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El reencuentro de Luis Suárez con el gol, insuficiente para el Barcelona

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Barcelona entrega la Liga al Real Madrid (1:48)

Con un empate 2-2 ante Celta, los azulgranas dejan el liderato en manos de los merengues. (1:48)

BARCELONA -- Volvió a marcar Luis Suarez, por duplicado, pero volvió a fallar el Barcelona. Segundo empate consecutivo lejos del Camp Nou, sumando solo dos de seis puntos y dejándole el título, se diría que en bandeja, al Real Madrid.

Sumando 23 de 48 puntos disputados a domicilio se entiende imposible aspirar a revalidar el título que el Barça ganó las dos últimas temporadas, y confiar en un milagroso derrumbe del Real Madrid, a estas alturas, se entiende utópico. "Perdemos demasiados puntos fuera de casa, que otras temporadas no nos pasaba. Queda una sensación de frustración aunque quedan aún partidos. Esta salida era complicada pero hay que corregir cosas”, avisó Suárez, el bigoleador frustrado, insuficiente para darle el triunfo.

¿Y Lionel Messi? Por tercer partido consecutivo se quedó sin ver puerta, no alcanzó a esos 700 goles tan esperados y aunque resolvió con dos excelentes asistencias a su amigo uruguayo, su falta de gol acabó por penalizar en exceso al todavía campeón.

Y eso que el doblete de Suárez debía ser, junto a la entrada de Ricard Puig y Ansu Fati en el once titular la mejor noticia de la tarde...

"Vamos a necesitar mucho a Luis Suárez. Tiene que ir recuperando el ritmo de competición pero tenemos claro que es un jugador vital para el equipo”, advirtió en días pasados, repetidamente, Quique Setién. Y en Balaídos, por fin, el delantero uruguayo acabó con su sequía goleadora, que prolongaba desde el 4 de enero, en el derbi frente al Espanyol.

Operado el 12 de enero, tres días después de la derrota en la Supercopa frente al Atletico Madrid, la temporada de Luis Suárez se dio poco menos que por acabada, siendo, sin duda, uno de los grandes beneficiados, deportivamente hablando, del parón del futbol a causa del coronavirus. Si no se le esperaba, inicialmente, hasta finales de mayo, que no volviese LaLiga hasta junio provocó que estuviera en condiciones de jugar las últimas once jornadas, aunque el entrenador advirtió que iría entrando sin prisa en el equipo.

Sin prisa disputó sus primeros 33 minutos en la goleada azulgrana ante el Mallorca el 13 de junio, sumándole otros 37 en el duelo frente al Leganés en el Camp Nou y recuperando ya la titularidad en Sevilla, donde jugó todo el encuentro, para sumar otros 84 minutos ante el Athletic. Cuatro partidos y 244 minutos sin gol... Y con sensaciones encontradas.

Intenso pero en ocasiones aislado y sin suerte, hubo quienes incluso alrededor del equipo insinuaron la necesidad de que fuera el señalado para volver al banquillo en Balaídos, pero Setién mantuvo la confianza en él... Y Messi le regaló una asistencia mágica para que volviera a marcar.

A los 20 minutos, después de cinco partidos enteros y 374 minutos, Suárez aprovechó el despiste de la defensa del Celta en un lanzamiento de falta, que todo el mundo esperó directo de Messi y que el argentino convirtió en un centro medido y perfecto a la cabeza del uruguayo, que remató sin oposición a la red.

Repitió en la segunda parte para romper la igualada y, sin enseñar físicamente su mejor versión, demostró que a pesar de todas las críticas sigue siendo un jugador fundamental para el Barça... Pero fue insuficiente.

Una falta de Gerard Piqué a Rafinha y una genialidad de Iago Aspas en el lanzamiento echó por tierra toda la esperanza azulgrana, que, casi, entregó el título en bandeja al Real Madrid.

Con jóvenes o veteranos, con futbol o sin él, con brillantez o con aburrimiento, se mantiene la misma sensación de siempre: La necesidad de agarrarse a Messi en el momento cumbre. Y sin los goles de Messi, el Barça se queda corto. Demasiado.