<
>

Rodolfo Collazo sobre Cetraro y Klüver: "Ellos van por la medalla, estos pibes van a por todo"

EFE

El ex remero uruguayo Rodolfo Collazo analizó este miércoles lo logrado por Bruno Cetraro y Felipe Klüver en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde la pareja celeste se clasificó a la final del doble par ligero que se disputará este miércoles a las 21:50 hs (hora uruguaya).

Quien participó de tres Juegos Olímpicos (Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012) analizó en el programa 100% Deporte (Radio Sport 890) el crecimiento que ha tenido el bote uruguayo y afirmó que ‘estos pibes van a ir por una medalla olímpica’.

“Llevado al fútbol, es como si Uruguay jugara la final del mundo, es algo similar, porque ya es muy grande llegar a unos Juegos Olímpicos para nuestro país, luego es impresionante el haber podido correr una semifinal A/B que representa estar dentro de los 12 mejores; y colocarse entre los seis mejores del mundo es una hazaña, ingresando con el cuarto mejor tiempo y saliendo segundos en la semifinal”, comentó Collazo.

El ex deportista de 38 años valoró que otros países ‘laburan muy bien invirtiendo millones de euros’ y destacó que el bote celeste será el único en la final que no pertenece al continente europeo. Alemania, República Checa, Irlanda, Italia y Bélgica serán los otros cinco competidores en la instancia definitiva.

Collazo enfatizó: “Este bote viene mejorando, superándose y creciendo. En el repechaje se quedó atrás de Canadá y Ucrania, y en la semifinal se los superó, este bote uruguayo sigue avanzando, es un bote todo terreno porque quedó demostrado. Cuando en la semifinal Polonia venía remando adelante y no podía sostenerse en la ola, el uruguayo lo pasó como si no hubiese olas, eso está entrenado”.

“Hay un trabajo atrás del entrenador Osvaldo (Borchi), de los chiquilines, y un trabajo de la Federación Uruguaya de Remo y el Comité Olímpico Uruguayo para que los gurises pudieran entrenar en la altura de México y en España, en condiciones climáticas adversas. Felipe comentó que en su momento protestaban porque Osvaldo los sacaba a remar con el agua picada, y queda demostrado que es por algo, es todo trabajo cuantificado en la regata de la semifinal”, subrayó.

El ex deportista analizó la regata de Uruguay en las semifinales: “Creo que ellos tratan de salir y no perder contacto con la posición de clasificación, me refiero a que van a ir en una posición en donde no queden muy relegados atrás. Si bien iban en la sexta posición y clasificaban tres, la clasificación estaba a menos de un bote, es decir, que nunca pierden el contacto de estar en esa clasificación teniendo en cuenta que el fuerte de Uruguay es el final, el remate. Entonces ese estar mirando a los botes que van al costado, estando en contacto con ellos, lleva a que el desgaste lo haga el otro”.

“No es que vayan ‘chupando rueda’ como se dice en el ciclismo, porque los carriles son independientes, pero el desgaste de sostener la presión de ir adelante la lleva otro, no la lleva Uruguay, que va sosteniendo su ritmo y se siente cómodo yendo ahí, no se siente cómodo saliendo primero y buscando la punta, sino estando cuarto, quinto o sexto en los primeros metros. Luego del primer mil, Uruguay comienza una remada ascendente en velocidad, rematando sobre los últimos 400 metros”, comentó.

Collazo indicó que a esta gran estrategia hay que sumar las condiciones climáticas adversas que iban empeorando en la medida que se estaba más cerca de la meta de los dos mil metros. En la parte ‘más llana’, los botes que rinden más son los que tienen la potencia física como principal virtud; en cambio, Uruguay es un muy buen bote técnicamente, algo que quedó demostrado y que contrastó con lo que hicieron Polonia o Noruega, medalla de bronce en los Juegos del 2016 y que terminó dándose vuelta en estas semifinales de Tokio.

“La regata fue muy bien planificada y salió como esperaban. Ahora hay otra ventanita abierta. Matemáticamente estamos en el cuarto mejor tiempo, no entramos últimos y los primeros tres llevan medalla, así que hay que buscarla por ahí. Obviamente los rivales son mejores, Italia, Irlanda y Alemania parecen estar intratables, pero en la semifinal, Noruega parecía estar intratable y se dio vuelta; hay que demostrar regata a regata”, afirmó Collazo, cuya participación en los Juegos de Beijing 2008 hizo que el padre de Cetraro se interesara en el remo como posible actividad para su hijo Bruno.

El ex remero también destacó sobre el trabajo del entrenador argentino Osvaldo Borchi: “Es un apasionado del remo; si bien es un profesional de la materia, se brinda enteramente de una manera motivacional. Él cree netamente en el trabajo, en que no existen los límites, y también se enoja cuando las cosas no salen como deberían. Para él, el camino es trabajando, entrenando y dedicándose; sabe que el mérito está en el entrenamiento, y estos chiquilines lo súper entendieron y se aplicaron”.

Collazo valoró que el grupo de trabajo de la Selección Uruguaya de Remo también está integrado por más gurises, como Leandro Rodas o Martín Zócalo, ‘un grupo de chicos que vienen entrenando muy bien con Osvaldo, también gracias al esfuerzo de la Federación Uruguaya de Remo, que lleva a que el remo se vaya posicionando mucho mejor en Latinoamérica y ni que hablar que a nivel mundial’.

Y subrayó sobre lo logrado y la posibilidad de obtener una medalla: “Esto es un batacazo para el remo mundial. Bruno y Felipe todavía no saben ni lo que lograron, no tienen la dimensión de lo alcanzado, están en la euforia de lograr la medalla. Nunca te van a decir ‘vamos a ver, esperemos no salir últimos en la final’. Mentira. Ellos van por la medalla, estos pibes van a por todo. Y cuando tengan 40 años se darán cuenta de lo que lograron, y de lo que también transmiten con su humildad para expresarse, para entrenar y para competir, eso es brutal”.