Julio Teherán porta la camisa de los Bravos con orgullo
"Nunca me imaginé estar en un equipo así y menos a tan poca edad& es un orgullo estar aquí entre los pocos que estamos y a la vez una responsabilidad con el país", dijo el derecho, quien disputa su primera campaña completa en Grandes Ligas.
Teherán también proclamó que uno de sus ídolos siempre ha sido el lanzador Pedro Martínez, a quien conoció mientras jugó pelota invernal en República Dominicana, y a quien tildó como un verdadero modelo a seguir.
"Tuve la oportunidad de conocerlo y la personalidad de él me encantó, es tremenda persona. Lo admiraba como jugador y cuando lo conocí quedé impactado, ojalá cuando me retire pueda ser igual y siempre estar disponible para dar un consejo, como hizo conmigo", dijo Teherán en referencia al dominicano, único pitcher latinoamericano ganador de tres premios Cy Young.
Teherán jugó con los Tigres del Licey de la pelota dominicana, donde tuvo una destacada participación finalizando con efectividad de 3.32 en poco más de 30 entradas. El colombiano elogió la calidad del béisbol invernal en la isla caribeña, pero admitió que su sueño sigue siendo poder jugar en la temporada baja en su nativa Colombia.
"Nunca había tenido la oportunidad de jugar béisbol invernal y conocer ese ambiente que se vive es impresionante, muy diferente al de aquí y fue una experiencia muy bonita", dijo el cartagenero, uno de sólo dos abridores colombianos en MLB, junto a Jose Quintana de los Medias Blancas de Chicago.
"Claro que sería un orgullo que en vez de jugar en República Dominicana fuera en Colombia ya que la gente me quiere ver jugando allá y a otros colombianos que estamos en Grandes Ligas, pero el nivel no es tan bueno, pero con el favor de Dios y quizás del país que lo apoye más podremos tener así un béisbol en Colombia".
Teherán también reveló que fuera del ambiente beisbolero, una de las cosas que más disfrutó de su tiempo con el Licey fue el fácil acceso a la buena comida.
"En Atlanta hay muchos colombianos pero no sé dónde están los sitios [de comida colombiana], pero trato siempre de conseguirme lo más cerca, comida dominicana o algo así. Me encanta viajar a Miami y a Nueva York donde hay muchos latinos y en el clubhouse tienen comida latina"
El colombiano, que se distingue por tener una personalidad muy sosegada, dijo a ESPNDeportes.com que aunque parezca fuera de carácter, su música favorita es el reggaetón, el cual usa cuando sube a la lomita en Atlanta, aunque le gusta variar con un ritmo de reggae antillano durante sus turnos al bate.
"Me gusta la música colombiana, claro que hay que apoyar al país, pero también me gusta el reggaetón y la salsa, y aunque soy tranquilo tengo ese ambiente de reggaetón por dentro", dijo sonreído el siempre sereno lanzador.
Habiendo jugado béisbol desde la infancia, y siendo aún novato en Grandes Ligas, Teherán nunca le ha dado mucho pensamiento a qué profesión tendría de no ser lanzador.
"Fue una bendición desde que nací, desde los cinco años comencé a jugar y me destaqué como lanzador desde que empecé, así que de verdad no sé qué más sería&"
"Soy muy malo para cantar y para la cocina soy muy lento", replicó tras nuestras sugerencias que quizás podría ser artista o chef, pero el colombiano afirmó que probablemente se dedicaría a algún trabajo relacionado con la música, particularmente la electrónica.
"Me encanta todo lo que es la música en la computadora y mezclar música, así que quizás podría ser DJ, o dedicarme a la composición de música o productor, no sé, ¡uno nunca sabe!", dijo Teherán, quien afirmó que comparte gustos musicales con su compañero Ramiro Peña, con quien suele intercambiar canciones.
Teherán afirmó sentirse muy a gusto con sus compañeros en Atlanta, donde con su buen desempeño como quinto abridor y efectividad de 3.71 en más de 60 innings se ha ganado la confianza no sólo del manager Fredi González, sino de toda la fanaticada de los Bravos, y a su corta edad ha demostrado gran madurez, para el orgullo de Cartagena.
