Rompe código y deja filmar sparring

El rey libra por libra, Floyd Mayweather, ha vivido básicamente toda su vida frente a las cámaras. Su loca y llamativa vida se relató a través del reality show "24/7" mientras estuvo con HBO, y durante los últimos tres años en "All Access", después de que firmó con Showtime.

Aunque una constante en ambas series, las cuales narran el preámbulo de sus peleas profesionales e incluyen mucho de su vida fuera del ring, es que hay una clara ausencia de material sobre el sparring.

Aunque Mayweather le haya permitido al mundo conocer mucho sobre su vida personal y como boxeador (incluyendo algunos derroches de dinero), cuando está en el gimnasio, preparándose seriamente para una pelea, no permite que entren las cámaras a grabar sus sesiones de sparring. Siempre ha sido así. Una y otra vez se ha negado a permitir que HBO o Showtime filmen dichas sesiones, que son legendarias por su intensidad, brutalidad y duración.

Así que, cuando Mayweather invitó a los medios a su entrenamiento a puertas abiertas el miércoles en el Mayweather Boxing Club en Las Vegas, para que lo vieran entrenar en preparación para lo que dice será su última pelea −la defensa del título mundial de peso welter contra el exposeedor del título Andre Berto el 12 de septiembre (Pago por evento en Showtime, 20 ET) en el MGM Grand de Las Vegas− las expectativas eran que Mayweather montara su habitual espectáculo de entrenamiento.

Concedería múltiples entrevistas y luego sudaría la gota gorda con un buen entrenamiento. Golpearía el saco, la pera, saltaría un poco la cuerda, haría boxeo de sombra y, tal vez, practicaría con los mitones.

Pero, ¿hacer sparring? ¿Con los medios viendo? De ninguna manera.

No tengo idea si Mayweather (48-0, 26 KO) está empleando todos los medios posibles para vender una pelea que ha recibido poca publicidad -y con justa razón, ya que nadie le da a Berto (30-3, 23 KO) la oportunidad de ser competitivo-. Aunque, esta vez sí cambió su entrenamiento y creó algo de expectación al -¡sorprendente!- permitirle a Showtime no solo filmar su sesión de sparring, sino también transmitirla en vivo a todo el mundo.

Mayweather montó todo un espectáculo en el gimnasio a reventar, luego de sorprender a todos cuando se puso el equipo rojo protector para la cabeza y se metió al ring para hacer sparring con Don Moore (17-0-1, 11 KO) y Ramón Montano, quien no ha tenido una pelea desde el 2011 pero es conocido por ser un buen sparring.

Hasta Leonard Ellerbe, el CEO de Mayweather Promotions, quien ha estado con Mayweather toda su carrera, no encontraba las palabras y dijo que no tenía idea de que Mayweather fuera a hacer sparring en frente de todos los medios y las cámaras.

"A lo largo de toda su carrera, nunca había visto que le mostrara a los medios su sparring", afirmó Ellerbe. "¿Sabes cuántas veces Showtime nos ha preguntado que si pueden filmarlo? ¿HBO? ¿Todos? ¿Estás bromeando?"

Mayweather usó guantes azules y una playera con negro, azul, plateado y blanco, estampada al frente con "TBE" (the best ever, el mejor que ha existido), y, en la parte de atrás, "Mayweather Promotions" con un "48" en el centro, haciendo referencia a su récord de 48-0.

Esto no fue solo una sesión de sparring para entretener, aunque sí hizo algunas muecas hacia las cámaras, sonriendo y sacando la lengua. Por el contrario, dos semanas antes de la pelea, Mayweather trabajó arduamente durante casi media hora continua con solo uno que otro segundo para descansar, y permitir que Montano, quien recibió un paliza, saliera fatigado y pudiera entrar Moore.

Los golpes de Mayweather fluyeron sin esfuerzo. Su jab fue intenso y firme. Su gancho fue perfecto y veloz, como de costumbre. Berto está en aprietos. Si alguien piensa que Mayweather se ha ablandado después de tantos años de ganar monstruosas cantidades de dinero con sus peleas, incluyendo un récord de aproximadamente $250 millones de dólares por la victoria por decisión unánime contra Manny Pacquiao, en su tan esperado (aunque muy decepcionante) enfrentamiento del 2 de mayo, que lo piense de nuevo.

Puede que Mayweather haya llegado a su gimnasio en su nuevo y excéntrico coche deportivo de 5 millones de dólares, pero todavía entrena igual de duro que cualquier boxeador joven que vive en un barrio pobre y está intentando desesperadamente abrirse camino boxeando. Es esa inigualable ética de trabajo y dedicación infatigable para alcanzar la perfección, aún con tanta riqueza y éxito, lo que separa a Mayweather del resto de los púgiles.

Es el más rico y el mejor boxeador. También es el más dedicado, cuando se trata de preparación para las peleas. Sus jóvenes sparrings no la tienen fácil.

"Esos rounds son difíciles", comentó Moore luego de la sesión de sparring, en donde algunos rounds duraron por lo menos seis minutos. "Estoy trabajando con el mejor. Es un honor. Floyd me está enseñando mucho. No le temo a la multitud. Estoy ahí dentro con el mejor y estoy aprendiendo".

"Me encanta. Es como ir a la universidad. Te debilita trabajando el cuerpo. Es astuto, está preparado. Va a ser una pelea emocionante el 12 de septiembre. Tener una sesión de sparring con Floyd es como si un jugador de baloncesto entrenara contra Michael Jordan".

Observar el sparring fue entretenido, y no costó los $75 dólares que costará el combate contra Berto, o los $100 dólares que costó el pago por evento contra Pacquiao.

Aunque solo han pasado algunos meses desde que Mayweather venció a Pacquiao, no está tomando las cosas con calma. Claro que a todos nos hubiera gustado que Mayweather eligiera a un oponente más merecedor que Berto, pero cualquiera que piense que Mayweather lo decepcionará contra un oponente inferior, probablemente se va a llevar una gran sorpresa. Mayweather siempre entrena duro sin importar el rival, y lo demostró en la sesión de sparring del miércoles.

"No debemos pasar por alto a este tipo", dijo Mayweather antes del entrenamiento. "Todos están menospreciando a Berto. Cuando estaba peleando contra Robert ‘The Ghost" Guerrero, tenía los ojos cerrados y aun así seguía peleando como un guerrero. Víctor Ortiz lo derribó, se levantó de inmediato y continuó la pelea, así que es un boxeador fascinante".

"Cumplo con mi trabajo. Intento ser el mejor en mi trabajo".

Definitivamente, es el mejor del mundo en su trabajo. Y, por primera vez, este miércoles permitió que todos vieran precisamente por qué es el número uno.