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Ary Dias, brasileño casi ciego, recupera su afán por la competencia y participará en el maratón de Boston

El brasileño Ary Dias, quien quedo casi ciego a los 11 años, ha participado en 22 maratones, y el de Boston será su primera carrera en tierra estadounidense. Achilles International

Ary Dias correrá por primera vez este lunes el icónico maratón de Boston, y mientras el brasileño vaya transcurriendo aquel legendario camino estadounidense, los gritos de la afición lo impulsarán, así como lo harán el apoyo y las instrucciones que reciba por parte de su guía.

Dias, maratonista de 45 años, quedó casi ciego a sus 11 años cuando una bala perdida le impactó mientras estaba parado frente a su escuela. El disparo entró por el lado izquierdo de su cara y salió del lado derecho, dañando su vista de manera permanente. Dias no recuerda mucho de lo ocurrido o siquiera detalles tal y como el nombre de la escuela, en qué ciudad se encontraba, o si detuvieron al responsable del acto. Es como si hubiese decidido hace mucho tiempo que, aunque viviera con las consecuencias de lo que pasó por el resto de su vida, no tendría que hacerlo con el recuerdo mismo.

"De niño, no me afectaba tanto. Pero cuando crecí a ser mayor, la gente se burlaba y no podía hacer muchas cosas que los demás sí", recordó Dias en entrevista con ESPN, mediante un intérprete. "El sufrimiento vino de adulto, cuando me di cuenta cómo afectaría mi vida".

El objetivo de Dias en Boston es terminar al top de la división de Para Atletismo, que incluye a corredores con diversas discapacidades. Pese a las dificultades que ha tenido a lo largo de más de tres décadas, la nueva pasión de Dias por las carreras de larga distancia lo está llevando a sitios que apenas soñó. Ha participado en 22 maratones, exclusivamente en Sur América, y Boston sera su primera carrera en tierra estadounidense.

Para Dias, la carrera marcará un hito importante en cuanto a su historia de éxito. Menos de 4 por ciento de todos los corredores de maratón terminan la carrera de 42 kilómetros en menos de tres horas; sin embargo, Dias lo ha logrado en más de una ocasión. En 2018, terminó en el puesto global 27 del maratón de Rio de Janeiro, con tiempo de 2:48:08. Tres meses después, mejoró cuatro segundos en el maratón de Buenos Aires y cruzó la meta en 66vo lugar.

Dias creció en el estado brasileño de Bahía jugando fútbol, la actividad más normal y habitual del país. A su decir, la bala no solo le quitó la vista a Dias, sino también su sentido de normalidad, al no poder jugar de manera ávida como lo solía hacer, y por muchos años cayó en depresión a causa de esto.

En ocasiones, Dias intentó volver a las canchas pese a estar casi ciego. Al no poder hacerlo, pasó largos periodos buscando alguna actividad que le devolviera tanto esa normalidad perdida como la habilidad de competir atléticamente, y lo logró en 2013.

"Cuando comencé a correr, me enamoré. Encontré algo que me hizo sentir normal en cuanto me involucré [con este deporte]. Me sentí vivo otra vez", afirmó Dias.

Su figura esbelta y un apetito voraz por entrenar le sirvieron bien a Dias a la hora de meterse de lleno al atletismo. Con la ayuda de Achilles International, organización que se dedica a apoyar atletas con discapacidades, Dias fue asignado un guía, quien le otorga un ambiente seguro durante los entrenamientos y las carreras mismas.

"Ary no puede entrenar libremente en las calles, así que depende siempre de un guía o tiene que entrenar en una pista", expresó Mario Mello, entrenador de Ary y miembro de Achilles en Brasil. "Fisiológicamente, no hay diferencia alguna. Entrena casi igual a un atleta sin discapacidad. Es probablemente el corredor más rápido de todo Achilles".

De acuerdon con un articulado publicado el pasado junio en la revista científica International Journal of Environmental Research and Public Health, el atletismo ha incrementado en popularidad en Brasil, hecho que impulsó a Achilles a establecerse dentro del país y de colaborar con las carreras más importantes, tal y como el maratón de Sao Paulo, el de Rio de Janeiro, y el evento más antiguo de la región, conocido como Sao Silvestre.

"En cuanto comencé a correr, siempre escuchaba de Sao Silvestre, el evento más importante de Sao Paulo", dijo Dias. "Ese fue mi objetivo en ese entonces, y ahora lo corro cada año. Boston es mi nuevo objetivo".

Apenas se unió a Achilles en 2017 cuando Dias comenzó a entrenar con el objetivo de correr en esa carrera, pero la pandemia del COVID-19 detuvo su progreso. Mello opinó que el contratiempo sirvió para motivar a Dias a completar el pendiente a la hora de volver a las carreras presenciales.

"Corrió muy bien en las carreras virtuales durante la pandemia, aún sin el estimulante de tener personas apoyándolo en las calles. Cuando cruce la meta en Boston, estaremos extremadamente orgullos porque nuestro trabajo habrá dado frutos", afirmó Mello.

Dick Traum, el primer participante con pierna amputada en correr el maratón de Nueva York en 1976, fundó Achilles International siete años después. La organización estadounidense se ha convertido en una operación mundial, con 42 representaciones en 17 países, y cuenta con presencia en algunas de las carreras más grandes de todo el deporte.

Desde el 2010, Achilles ha ayudado a los organizadores de carreras brasileñas a incorporar a los atletas con discapacidades. Según Mello, esos esfuerzos han resultado en grandes beneficios, incluso costos reducidos de entrada, para corredores como Dias. En la actualidad, más de 90 por ciento de las carreras en Brasil cuentan con secciones apartadas para corredores de Achilles.

Mientras participa en las carreras, Dias admite a sentir un sinfín de emociones. Cuando llega la fatiga, comienza a cantar e intenta correr al ritmo de la canción, y en ocasiones le pide a su guía que lo acompañe.

"Siento dolor todo el tiempo", confesó Días, entre risas. "Tienes que estar psicológicamente listo para eso para poder terminar la carrera. El Plan A es terminar, no existe un Plan B".

El éxito de Dias le ha dado sin duda caché dentro de Achilles y sirve para inspirar a otros en situaciones similares.

"Queremos que los atletas con discapacidades como Ary cambien la narrativa de lo que es posible. Estamos muy orgullosos de poder alentarlo durante el maratón de Boston y esperamos verlo entre los primeros lugares de la división de para atletismo", expresó vía comunicado Emily Glasser, presidenta y CEO de Achilles International.

Si todo sale bien, Boston se convertirá apenas en el primer paso norteamericano de Dias dentro de su carrera como maratonista. El siguiente objetivo de Dias sería participar en el maratón de Nueva York, como lo hizo Traum varias décadas atrás.

Así como lo considera el brasileño, poco importa más que la siguiente carrera. Gran parte de su ingreso viene de un apoyo gubernamental, y revela que paga la mayoría de sus gastos de su propio bolsillo, lo cual lo deja en una situación incómoda con sus finanzas. Pese a esto, espera que siempre habrá suficiente para seguir adelante.

"Ha sido muy difícil pagar todo esto, no tengo muchos recursos y tengo que buscar ayuda con otras personas", comentó Dias. "Tengo que seguir soñando y creyendo. En cuanto vuelva de Boston, tengo fe que Dios me llevará a los lugares más altos".