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Las cuatro vidas del Real Madrid... ¡Así, así, así gana el Madrid!

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¡Real Madrid ganó la Orejona número 14! (1:56)

El rey de Europa no necesitó esta vez una remontada milagrosa. Con un gol de Vinicius Jr, le alcanzó para derrotar al Liverpool y ser nuevamente campeón de La Champions. (1:56)

Así, así, así gana el Madrid”… ¿Así, cómo? Así, como lo hizo a partir de Octavos de Final, creciéndose al castigo, sabiendo sufrir, sin rendirse nunca y con una grandeza que ningún otro club en el mundo puede emular. Sí, así gana el Madrid, y así llegó la 14.

Esta edición de la Liga de Campeones quedará plasmada en los libros como una de las gestas más grandes en la historia del futbol, pues un equipo, el llamado ‘Rey de Europa’, no revivió una, ni dos, ni tres ocasiones… Fueron cuatro y terminó con la copa en sus manos.

PSG, Chelsea y Manchester City se quedaron con la miel en los labios, a minutos, a segundos de derrotar al ‘gigante’, pero incapaces de dar la estocada final se fueron a casa sin encontrar una explicación lógica a sus fracasos.

La explicación se llama Real Madrid, no hay más.

El Liverpool no tuvo contra las cuerdas a los blancos, pero vaya que fue el mandón (24 remates totales de los ‘Reds’, por cuatro de los merengues) y parecía cuestión de tiempo para que su dominio se reflejara en el marcador.

Sin embargo, Thibaut Courtois, en “el lado correcto de la historia”, dio el partido de su vida e impidió goles cantados de las máximas figuras del conjunto inglés, Sadio Mané y Mohamed Salah.

Que se puede cuestionar la postura del Real Madrid, se puede cuestionar, aunque bastará con asomarse un poco a cualquier rincón del mundo y será suficiente para descubrir la euforia del madridismo al que no le importan las formas y sí las copas. Y van 14 en Europa, ¡14!

Hoy en día no hay un solo futbolista vestido de blanco que desmerezca, ninguno. Hasta los más rústicos brillaron, contagiados por un espíritu inquebrantable, una fe ciega y hasta con la fortuna del campeón de su lado. El partido de Eder Militao es el ejemplo perfecto. De pronto se volvió ‘bueno’ y se puso a la altura de la cita, al grado de ocultar todas sus limitaciones.

Cuando se logra un título luego de superar un camino lleno de obstáculos mayúsculos, resulta imposible algún cuestionamiento, no hay manera. Real Madrid es un justo campeón de Europa, un brillante defensor de su prosapia, un rey que ocupa su trono a carta cabal.

Y sí, hoy el mundo de nuevo fue testigo que “¡así, así, así gana el Madrid!”.

Mi Twitter: @montesdeoca11