"La gente me está apoyando, mi papá me llama y me dice que en Cartagena todos están muy alegres con lo que he estado haciendo y ya me ven que he cambiado mucho. Me ven como un veterano a los 22 años, antes me veían con esa presión [de ser un prospecto] pero ahora no, y eso me hace sentirme muy orgulloso".
Su padre, don Luis Alfonso Cruz Borbón, del cual heredó su nombre y su apodo de "Cochito", tuvo una larga y productiva carrera en la Liga Mexicana del Pacífico y la Liga Mexicana de Verano, donde jugó con equipos como los Tomateros de Culiacán, Águilas de Mexicali y Venados de Mazatlán, y siempre ha sido la mayor inspiración para el campocorto y tercera base de los Dodgers de los Angeles.
"Mi padre jugó 17 años en la Liga de México y desde que tengo uso de razón siempre lo vi con un bate, un guante y una pelota, toda mi vida. Ahorita mi papá está aquí y me hace sentir bien que me vea salir a jugar y cumplir un sueño que él nunca pudo cumplir, que fue jugar aquí en Grandes Ligas", dijo el jugador del cuadro.
"Para mí el modelo a seguir fue mi papá, desde los tres años iba a las giras y todo lo que aprendí lo aprendí de él. Me acuerdo cuando tenía tres años me montaba en el camión con él y me iba a las giras y es algo muy bonito pues viene de familia", dijo Cruz, cuyo hermano menor, Rey David, es lanzador de los Vaqueros de Agua Prieta en la Liga Norte de Sonora en México.
El origen del apodo de 'Cochito' viene del diminutivo del apodo de don Luis Alfonso, quien al tener tres hermanos, les decían los tres "cochis", de cochinitos, y el cariñoso nombre persistió a través de los años y ahora lo lleva con alegría su primogénito.
Vestir el número 47 de los Dodgers es un verdadero sueño hecho realidad para Cruz, que se siente muy a gusto no sólo en el equipo si no en la ciudad de Los Ángeles, ahora en su segunda campaña.
"Todos [los latinos] estamos en la misma página y creo que es algo que nos une como equipo y estoy muy contento de estar en un equipo como los Dodgers y una ciudad como Los Ángeles que hay tanto latino".
El oriundo de Navojoa afirmó ser muy preciso en cada detalle de su preparación previa a cada partido, desde lo que come hasta los minutos que le dedica a bañarse y vestirse, pero lo más importante es hacer una oración cada vez que salta al campo.
"Cuando salgo al terreno hago una cruz con el pie, hago las iniciales de mi familia& y me aviento un 'Padre Nuestro'", aseguró.
Cruz afirma sentirse muy orgulloso de su herencia mexicana y siempre le dedica tiempo a su familia en México, además de disfrutar de jugar pelota invernal, y fuera de su padre, uno de sus héroes en el béisbol lo fue el gran tercera base mexicano Vinny Castilla.
El sonorense tuvo un debut efectivo la pasada temporada con los Dodgers, conectando 84 imparables en los 78 partidos que jugó en 2012 defendiendo el campocorto o la esquina caliente, para un promedio de bateo de .297, con 40 carreras remolcadas. Sin embargo, esta campaña su producción ha sido deplorable, habiendo registrado apenas nueve hits en 79 turnos al plato.
Aunque lleva sólo tres partidos como titular en tres semanas, el mexicano ha comenzado a dar crédito a la confianza depositada en él por el manager dirigente Don Mattingly, conectando su primer jonrón de la campaña al remolcar dos carreras en el triunfo 3-0 de los Dodgers sobre los Angelinos en el segundo partido de la Serie del Autopista, y en enhorabuena, ya que "Cochito" afirma que su vida gira completamente en torno al deporte de sus amores.
"Yo nací con un bat y una pelota y no sabría qué hubiera sido de mí si no estuviera en el béisbol", afirmó Cruz.
Es por ello que tras 12 temporadas en Grandes Ligas, Carlos Peña ha buscado el medio perfecto para sobrevivir la ajetreada vida que conlleva jugar al béisbol profesional: la música.
"Nuestra vida aquí en el béisbol es demasiado agitada, muchos viajes, hay que prepararse rápido, hay [mucha] competencia, así que cuando puedo darme unos minutos de escuchar música relajante lo hago y lo disfruto mucho", dijo el primera base y bateador designado de los Astros de Houston.
