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¿Huelga de peloteros después del Coronavirus? Es posible

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Una huelga, el próximo 'fantasma' que podría seguir al coronavirus en la MLB (2:30)

El actual pacto colectivo, entre sindicatos y dueños de equipos, vence en diciembre 2021. (2:30)

Las desgracias unen a la gente, pero una vez pasan, todos regresan a su posición anterior.

La pandemia del coronavirus, que para el viernes había contagiado a cerca de un cuarto de millón de personas y matado a más del 10 mil en 163 países, ha doblegado a los gobiernos del mundo, alterado la rutina de la mayoría de sus 7,800 millones de habitantes y cancelado casi todos los eventos masivos, incluyendo los calendarios de las ligas deportivas.

El béisbol de las Grandes Ligas de Estados Unidos, que ha tenido un torneo cada año de manera contínua desde 1876 -- cuando fue fundada la Liga Nacional -- se encuentra en un limbo, mientras todos esperamos que pase esta noche extendida de terror, que en la unión americana ya ha cobrado las vidas de más de dos centenares de personas.

Lo único que sabemos con certeza ahora mismo es que lo más temprano que podría arrancar la temporada del 2020 es después de la segunda quincena de mayo. Pero, aunque todos quieren evitar decirlo, también hay una gran posibilidad de que la temporada inicie en junio o julio o incluso de que no se juegue un solo partido oficial en todo el año.

En medio de la incertidumbre que provocó el primer paro largo no laboral de todos los tiempos (nótese que ni las guerras mundiales de 1914-1918 y 1939-1945, ni otras conflagraciones en las que participó Estados Unidos, ni ataques terroristas ni desastres naturales detuvieron las operaciones de las Grandes Ligas por meses) el gobierno de las ligas mayores (MLB) y el sindicato de peloteros (MLBPA) han mantenido abierta una línea de comunicación y una aparente voluntad de colaboración para resolver los primeros contratiempos que ha provocado la singular crisis.

Recuerden lo que dije al principio: las desgracias unen a los seres humanos.

Sin embargo, mientras el panorama se oscurece más, al punto de que la cancelación de toda la temporada comienza a ser un temor más real, entonces se agudizan viejas rencillas. Más allá de la discusión normal de si los jugadores con contratos garantizados deberían recibir alguna compensación sin jugar, la MLB y la MLBPA ya se pusieron la ropa de pelear por el valioso "tiempo de servicio" del 2020.

El "tiempo de servicio" de un jugador determina cuándo puede optar al arbitraje salarial y la agencia libre, que es donde está el gran dinero. Un jugador necesita tres años de servicio para acceder al arbitraje salarial y seis años de servicio para ser agente libre y adquirir el derecho de poder negociar con todos los equipos.

Para conseguir un año de servicio, un jugador debe acumular 172 días de la temporada en el roster activo de su equipo. Si en el 2020 se juega con calendario recortado o no se juega del todo, ningún jugador podrá acumular un año de servicio, como estipulan las reglas vigentes. Es por eso que MLB y MLBPA deben negociar para establecer ciertos parámetros que tengan lógica para ambos lados.

Recordemos que mucho antes que antes de que estallara la pandemia del coronavirus, se cancelara el resto de la pretemporada y se postergara el día inaugural de la próxima temporada, la MLB y la MLBPA ya pasaban por sus peores relaciones en un cuarto de siglo. El béisbol norteamericano ha disfrutado de paz laboral desde la terrible huelga de 1994-95, que canceló 948 partidos, los playoffs de 1994 (incluyendo la Serie Mundial por primera vez desde 1904) y dejó miles de millones de dólares en pérdidas y un gran enojo entre los aficionados.

Debido al evidente desdén que mostraron los equipos por una gran cantidad de agentes libres en los últimos tres inviernos, los peloteros comenzaron a mencionar la palabra huelga como la mejor alternativa para arreglar por completo la industria cuando termine el actual Convenio Laboral Colectivo (CBA), que finalizará en diciembre del 2021.

Decenas de buenos peloteros estaban sin trabajo cuando arrancaron los entrenamientos primaverales del 2018, 2019 y 2020.

"Posiblemente tendremos que irnos a la huelga", dijo el cerrador curazoleño de los Los Angeles Dodgers, Kenley Jansen, en enero del 2018. "A menos que algo cambie, habrá una huelga, ciento por ciento", agregó el veterano lanzador de los St. Louis Cardinals, Adam Wainwright, en febrero del 2019. En el medio, el comisionado de MLB, Rob Manfred, y el director ejecutivo de la MLBPA, Tony Clark, no han tenido reparo en usar sus misiles cada vez que ha sido necesario.

En la última temporada muerta las cosas cambiaron un poco, con los equipos mostrando más agresividad en el mercado de agentes libres. En total, los clubes invirtieron 2,169 millones de dólares en 116 peloteros, de acuerdo a Spotrac.com. Sin embargo, cerca de medio centenar de jugadores con experiencia de Grandes Ligas, sigue desempleado el 20 de marzo.

La lista incluye al jardinero cubano Yasiel Puig, al lanzador mexicano Marco Estrada, el receptor canadiense Russell Martin, a los dominicanos Melky Cabrera y Fernando Rodney y a los norteamericanos Matt Harvey, Addison Russell, Mark Trumbo y Ben Zobrist, entre muchos otros.

Como pueden ver, los problemas recientes que tensaron las relaciones entre dueños y jugadores no han desaparecido. Peor aún, la crisis del coronavirus, lejos de unirlos ante la desgracia, ha agregado razones nuevas para pelear. Entonces es lógico pensar que cuando termine el pacto laboral vigente al final de la temporada del 2021, la paz no será exactamente el objetivo más importante de las partes en la mesa de negociaciones.

"Para que quede claro, mantener la paz nunca es la meta principal cuando negociamos el acuerdo. Un justo y equitativo trato es el objetivo y en la medida en que se cuestione esa premisa, se trabaja para resolver los problemas", dijo Clark a ESPN Digital en una entrevista exclusiva en julio del 2018.

Así las cosas, después del coronavirus, la huelga podría ser la próxima desgracia que enfrente el béisbol.