Venezuela v Dominicana
APGreivis quiere que su país sea sede de uno de los repechajes olímpicos
Mientras recibo las buenas noticias de todo lo que sucede en las reuniones de representantes de dueños de equipos y jugadores, todo parece indicar que debo ir preparando mis maletas para viajar a Estados Unidos para iniciar los entrenamientos con los Grizzlies con miras a mi segunda temporada de la NBA.

Pronto les contaré todos los detalles sobre lo que significaría unirme a mi equipo luego de ese final tan espectacular de la pasada temporada. Sin embargo, en esta ocasión quiero relatarles otra situación que nos tiene entusiasmadísimos precisamente porque es la continuación de una misión que comenzamos cuando finalizó la temporada de la NBA y nos reunimos en Caracas para entrenar con miras al preolímpico de Mar del Plata, Argentina, un lugar donde dejamos la tarea escolar por la mitad, al clasificarnos para el repechaje y mantener vivo el sueño de asistir a unos Juegos Olímpicos para representar a mi país.

Estos días son cruciales debido a que una comisión de la Federación Internacional de Baloncesto estuvo en Venezuela visitando las distintas instalaciones deportivas y aspectos como seguridad, transporte y alojamiento para considerar la solicitud que ha hecho formalmente Venezuela para ser sede del repechaje olímpico. Sería extraordinario poder jugar este clasificatorio en Venezuela, frente a toda nuestra afición, empujando por la misma causa de clasificar a Londres 2012. Esa característica de ser local es importantísima y por ella debemos luchar todos en esta solicitud a la FIBA.

He repetido en muchas ocasiones que ir a Londres es más que un sueño por todo lo que reúne una cita olímpica. En primer lugar por viajar a esos Juegos formando parte de una delegación de atletas, cada uno de ellos los mejores en sus disciplinas deportivas. El hecho de formar parte del desfile inaugural, acompañando y respaldando al abanderado de Venezuela, dándole la vuelta a un estadio londinense, debe ser un momento grandioso.

Finalmente y probablemente lo más importante, en el aspecto deportivo, ya que clasificar al baloncesto a sus segundos Juegos Olímpicos, nos regresaría a la élite mundial, a aquel estatus donde una vez estuvo nuestro básquetbol, guiado por aquella generación espectacular de estrellas como Gabriel Estaba, Rostyn González, Carl Herrera, Alexander Nelcha o Sam Shepperd, quienes nos representaron en Barcelona 92, luego de obtener la nominación de "Héroes de Portland" tras aquella maravillosa actuación en el preolímpico de esa ciudad, donde dieron la gran sorpresa de eliminar a Brasil en semifinales para luego caer en la gran final ante el primer gran 'Dream Team" estadounidense, aquel de Bird, Magic y Ewing.

A la Federación Venezolana de Baloncesto le pido que de la misma manera como lo hicimos para el preolímpico, realice la planificación necesaria, que incluya juegos de preparación, que nos permita llegar acoplados para la cita del repechaje y de esa manera terminar con la asignación que quedó pendiente en Argentina. Formar parte de la delegación venezolana que nos representara en Londres 2014.

¡¡¡Si Podemos!!!

Greivis VásquezESPNdeportes.comYa pasó mucho tiempo de clínicas y demás, estoy pensando en baloncesto
Desde que finalizó la temporada de la NBA me involucré en actividades como una conferencia de prensa y gira de medios en Venezuela; participé en el preolímpico de baloncesto en Mar del Plata; dicté clínicas en Caracas coordinadas por la Embajada Americana; entrené en Estados Unidos con mis coachs de bachillerato y de la universidad; estuve en el lanzamiento de mi calzado en la ciudad de Nueva York y en la gira promocional de Under Armour por Baltimore y Nueva York. Además tuve la suerte de asistir a la final de basquetbol de Venezuela en el Naciones Unidas; a la pelea de Jorge Linares en Los Ángeles y a dos encuentros de la vinotinto de futbol en Puerto La Cruz y San Cristóbal.