Peña agregó que aunque la música divertida tiene su lugar en su momento, siente una gran preferencia por escuchar música inspiradora y reconfortante, como la del cantautor y productor dominicano Juan Luis Guerra, su artista favorito.
"Juan Luis Guerra es un orgullo de nuestro país, para mí es un poeta y de verdad me gusta mucho su letra y su música, es un genio y un orgullo dominicano", añadió.
Y es precisamente la canción "Para ti no hay nada imposible", una melodía de tema religioso, la cual le sirve como presentación a Peña cada vez que sale al campo de juego.
"Me gusta mucho esa canción, significa muchísimo para mí, por eso siempre la mantengo. No tengo supersticiones, pero sí siempre suelo hacer una oración antes batear. Cada vez que voy a batear o voy a jugar siempre me encomiendo a Dios, desde pequeñito, desde que mi mamá me decía desde que salgas de la casa encomiéndate a Dios y nunca me he olvidado de eso".
Peña, quien se mudó de República Dominicana a Estados Unidos a los 12 años de edad, donde su familia estableció residencia en el estado de Massachusetts, también confesó a ESPNDeportes.com que otra de sus grandes pasiones es la cinematografía, y que sería una carrera la cual le encantaría explorar luego de retirarse del béisbol.
"Me encanta mucho el cine, eso fue lo que estudié, parte de mis estudios fue la cinematografía, me gusta mucho lo que tiene que ver con editar y la creatividad. La parte creativa de poder expresar una idea a través del medio visual me parece interesantísimo, siempre me ha gustado y para mí es un arte", dijo el dominicano, quien cursó estudios universitarios en Wright State University y Northeastern.
El primera base añadió que por ser una filmación de una historia "perfecta", Gladiador siempre ha sido su película favorita.
"Gladiador es una película que tiene de todo, tiene romance, un poquito de violencia, tiene un guión ejecutado perfectamente, visualmente la fotografía es excelente, y la historia es fabulosa y da una gran moraleja sobre lo que significa tener coraje y valentía".
Tras pasar cuatro temporadas con los Rays de Tampa Bay, los últimos años de carrera de Peña han estado llenos de inconsistencia en su producción ofensiva, jugando con tres equipos distintos las últimas tres campañas (con promedios de bateo de .196, .225 y .197), pero a sus 35 años afirma que todavía no ha pensado en retirarse y dedicarse a cualquier otra profesión: "¡Mientras tanto tengo que jugar primera base!"
"Me estoy divirtiendo, me encanta jugar defensa pero entiendo que en este equipo estamos tratando de desarrollar talento joven y estoy sumamente agradecido de la oportunidad que se me está brindando. Dondequiera que me pongan y dondequiera que me quieran estaré dando el cien por ciento", afirmó el dominicano.
No obstante, los Yankees, equipo que ha sufrido la mala suerte de tener 11 jugadores en la lista de inhabilitados esta campaña, marca histórica en Grandes Ligas, deben sentirse contentos de que el dominicano haya decidido ser pelotero, porque en su sangre estaba ser abogado.
"Siempre dije si no hubiera sido pelotero hubiera ido a la universidad y sería abogado, [una profesión] donde uno siempre anda limpio, arregladito, y uno siempre tiene que andar presentable", dijo Canó, bromeando que por su buena pinta también quizás intentaría después de retirarse ser actor, como su artista favorito, Denzel Washington.
"Denzel Washington es para mí es uno de los mejores si no el mejor. Siempre me han gustado las películas de él, como Safe House, The Book of Eli, tiene muchas, ¡y todas son buenas!".
Canó tuvo la oportunidad de conocer a su ídolo del cine en una presentación especial que tuvo en el Tonight Show con Jay Leno, donde Canó participó en contra de Washington en un juego de preguntas sobre los Yankees, ya que el actor es un reconocido fan del equipo, siendo nativo de Nueva York.
Esta campaña Canó ha tenido que dar la cara por los Yankees, ya que con Derek Jeter, Alex Rodríguez, Mark Teixeira y Curtis Granderson entre los jugadores inactivos por lesión, el peso ofensivo ha recaído en el cuatro veces Todos Estrellas, quien ha cumplido con creces, bateando para .325 con 40 hits, 8 jonrones y 19 remolcadas en los primeros 30 juegos de la campaña 2013.
