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La decisión de volver de Drew Brees impacta el panorama de New Orleans

METAIRIE -- Los New Orleans Saints acaban de obtener su primer triunfo del 2020.

La decisión de Drew Brees de volver para una temporada N° 20 de NFL asegura que los Saints seguirán entre los contendientes al Super Bowl después de tres años de descorazonadoras salidas en playoffs.

Pero hay bastantes interrogantes que deben responderse en este receso de temporada para un equipo que está apretado contra el tope salarial, comenzando por el modo en que el regreso de Brees afecta a los otros quarterbacks.

¿Qué significa para Teddy Bridgewater y Taysom Hill?

En un mundo perfecto, los Saints preferirían retener a sus tres quarterbacks. Pero el head coach Sean Payton dijo en el programa "First Take" de ESPN el mes pasado creer que eso sería "no realista" y "muy difícil" de conseguir.

Esa casi certeza convierte a Bridgewater en el jugador que sobra, dado que se trata de un agente libre irrestricto y Hill es un agente libre con restricciones. Bridgewater, de 27 años de edad, debe generar suficiente interés en el mercado abierto tras irse con marca de 5-0 como titular para New Orleans en el 2019 cuando Brees estuvo marginado por una lesión de pulgar.

Está por verse si Bridgewater recibirá ofertas por 20 millones de dólares o más por campaña. Pero ciertamente deberá recibir mayores oportunidades que el año pasado, cuando los Miami Dolphins de su ciudad natal fueron el único equipo en ofrecerle una posibilidad como titular y terminó quedándose a cambio de un convenio por una campaña en New Orleans, por 7.25 millones de dólares más incentivos.

Bridgewater fue más sólido que espectacular en sus cinco inicios, promediando 241 yardas por pase por juego. Pero completó el 69.7 por ciento de sus envíos con nueve touchdowns, solamente dos intercepciones, y un índice de pasador de 103.7.

Y esa misma fórmula ayudó a Bridgewater a liderar a los Minnesota Vikings hasta los playoffs durante su último año como titular de tiempo completo en el 2015, cuando recopiló marca de 11-5 mientras promediaba 202 yardas por pase por juego, con 14 touchdowns y nueve intercepciones.

De haberse retirado Brees, los Saints podrían haber buscado retener a Bridgewater como la opción más experimentada y probada para sucederlo. Pero han circulado múltiples reportes sugiriendo que Payton considera al atlético y versátil Hill como una opción legítima para convertirse en el quarterback franquicia del futuro, a pesar de que ha intentado apenas 15 intentos de pase en su carrera, incluyendo playoffs. Ahora, el regreso de Brees permitirá a Saints seguir desarrollando a Hill como posible heredero.

Hill, de 29 años de edad, será más sencillo de retener como agente libre sin restricciones. Los Saints podrán igualar cualquier oferta que pueda recibir de otro club. Y dependiendo de la oferta calificada que New Orleans extienda a Hill, los equipos tendrían que ceder ya sea una selección de primera o segunda ronda en caso de que los Saints decidan en contra de igualar la oferta. Una oferta con nivel de primera ronda posiblemente costará entre 4.5 y 5 millones de dólares. Si Hill se convierte en el segundo del orden, los Saints tendrán quye decidir cuánto desean seguir empleándolo en su rol de quarterback/corredor/receptor abierto/ala cerrada. Fue un monstruo absoluto durante su derrota de playoffa ante Minnesota, completando un envío de 50 yardas, corriendo el balón cuatro veces para 50 yardas, y atrapando dos pases para 25 yardas y un touchdown.

Lo más probable es que los Saints seguirán utilizando a Hill de modo similar, dado que se ha convertido en parte tan vital de su ofensiva. Pero podrían reducir sus repeticiones en equipos especiales, donde se ha convertido en una fuerza con despejes bloqueados, conversiones en engaños de despeje, regresos de patada de salida y tacleadas en coberturas. Definitivamente priorizarán añadir a un tercer quarterback confiable a la rotación, por el riesgo de que Hill pudiera quedar lastimado.

¿Cómo lucirá el nuevo contrato de Brees?