Ahora estoy listo para una sola cosa: JUGAR BALONCESTO. La verdad es que con todas estas noticias que recibo directamente desde Estados Unidos, relacionadas con el conflicto entre nosotros los jugadores y los dueños de equipo, por primera vez el panorama se oscurece tanto, que no permite ver una solución a corto plazo y por esta razón muchos de mis compañeros que habían permanecido a la expectativa están explorando la opción de jugar en el exterior.

Cuando se lee en los medios que una estrella del baloncesto suramericano, súper establecida en la NBA, como Andrés Nocioni, ha decidido incorporarse al Club Peñarol de la Liga Nacional de Argentina, uno comienza a considerar la posibilidad de jugar baloncesto fuera de la NBA. En principio, evalúo dónde pudiera jugar, debido a que --gracias a dios-- he recibido propuestas de diferentes países. La opción de mayor importancia es sin duda Venezuela, por múltiples razones. Una de ellas es que estaría cerca de mi familia, una situación que no he podido vivir desde que decidí aceptar una beca de bachillerato e irme a estudiar a Estados Unidos persiguiendo el sueño de llegar a la NBA. Otra razón importante es que siempre he deseado retribuirle a la afición venezolana todo el respaldo que he recibido durante mi corta carrera y esta sería la mejor manera de hacerlo, jugando y apoyando la Liga de nuestro país.

Greivis Vásquez
ESPNdeportes.comTuve muchos asuntos que atender en New York
Ser jugador de baloncesto involucra participar en actividades tan distintas que, además de ser enriquecedoras por todo lo que puedo aprender de ellas, me permiten también notar cuanto amo estar en la cancha.

Iniciaré compartiendo con ustedes un par de eventos en los que estuve participando en Estados Unidos antes de mi regreso a Caracas. Recibí una invitación de parte de la cadena de Televisión Univisión para participar en el programa "Despierta América". Es un honor poder ser visto en todo el territorio estadounidense y más aún cuando tengo la oportunidad de hablar sobre baloncesto, ya que la invitación fue específicamente para conversar sobre el anuncio que había hecho esa semana de cancelar dos semanas adicionales de partido. Para poder estar presente en ese programa debí viajar al sur, hasta Washington DC, al estudio del canal, donde tenían todo listo para la transmisión.

Digo esto, lo del traslado a Washington, ya que una vez finalizada esa entrevista televisiva, tuve que viajar a la ciudad de Nueva York para cumplir compromisos con mi empresa patrocinadora, Under Armour. En un lugar del downtown, muy cercano a la pequeña Italia y el barrio chino, Under Armour preparó un local, pintando las paredes con los logos de la campaña y ante la presencia de los medios de comunicación e invitados especiales lanzaron la promoción publicitaria denominada "Are You From Here". En el lanzamiento estuvimos como imagen de la empresa, Brandon Jennings de los Milwaukee Bucks, Derrick Williams de Minnesota Timberwolves, Kemba Walker de Charlotte Bobcats y mi persona, en representación de los Grizzlies Memphis. Muy emotivo ver mis zapatos adornados con una cinta con los colores de la bandera de Venezuela.

Expliqué sobre estas actividades de medios, publicidad y relaciones públicas, precisamente para que entiendan que mi lugar es en la cancha. Que a pesar de todo lo que disfruto cada actividad extra baloncesto, en realidad lo que más desearía es escuchar el silbato del árbitro o la orden del técnico indicándome 'Vásquez' y así poder correr para ingresar a un encuentro.

A nosotros los novatos nos afecta mucho esta situación de paro laboral en la NBA. Los jugadores de segundo año arriesgamos mucho al momento de aceptar un contrato en el exterior. Además de condiciones que impactan a un jugador acostumbrado a jugar en la NBA, como diferencia en el calendario y de instalaciones deportivas, el gran riesgo es sin duda una posible lesión. Un novato lesionado encontrará enormes dificultades al momento de reencontrar su espacio en un equipo de NBA, ya que ni te verán de la misma manera ni te ofrecer arán las mismas oportunidades. Así que en caso de evaluar la posibilidad de jugar fuera de la NBA, un jugador de primer o segundo año debe pensar detenidamente y estar claro en el chance de que arriesga su permanencia, o en el peor de los casos, su carrera en la NBA.