fue correcto, ya que Federico Bernardeschi lo puso en onside.

En el segundo tiempo apareció un Ajax distinto, el que nos acostumbramos a ver durante el transcurso de esta temporada. Fue como si hubiera logrado superar lo que fuera que lo había inhibido durante el primer tiempo. Como si se hubiera dado cuenta de que no tenía nada de qué temer.

Y procedió a hacer trizas a su rival. Si no hubiera sido por Szczesny, el mejor jugador de La Vieja Señora, la derrota habría sido más grande. El internacional polaco fue fuerte con la mano izquierda a la hora de repeler un remate de Ziyech, y luego empujó un disparo con comba de Van der Beek por encima del travesaño con la mano derecha. Tal como Cristiano, nadie puede culparlo por la eliminación de Juventus.

Justo antes del remate de cabeza de Matthijs de Ligt, parecía que Ajax podría ser acusado de sentarse a aguantar. Tanto Dusan Tadic como Ziyech hicieron pases cuando podrían haber rematado, dándoles un respiro a los defensores de Juventus. Pero el capitán de 19 años, sí, de 19 años, se aseguró de que Ajax no tuviera que lamentarse de nada, y emuló a Gerrie Muhren, quien marcó el gol decisivo del último triunfo del conjunto holandés sobre Juventus hace 45 años.

Así que el sueño vive. Ajax está en las semifinales por primera vez desde 1997.

No se suponía que esto iba a pasar. El mejor equipo que habían tenido en años fue destrozado hace dos temporadas. La final de la Europa League en Estocolmo se sintió como un cuento de hadas en el fútbol moderno. Nadie pensó que Ajax iba a volver, y menos con una actuación aún mejor. Davinson Sánchez y Davy Klaassen se fueron a la Premier League. El verano pasado, Justin Kluivert decidió que era hora de pasar a la Serie A.

El resto hicieron un pacto para seguir un año más, curiosos por ver qué sucedería si lograban alcanzar su potencial. Es justo decir que han superado todas las expectativas. En la próxima ronda, Ajax se enfrentará a los Spurs --un equipo con ex-alumnos como Toby Alderweireld, Jan Vertonghen, Sánchez y Christian Eriksen-- o a Manchester City, cuyo entrenador, Pep Guardiola, aprendió todo lo que sabe bajo Johan Cruyff.

Pase lo que pase, Ajax tendrá motivos de sobra para estar orgulloso. Ha triunfado su idea.