Brees sigue siendo un agente libre sin restricciones. Pero sus negociaciones no deben ser problemáticas. La última vez que Brees fue un agente libre, en el 2018, acordó un contrato por dos años y 50 millones de dólares que estaba apenas por debajo de valor de mercado, con solamente un año de salario garantizado.

Con base en la inflación alrededor de la liga, un acuerdo similar en esta ocasión podría rondar los 28 a 30 millones de dólares por año. Quizás acepte menos, incluso, si se siente particularmente generoso. Pero el mayor "descuento de casa" que ha brindado Brees a los Saints en años recientes es acceder a solamente un año de dinero garantizado, para no poner al equipo en una mala posición en caso de que sufra una lesión que ponga fin a su trayectoria.

Los Saints todavía tienen que tomar en cuenta los 21.3 millones de dólares en "dinero muerto" contra el tope salarial por los convenios previos de Brees. Pero es probable que hallen el modo de seguir empujando esos cargos al futuro a través de sus usuales modos creativos de llevar los libros de contabilidad.

¿Podrán los Saints pagarle a los demás?

Hasta ahora, los Saints han empleado esas prácticas creativas de contabilidad para seguir reabasteciendo la plantilla año tras año, recontratando a veteranos clave como Michael Thomas, Cameron Jordan y Terron Armstead a extensiones lucrativas, al tiempo que han sumado a agentes libres importantes.

Eso va a hacerse más y más difícil ahora que su espectacular xlase de draft del 2017 está por terminar sus convenios. Es posible que veamos algunos boicots en el receso de campaña de jugadores como el corredor Alvin Kamara (un año restante de contrato), el esquinero Marshon Lattimore (dos años restantes) y el tackle derecho Ryan Ramczyk (dos años restantes).

Los Saints también deben decidir cuántos de sus agentes libres irrestrictos van a querer retener este año, incluyendo al guardia Andrus Peat, safety Vonn Bell, esquinero Eli Apple, linebacker A.J. Klein, tackle defensivo David Onyemata, esquinero P.J. Williams y receptor abierto Ted Ginn Jr., entre otro.

Y también necesitan incorporar a uno o dos jugadores complementarios para su plantilla, con un segundo receptor abierto entre sus prioridades.

La buena noticia es que siguen repletos de talento, incluso si absorben un par de pérdidas. Tuvieron a un total de 14 jugadores nombrados a algún equipo All-Pro de The Associated Press o seleccionados al Pro Bowl en la pasada campaña.

¿Se trata de la última oportunidad para Brees?

¿Quizás?

La ventana de Brees se cierra cada año, no solamente por su edad, sino porque la plantilla podría nunca volver a estar tan cargada de talento.

Pero es casi imposible ponerle fecha de expiración a Brees por el modo en que sigue adaptando su juego con tanta eficiencia. No lanza el balón profundo con la frecuencia que hacía, pero lo compensa trabajando incansablemente en la temporada baja para ajustar su mecánica, y tomando buenas decisiones sobre el campo.

Brees acaba de conseguir sus dos mejores índices de pasador de su trayectoria durante las últimas dos campañas (116.3 en el 2019, 115.7 en el 2018). Impuso las tres mejores marcas de porcentaje de pases completos en la historia de la NFL a lo largo de los últimos tres años (72.0 en el 2017, 74.4 en el 2018, 74.3 en el 2019). Y sus totales de intercepciones a lo largo de las últimas tres temporadas están entre las cuatro más bajas de su carrera (ocho en el 2017, cinco en el 2018, cuatro en los 11 partidos jugados del año pasado).

Antes de su decepcionante desempeño en la derrota de playoffs, Brees había disfrutado uno de los mejores meses de toda su carrera en diciembre, tirando 15 pases de touchdown sin entregas de balón. Impuso otra marca de la NFL al completar 29 de 30 pases en una victoria de la Semana 15 sobre los Indianapolis Colts en "Monday Night Football".

Brees ha insistido desde hace tiempo que puede seguir jugando a alto nivel hasta la edad de 45. Hasta que de hecho lo veamos despedirse o sufrir una significativa caída en su desempeño, es difícil alegar contra esa posibilidad.