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Lozano y su raro vínculo con el fútbol: "Me gustaba más mirarlo que jugarlo"

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Brian Lozano habló de sus virtudes y qué aspectos debiera mejorar (1:49)

En exclusiva con ESPN, el extremo de Santos Laguna conversó con Diego Muñoz y repasó cómo fue calmando su ansiedad en los partidos con la selección uruguaya de fútbol (1:49)

El extremo uruguayo de Santos Laguna de México, Brian Lozano, repasó con ESPN com.uy las principales virtudes de su juego, los aspectos que intenta mejorar y hasta habló de su ídolo argentino.

El encarar a los rivales en busca del mano a mano y la pegada en los tiros libres o en pelota en movimiento es lo que Lozano más destaca en cuanto a sus características. “Si pienso en Lozano, pienso en llegar al entrenamiento y verlo ya cambiado ensayando tiros libres” le mencionó a ESPN Fernando Curutchet, el entrenador que dirigió a Lozano en Cuarta división y el que lo hizo debutar en Primera con la camiseta de Defensor Sporting.

“Eso es algo que siempre me ha gustado, en los seis años que llevo en Primera he marcado diferencia también con eso; en Bella Vista era el primer en llegar, calentaba y me iba a patear tiros libres, mismo en Defensor también” comentó Lozano en relación al perfeccionamiento de su remate y contó que a veces llegaba hasta dos horas antes a los entrenamientos para entrenar tiro libres.

Lozano agregó que siempre le gustó practicar tiros libres y mirar fútbol, en especial observar a Juan Román Riquelme: “Es mi ídolo y para mí es de los que mejor le pega a la pelota; cuando empecé en el fútbol me iba sólo a entrenar a la cancha del Royal con una pelota y era algo que yo decía: ‘Con esto se puede marcar mucha diferencia’ más allá de que después le podés agregar otras cuestiones”.

Su vínculo con el fútbol se dio de una manera especial y hasta fortuita. A Lozano le gustaba más mirarlo que jugarlo, más allá de ‘pelotear’ en la calle con los gurises del barrio. Un día uno de sus más cercanos amigos le comentó que iba a ir a entrenar a la Escuela de Deportes de Tacurú y le pidió que lo acompañe.

Lozano fue sin ninguna otra intención que acompañar a su amigo pero en un momento el entrenador le dijo que jugara. Lozano no se negó y en ese primer entrenamiento pudo convertir: “Me llamó la atención que pudiera hacer un gol, me dije: ‘puedo jugar al fútbol’; luego le comenté a mi padre que había entrenado y que me había gustado, por suerte después seguí para adelante”.

Luego juveniles de Bella Vista y de Defensor Sporting donde pasó momentos difíciles, principalmente en su segundo año de cuarta donde no jugaba la cantidad de minutos que pretendía: “Me frustré mucho porque no me tocaba jugar y tenía ganas de irme”.

Y entonces el entrenador Curutchet apareció en un momento justo para decirle que pensara cómo había llegado y todo el crecimiento que había tenido, “como diciendo ‘ahora no podés dejar el camino del fútbol’; eso me marcó” comentó Lozano. Al tiempo el técnico comenzó a dirigir en Primera División y le dio la oportunidad a Brian de debutar con la camiseta violeta.

Esas cuestiones Lozano entiende que también son aspectos que ha mejorado en su juego: “De a poco lo que he ‘agarrado’ la mano mucho más al tema de las decisiones y la ansiedad; me pasó en los dos primeros partidos cuando volví a la selección, entré los dos de suplentes y quería hacer todo en la misma jugada como para poder mostrarme como diciendo ‘Estoy acá, quiero tener una oportunidad’; eso me ha jugado una mala pasada pero a medida que fue pasando el tiempo lo he podido sacar adelante”.

Y con orgullo recordó sus últimos partidos con Uruguay: “El primer partido de titular fue contra Perú, me acuerdo que salí faltando diez minutos y Matías Vecino me dijo: ‘Huevo la verdad muy buen partido, se notó con la tranquilidad que jugaste’, eso me llena de orgullo porque uno trabaja para mejorar esas cosas”.