NEW JERSEY -- Un espontáneo se metió a la cancha del Estadio MetLife al final del encuentro para abrazar a Guillermo Ochoa y fue retirado con fuerza desmedida por las autoridades correspondientes, lo que causó que la afición recriminara la acción.
Justo al escucharse el silbatazo final de los 90 minutos del partido entre México y Costa Rica, una persona se brincó al campo sin que se percataran los elementos de seguridad en un inicio. En cuanto llegó al césped, abrazó a Guillermo Ochoa y fue cuando lo descubrieron.
En ese instante, el espontáneo se entregó a las autoridades, pero al sacarlo de la cancha, lo derribaron entre tres elementos con fuerza desmedida, lo que causó el enojo de la afición en general, que aventó vasos hacia los elementos de seguridad por lo ocurrido.
Una vez que fue esposado, el aficionado se marchó escoltado y con un baile, con lo que provocó los aplausos y la burla de la afición hacia las autoridades.
