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20 años después del "estoy de vuelta" de Michael Jordan

Cuando Michael Jordan anunció su regreso al baloncesto hace exactamente 20 años, lo hizo de una manera muy indicativa de hace 20 años. Envió un fax.

"Era una de señal de los tiempos", recordó su agente, David Falk.

El correo electrónico seguía siendo una vía de comunicación secundaria, quizás hasta un lujo -- algo que estaba disponible en las oficinas de solamente los mejores.

El término "punto-com" aúno no era utilizado. Eso significa que aún aquellos que tenían máquinas de fax no estaban particularmente destinados a tener acceso a ella un sábado, que fue en el día en el cual 18 de marzo cayó en 1995.

Lo más cercano a las redes sociales eran las llamadas entre tres personas. La manera más popular para tener acceso al Internet era instalando America Online mediante el uso de un "floppy disk", entonces utilizando un modem para llamar. AOL acababa de llegar a la marca de 1.5 millones de suscriptores en diciembre de 1994, y aún esos usuarios estaban limitados a solamente el domain de AOL. No fue hasta el 1995 que los suscriptores tuvieron acceso al World Wide Web.

La manera más rápida posible para diseminar una información a mucha gente era enviando un fax.

Los rumores ya estaban volando de que Jordan estaría terminando su retiro de 17 meses luego de que comenzara a practicar con los Chicago Bulls más temprano en el mes. Ahora era el momento de hacerlo oficial.

Falk redactó par de versiones de un comunicado de prensa y se las dio a Jordan para su consideración. "No le gustaron como se sentían", dijo Falk. "Dijo, 'lo hago yo mismo'". Así que Jordan agarró una hoja de papel y redactó unas palabras que capturaron exactamente lo que quería decir: "Estoy de vuelta".

Mientras que la habilidad para transmitir imágenes y palabras a través de líneas de comunicación data de mediados del Siglo XIX, fue la combinación de los estándares de industria y las máquinas de escritorio en la década de los 80 lo que logró convertir el fax en la forma más común de comunicación.

El apetito voraz por las estadísticas e información convirtió el fax en algo natural para el mundo de los deportes, y lo convirtió en el método preferido de comunicación, tanto interna como externa.

"El fax nos cargó por mucho tiempo", dijo Brian McIntyre, ex director de comunicaciones de la NBA.

También era la herramienta perfecta para las crecientes aspiraciones globales de la liga. Josh Rosenfeld se convirtió en el director de relaciones públicas internacionales en 1990 y el fax era una manera efectiva de manejar las diferencias de hora entre todos sus contactos. Rosenfeld tendría entre 10 y 15 faxes desde Europa esperando por él cuando llegaba a su oficina en Nueva York en las mañanas y los faxes desde Japón comenzaban a llegar al culminar su día de trabajo.

Los faxes habían sido parte de la vida de Rosenfield desde tarde en los años 70 cuando trabajó para una compañía que se dedicaba a enviar las historias que los reporteros redactaban en los palcos de prensa de los estadios a sus respectivos periódicos.

En los años 80, cuando era el publicista de los Los Angeles Lakers, Rosenfield se quedaba despierto hasta tarde en la noche actualizando las notas del equipo -- sin computadora, eso quería decir que cada página tendría que ser reescrita a maquinilla -- y entonces usar el fax del hotel para enviar las notas al departamento de relaciones públicas de los oponentes.

Debido a que la tinta de los faxes que llegaban muchas veces sangraba, el que lo recibía en muchas ocasiones tendría que reescribirlo a maquinilla antes de hacer copias para distribuir a los medios.

"Todo aparenta ser tan anticuado", dijo Rosenfeld.

La llegada del fax-por-demanda en los años 90 fue una gran avance. Los equipos podrían enviar sus notas y comunicados a un servicio anfitrión, el cual se encargaba de que estuvieran disponibles para los reporteros 24/7 cuando llamaban desde su máquina de fax y entraban el código correspondiente.

Quizás era algo sobre esa automatización que hacía que los faxes se sintieran fríos e impersonales. Aún la palabra raíz del fax, "facsímil", implica que lo que uno está aguantando no es auténtico u original.

Los fanáticos de Nueva York seguramente se enfadaron con el hecho de que Pat Riley sometió su renuncia a los Knicks con el uso del fax. Continuaron recordándoselo al punto que Riley explotó en su primer juego de vuelta en Madison Square Garden como entrenador del Miami Heat.

"No haría ninguna diferencia si lo enviaba por fax, por conferencia, por teléfono o por satélite", dijo Riley cuando se le preguntó por el tema del fax otra vez. "Yo renuncié dos semanas antes del fax y la única razón por la cual el fax está de moda es porque el comisionado que ordenó que tenía que enviar un fax".

Ese fue quizás el fax más notorio de la NBA. Pero no el más grande.

Alyson Sadofsky, quien era la directora de servicios a los medios en la agencia de David Falk, salió de la ducha en el tercer sábado de marzo de 1995 y vio que tenía una luz intermitente en su contestadora de teléfono. Tenía siete mensajes de Falk, cada uno con más urgencia, pero con el mismo tema: "Llega a la oficina inmediatamente".

Sadofsky recuerda haber llegado a las 11 a.m., y utilizado las próximas dos horas enviando el fax que conmocionó el mundo del deporte, el primer paso hacia los que se convirtió en la segunda mitad de la dinastía de los Bulls de los años 90.

"Había que hacerlo todo individual", dijo Sadofsky. "No era como que estaba enviado un correo electrónico en masa".

El protocolo del fax requería hacer una página de portada para cada destinatario. Eso siempre venía antes de cualquier contenido. Se tardaba unos minutos el envío de cada fax, y después tenía que esperar que saliera un recibo de confirmación. Mirando hacia atrás, dice Sadofsky, "suena como si fuera un caballo y una carroza".

La oficina tenía dos máquinas de fax, una para los que salían y otra para los que llegaban. Para noticias de esta magnitud, ella utilizaba ambas máquinas para enviar faxes a los medios de Chicago, Prensa Asociada y los medios nacionales como ESPN, The Washington Post y el New York Times.

Ella redactó un mensaje en el papel timbrado de Falk Associates Management Enterprises y añadió lo que era el lenguaje introductorio para un comunicado de prensa, así que el texto completo leía así:

WASHINGTON, DC (18 de marzo de 1995) - La siguiente declaración fue divulgada hoy por Michael Jordan a través de su abogado personal y director de negocios David B. Falk, presidente de Falk Associates Management Enterprises, Inc. ("FAME") con sede en Washington, D.C., en respuesta a preguntas sobre los planes futuros en su carrera: "Estoy de vuelta"

Falk no puede tomar el crédito por redactar el fax, pero aprecia el poder de tan pocas palabras. "Es tan elegante como tan sencillo", dice Falk. "Era clásico Jordan".

Y distribuido por lo que hoy se considera un clásico de la tecnología.