"No importan los números personales, lo que importa es ayudar al equipo. Sabemos que no tenemos la mayoría de las piezas clave, pero lo importante es que siempre sabemos competir", dijo el dominicano con su usual diplomacia y elegancia, característica de la otra profesión que hubiese escogido de no ser pelotero, la de abogado.
Canó se encuentra en la última temporada de su contrato con los Yankees, con quienes juega desde 2005, y donde los últimos ocho años ha demostrado ser uno de los mejores segunda base de Grandes Ligas, con un promedio de bateo de por vida de .308, el mejor entre todos los jugadores de su posición.
A sus 30 años de edad, Canó ha demostrado estar en el mejor momento de su carrera, y su movida de cambio de representantes, del poderoso Scott Boras a la nueva firma de agentes deportivos del famoso rapero neoyorquino Jay-Z y CAA, Rocknation Sports, dio a entrever su intención de permanecer en la urbe neoyorquina.
"Mi enfoque es ganar, y como he dicho siempre, de contratos no voy a hablar", ha sido la constante respuesta del estelar segunda base ante las numerosas preguntas sobre su futuro con los Yankees, y lo que se anticipa podría culminar en un lucrativo acuerdo de por lo menos siete años y más $20 millones de dólares anuales.
Curiosamente, es al son de una de las populares canciones de Jay-Z, que Canó asume el plato en Yankee Stadium, aunque el dominicano afirma que no es debido a su presente relación comercial con el cantante y empresario, reconocido fan de los Yankees.
"No tiene nada que ver con eso, siempre he sido fanático de él, y en especial la canción que hizo en 2009, y en ese año ganamos la Serie Mundial", dijo Canó en referencia a 'Empire State of Mind', dúo de Jay-Z con Alicia Keys, canción con la cual amenizaron el segundo partido del Clásico de Otoño 2009 en Yankee Stadium, el cual culminó en el anillo número 27 para los Yankees al vencer en seis partidos a los Filis de Filadelfia.
Al iniciar la presente temporada, contrario a lo que es su modus operandi usual, el gerente general Brian Cashman dijo que ya hay una oferta significativa sobre la mesa para Canó. No obstante, el dominicano ha permanecido silente sobre el tema, dejando que sólo hable su bate, manteniéndose entre los mejores 10 jugadores de la Liga Americana en hits, jonrones, y la controversial estadística WAR, sin mencionar sus proezas con el guante, que le han merecido dos Guantes de Oro en las últimas tres campañas, para acompañar sus cuatro Bates de Plata.
Hay que destacar que Canó no es sólo actualmente la estrella más reconocida de los Yankees, es también uno de los peloteros favoritos de todas las Grandes Ligas, ya que su jersey con el número 24 está en el Top 10 en ventas en todo Estados Unidos.
Canó también ha demostrado ser uno es uno de los mejores peloteros a escala mundial, liderando a la República Dominicana a su primer campeonato en el Clásico Mundial de Béisbol bateando para.469, con seis carreras remolcadas y anotadas, conectando dos jonrones, lo que le valió el premio de Jugador Más Valioso de la justa mundialista.
Su conexión con la cultura de su patria siempre ha sido clave, y Canó siempre se declara "dominicano y Estrellista hasta la muerte", haciendo referencia al equipo del que ha sido aficionado desde niño, las Estrellas Orientales de San Pedro de Macorís.
La influencia dominicana es también importante tras bastidores en el clubhouse de los Yankees, que cuenta con un chef dominicano para preparar muchas de las delicias típicas de la cocina quisqueyana, para el deleite de no sólo Canó y sus compatriotas Eduardo Núñez, Iván Nova y Alex Rodriguez, sino también de todos los integrantes del equipo.
Canó se siente en casa ante sus numerosos fans en el Bronx, la mayoría de los cuales espera que el equipo cumpla con una extensión de contrato que vaya acorde con el que es considerado el mejor segunda base de Grandes Ligas. Pero nada de eso le preocupa a Canó, quien da crédito a su padre por mantenerlo enfocado en lo que es importante en su vida personal y profesional.
"Mi papá es mi mentor, mi mayor apoyo, y el que siempre ha estado ahí, ha sido una gran influencia para mí y me siento muy orgulloso de tenerlo a mi lado... y sabemos bien que todo tiene su momento, a qué hora, y cuándo... ya veremos".
