<
>

Philippe Coutinho, quien no luce en el Barcelona, estaría en la mira del Chelsea

play
Clásico intenso y parejo que tuvo a los DTs como protagonistas por sus aciertos (2:02)

Real Madrid dominó la primera parte, y Barcelona lo equilibró en la segunda parte. (2:02)

BARCELONA -- El FCBarcelona no se plantea un posible traspaso de Philippe Coutinho... A no ser que llegase al Camp Nou una oferta lo suficientemente atractiva como para considerar posible dicha operación. Este jueves el diario británico The Independent publicó que el Chelsea valoraría su fichaje como sustituto de Hazard y la noticia, que no fue valorada oficialmente desde el club azulgrana, saltó al primer plano en el entorno barcelonista.

El interés del club de Stamford Bridge por el jugador brasileño no es nuevo y provoca alrededor del Barcelona sentimientos encontrados, donde la figura del futbolista se asemeja más, por su poco impacto, a grandes apuestas que en el pasado reciente tuvieron un desempeño desolador (recordando a Cesc o con Arda Turan como máximo exponente) que a jugadores que cumplieron con lo esperado en el momento de su incorporación.

Coutinho perdió en el Clásico otra oportunidad para reivindicar su teórico papel de estrella desequilibrante en el Barça y su nombre, su casi nula trascendencia en el juego azulgrana, volvió al escenario. Señalado por la afición y criticado abiertamente por los medios, el brasileño ha perdido en un año todo el ascendente con el que llegó desde Liverpool hace un año y cada vez son menos disimuladas las voces que abogan por una venta que minimice los efectos económicos, teniendo en cuenta que en su momento representó el fichaje más caro de la historia de la entidad.

Considerado en su día como el sucesor de Iniesta, el interior brasileño no ha igualado, ni de lejos, el ascendente del futbolista manchego. Más aún, adelantado para ocupar la plaza de Neymar, Cou tampoco ha sido capaz de ofrecer las soluciones esperadas y su papel, sin caer en la mediocridad, ha quedado infinitamente lejos de lo esperado.

DESCARTABLE
“A Coutinho le ha pasado un poco por encima Dembélé”, desveló en enero, antes de jugar frente al Levante, Jon Aspiazu, ayudante de Valverde y que puso voz a las sensaciones que ya se estimaban ciertas alrededor del vestuario. El entrenador minimizó el eco de aquellas palabras, redoblando su confianza en el jugador primero y con un discurso cercano después, tal como este mismo miércoles, en que repitió que el brasileño “sigue atreviéndose, que es lo que buscamos, y cuando termina los partidos sabes que ha dispuesto de dos o tres opciones claras. Siempre participa y a veces se equivoca, pero como todos”.

Pero deportivamente no pudo desmentir la sensación depresiva que acompaña los partidos del futbolista.

A partir de aquí, y a la vista de su rendimiento, en Barcelona la figura de Coutinho ha dejado de ser intocable y pensar en recuperar buena parte de los más de 150 millones de dólares que se invirtieron en su fichaje en enero de 2018 ha dejado de ser una utopía.

Recordando la experiencia, horrenda, de Arda Turan, entre el barcelonismo se recibiría de buena gana cualquier oferta certera por la venta del jugador brasileño, cuyo semblante, por si fuera poco, no invita al optimismo. Sus propias palabras tras la goleada copera al Sevilla, “la verdad es que el futuro nunca se sabe”, dejando en el aire su permanencia en el club tampoco ayudan a cerrar el debate y las especulaciones respecto al interés de la Premier por recuperarle o del PSG por incorporarle no hacen más que mantenerle en el escenario.

Si el fichaje de De Jong puso sobre la mesa la necesidad que tendrá el Barcelona tanto de rebajar la masa salarial del vestuario como de ingresar lo máximo posible con la venta de algún futbolista de peso (algo que se ha admitido desde el propio club), la candidatura de Philippe Coutinho está hoy por hoy en el primer plano.