A partir de la actualización de la empresa proveedora de la alfombra seca -que la FIH había anunciado que comenzaría a usar desde los Mundiales 2026 y que probó de forma experimental en el torneo de Hockey 5 de Omán- se tomó la decisión de dar marcha atrás y de continuar con césped regado aunque con la optimización del recurso del agua.
Según la Federación, "los miembros quedaron impresionados positivamente por los avances realizados en términos de sostenibilidad". Uno de los ejes observados fue la reducción del 40% del consumo de agua desde los Juegos Olímpicos de Río 2016 hasta los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Además, se producirá una reducción sustancial adicional en los Juegos Olímpicos de París 2024. También se elogiaron otros logros, como la superficie carbono cero para París, fabricada en un 80% con material de base biológica (caña de azúcar).
La reciente competencia de Hockey 5 disputada en su totalidad en césped seco, representó el primer gran torneo internacional celebrado en dicha superficie. Esto brindó una oportunidad importante para probar superficies y, sobre todo, para obtener comentarios de los atletas, entrenadores y funcionarios.
Con base en estos comentarios, la entidad madre comunicó: "Si bien continuarán los esfuerzos para desarrollar césped seco, es necesario tomar una decisión ahora sobre el césped que se utilizará en la Copa Mundial FIH 2026, debido a los cronogramas de adquisición y para garantizar preparativos óptimos, tanto para los coorganizadores como para los equipos participantes. Por lo tanto, la Junta Directiva ha decidido que la Copa Mundial de Hockey FIH 2026 se jugará en césped regado".
De todas formas, seguirán trabajando en torno a avanzar con la posibilidad de contar con canchas totalmente secas.
