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Matthijs de Ligt, la perla europea que necesitaba la Juventus

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Juventus armó una muralla atrás con sus nuevos fichajes (0:49)

Contrataciones importantes llegan a la Vecchia Signora, para reforzar el arco, la defensa y la primera línea de volantes. (0:49)

Ha sido una de las sagas del verano, pero finalmente ha llegado a su fin. El holandés Matthijs de Ligt ha firmado por la Juventus a cambio de un traspaso de 75 millones de euros, convirtiéndose en bianconero para las próximas cinco temporadas.

La operación tenía muchas aristas y el jugador era uno de los más deseados por todos los grandes de Europa. El FC Barcelona, el Manchester United, el Real Madrid o el PSG han mostrado, en algún momento de los últimos seis meses, su deseo por hacerse con el espigado central del Ajax. Finalmente ha sido la Juventus el equipo que se ha salido con la suya y ha firmado al deseado defensa.

De Ligt explotó en el equipo de su vida a principios de año, cuando una generación formidable daba la campanada en los octavos de final de la Champions League venciendo al Real Madrid 1-4. A sus 19 años (cumple los 20 en agosto), el internacional holandés demostró un poderío inusual tanto en su área como en la rival, y aunque ya había llamado mucho la atención de los gigantes del fútbol europeo, fue a partir de entonces cuando se desató la locura por ficharle.

Su gol en los cuartos de final, justamente ante la Juventus --que les valió la eliminación a los italianos-- en el torneo más importante del viejo continente, fue la señal que marcó el pistoletazo de salida en la carrera por hacerse con los servicios de De Ligt.

Toda Europa empezó a estar pendiente de lo que hacía este joven central, que tiene en la colocación y en la salida del balón sus mejores armas futbolísticas. Su amigo Frenkie de Jong se había comprometido ya con el FC Barcelona y se suponía que De Ligt seguiría sus pasos hasta la Ciudad Condal, pero al final ha sido más fuerte el impulso de su representante Mino Raiola, que buscó una alta comisión para cerrar el traspaso y acabó por redirigir la operación hacia Turín.

Allí, De Ligt se encontrará con Cristiano Ronaldo, quien según ha confirmado el joven central ya le dijo tras la final de la Liga de Naciones de la UEFA que quería verle en la Juventus junto a él. Los 75 millones de euros de traspaso y los casi 25 millones de sueldo anual que ha firmado, le convierten en la segunda operación más costosa de la historia de la entidad italiana, sólo superada por la del propio Ronaldo el año pasado.

Con su llegada, el equipo que este año manejara Maurizio Sarri desde el banquillo ha vuelto a tirar la casa por la ventana, como ya hiciera el año pasado con el delantero portugués. Un club que en la última década siempre ha preferido fichar a coste cero (Cannavaro, Pirlo, Llorente, Khedira, Emre Can, o los nuevos refuerzos de este verano Adrien Rabiot y Aaron Ramsey) antes que hacer grandes dispendios económicos por sus jugadores, ha decidido poner toda la carne en el asador e invertir en un jugador jovencísimo, pero que ya tiene una experiencia más que contrastada.

De Ligt llega para apuntalar una defensa que empezaba a pedir a gritos un relevo generacional. Andrea Barzagli se retiró al finalizar el último campeonato, el capitán Giorgio Chiellini tiene ya 34 años y Leonardo Bonucci, que regresó el año pasado tras su estrambótico paso por el AC Milan, acaba de cumplir los 32. A buen seguro, éste último será el encargado de acompañar a De Ligt en el eje de la defensa de Sarri, ayudándole a convertirse en su heredero de aquí a un par de años.

Con el holandés la Juventus ha conseguido a la pieza clave que le faltaba para dale el empuje que la directiva espera sea definitivo en pos de conseguir la ansiada Champions League. Con los refuerzos de Rabiot y Ramsey en el medio, además de la vuelta simbólica de Gigi Buffon, y las llegadas de los jóvenes defensas Pellegrini (AS Roma) y Demiral (Sassuolo), el equipo parece listo para volver a intentar extender su hegemonía en el Calcio al resto de Europa.

A expensas de lo que pueda ocurrir en la delantera con Mauro Icardi o incluso Romelu Lukaku (fichajes que conllevarían las salidas de jugadores como Mandzukic, Higuaín o Dybala), la Juve ha conformado ya el grueso de la plantilla que intentará plantarse en la final de la Champions League en mayo del año que viene.

Para ello tendrá que volver a aparecer el mejor Cristiano Ronaldo, que este año cumplirá 35 años y que enfila ya la recta final de su carrera. Nadie tiene más hambre de títulos que él, de ahí que no se cortara un pelo a la hora de intentar reclutar a De Ligt en el partido que enfrentó a sus dos selecciones al principio del verano. Ronaldo sabía que el holandés podría ser clave en las aspiraciones de la Juventus, más aún tras la llegada Sarri, que impondrá un estilo de juego donde la posesión sea la idea central y los defensas deban tener mucha más responsabilidad a la hora de armar el juego.

La Juve apostó fuerte y se llevó el gato al agua. La gran inversión hecha en De Ligt supondrá una presión extra sobre un jugador que sigue siendo apenas un adolescente. Sin embargo su llegada al equipo deja muy claro que La Vecchia Signora no se amilana ante los grandes de Europa. En dos años ha sido capaz de fichar al mejor delantero de la última década y al que bien puede ser el mejor defensa de los próximos 15 años. Eso es una declaración de intenciones en toda regla.