PSG llegó a su punto más bajo previo al juego ante el Manchester United

El PSG no está en crisis en el sentido puro de las palabras. Son los mejores de la Ligue 1 y acaban de perder por primera vez en toda la temporada. Además, son los favoritos en la ronda dieciseisavos en la Liga de Campeones ante el Manchester United. Pero las cosas están lejos de ser buenas y hay turbulencias en todos los niveles -en el campo, en el vestidor-. Enero fue un mes podrido.

La ventana de transferencia de mitad de temporada fue vista como vital. El entrenador Thomas Tuchel había repetido muchas veces que necesitan firmar al menos dos mediocampistas; con Marco Verratti lesionado, Adrien Rabiot sin renovar su contrato y la salida de Lassana Diarra, era importante fortalecer.

Pero el optimismo inicial de Tuchel disminuyó a medida que pasaron los días sin ninguna firma hasta el punto en el que, el 27 de enero, le dijo a la televisión francesa: “¿Leandro Paredes? Lo he estado esperando durante unos días. Lo he buscado por todas partes, en las duchas, en el vestuario, en la sala de terapia, con los porteros. Él no está aquí. Nos estamos riendo pero en realidad deberíamos estar llorando”.

Tuchel finalmente consiguió al internacional argentino, quien aportará mucho al equipo, pero no llegó un segundo mediocampsita, a pesar del interés en Julian Weigl y Idrissa Gueye. En cambio, según han dicho las fuentes a ESPN FC, el director deportivo Antero Henrique intentó con otros jugadores sin consultar al entrenador.

Luciano Acosta, el mediocampsita creativo del DC United, fue idea de Henrique. Matias Sabbag, Acosta y Paredes tienen el mismo agente y Henrique pensó que la estrella de la MLS sería un buen aliado de Neymar, pero el acuerdo se cayó. Renato Sanches, del Bayern Munich, fue también idea del director deportivo.

Además de todo esto, Henrique no pudo lograr un acuerdo para reclutar a Frenkie de Jong, quien en cambio se unió con el Barcelona. Financieramente, la oferta de los catalanes era más grande y mejor que la de París pero, según las fuentes, la sensación principal del club francés es que podrían y deberían haber firmado al prodigio del Ajax.

El resultado es que la relación Henrique-Tuchel se ha vuelto inexistente. “Tengo mis opiniones, él las suyas”, dijo Tuchel diplomáticamente la semana pasada. Para tener éxito, el club necesita un fuerte eje presidente-director deportivo-entrenador, pero el PSG no lo ha tenido desde que Leonardo se fue en 2015 y es difícil imaginar que Henrique esté en el club la próxima temporada.

Las cosas empeoraron con la pérdida de Neymar el 23 de enero debido a la recurrencia de la lesión metatarsiana que sufrió la súper estrella brasileña la temporada pasada. Jugador y el club optaron por un tratamiento de 10 semanas en vez de la cirugía, pero eso significa que, por segundo año seguido, el PSG estará sin su líder y mejor jugador en el momento más importante de la temporada.

Kylian Mbappé resumió el contratiempo después de la derrota del domingo 2-1 ante el Lyon: “Ve a Barcelona y pregunta (a Ernesto) Valverde si es difícil jugar sin (Lionel) Messi. Ve a la Juventus y pregunta a (Massimiliano) Alegri si es difícil jugar sin (Cristiano) Ronaldo. Sí, es complicado pero es así y tenemos que aceptarlo”.

Tuchel necesita un plan B y parece ser que una formación 4-4-2 con Mbappé y Edinson Cavani en la delantera, pero el equipo está tan acostumbro a jugar -y confiar- en Neymar y encontrar otra forma de jugar es una lucha. Contra el Lyon, los campeones franceses carecieron de creatividad sin su talisman, así como el ausente Marco Verratti, que ha vuelto a entrenar esta semana.

La derrota del fin de semana fue la segunda del PSG en seis partidos en todas las competiciones, luego de la derrota en casa ante Guingamp en los cuartos de final de la Copa de la Liga. Antes de enero, solo perdió una vez en 26 partidos en esta campaña: el revés 3-2 en Liverpool en la Liga de Campeones.

Antes de la decepcionante ventana y la ausencia de Neymar, está la pregunta de qué hacer con Rabiot, quien ha sido excluido por los dueños del club porque rechazó firmar un nuevo contrato. Tuchel ha aceptado a regañadientes la decisión, pero necesita a Rabiot y lo quiere ver de vuelta en su equipo. Si el jugador de 23 años es reintegrado al equipo, sería una victoria para el entrenador, pero las posibilidad es pequeña.

Mientras tanto, el increíble resurgimiento del Manchester United bajo Ole Gunnar Solskjaer ha hecho más difícil lo que en ese momento parecía favorable para el PSG. El equipo de la Premier League tiene confianza y el impulso. Paul Pogba es probablemente el mejor jugador de la Premier League y, defensivamente, se doblan pero no se rompen.

Enero de 2019 será recordado como un mes en el que el PSG perdió mucho y ganó poco, lo que lleva al estado de ánimo dentro del club es bastante bajo. ¿Qué traerá febrero? Tuchel y los jugadores deben encontrar un remedio para curar los males del pasado.