"Mis papás son cubanos, y nací en Hialeah, con todos los cubanoamericanos, y soy un poco de todo, pero cubano de verdad", afirmó el afable zurdo, quien ganó 21 partidos la campaña pasada con los Nacionales de Washington, quedando en tercer lugar en votación para el Premio Cy Young de la Liga Nacional.
Allí en Hialeah fue donde aprendió a hablar "un poquito de boricua y un poquito de dominicano", y donde el abridor, ganador del premio Warren Spahn Award 2012 al mejor lanzador zurdo en MLB, aprendió a sentirse muy orgulloso de sus raíces cubanas.
"Desde que tenía cuatro años mi papá me empezó a enseñar sobre béisbol y comencé como jardinero. Me decían 'Hollywood' en el center field, porque siempre me estaba tirando para agarrar todo de cabeza, con mis gafas de sol puestas", dijo el lanzador de 27 años de edad.
Habiendo jugado béisbol para la reconocida escuela secundaria "Hialeah High", y aun teniendo su residencia permanente en Miami, González se ha codeado con un grupo de talentosos jóvenes peloteros actualmente en Grandes Ligas, quienes siguen siendo sus mejores amigos y consejeros.
"Los peloteros de Miami siempre han sido mi apoyo, Jon Jay, Manny Machado, Luis Esposito, Robert Andino, Sean Rodríguez, J.P. Arencibia, siempre hablamos y nos juntamos, tenemos una conexión muy especial", añadió.
El ascenso de González en las Mayores no fue automático, ha estado repleto de altas y bajas, lo cual lo ha hecho apreciar mucho más su puesto en una rotación que es considerada una de las mejores en Grandes Ligas.
"Estuve con los Medias Blancas en 2004, luego con los Filis de Filadelfia en 2006, y en 2007 me fui de vuelta a Chicago. En 2008 me fui a los Atléticos de Oakland y estuve jugando ahí cuatro años en ligas menores y grandes ligas", dijo González, quien añadió que su experiencia en Oakland fue determinante para definirlo como lanzador, especialmente por haber recibido su primer llamado a Grandes Ligas y posteriormente haber participado del Juego de Estrellas en 2010.
"Este es mi segundo año con los Nacionales y tuvimos tremenda campaña el año pasado con el equipo en primer lugar. Ross Detwiler, Dan Haren, Jordan Zimmerman y Stephen Strasburg, son de los mejores en Grandes Ligas. Me encanta ver como tiran la pelota, como juegan, y también son buenos bateadores, estar en esta rotación con ellos no es fácil. También tenemos pitchers en ligas menores que saben lanzar muy bien y son más jóvenes, así que siempre tengo que hacer mi trabajo", dijo González.
Pero la campaña 2013 ha comenzado de forma muy errática para González. Con marca de 2-2, en dos ocasiones ha podido permanecer en el partido sólo cuatro innings y en otras dos salidas se combinó para blanquear a los Marlins y concederle una sola carrera a Cincinnati. Su efectividad es actualmente de 5.34, tras permitir cinco carreras o más en tres de sus seis partidos como abridor.
A González le han faltado muchas veces palabras para explicar lo que está sucediendo esta temporada, pero siempre ha afirmado que su familia, en particular su hermano, lo mantiene enfocado y le ofrece perspectiva en los momentos más difíciles.
"Mi hermano es mi salvador, mi apoyo más grande, y si eres latino, la familia lo es todo, son tu mayor apoyo y los mejores críticos", dijo el zurdo, quien añadió que el apoyo de sus compañeros, en especial el del primera base Adam LaRoche, también ha sido crucial para sobrepasar los malos momentos.
A pesar de las dificultades que ha estado sufriendo en su segunda campaña con el equipo, González dice sentirse contento en Washington D.C., pero admite sentir mucha nostalgia de su familia, amigos y hasta de la comida en Miami.
"Miami es tan bonito y la gente es tan bonita. Me hace falta el pastel de guayaba, la comida cubana, hasta las maltas me las llevo para Washington", dijo el siempre sonriente González, quien admitió que si no fuera lanzador, "trabajaría en la playa el día entero, cogiendo sol".
Y, por supuesto, amar a Miami incluye ser el fanático número uno del Miami Heat, a quien proclamó nuevamente como campeón de la NBA. "Fácil, el Miami Heat será campéon, sin pensarlo. Todo es Miami", finalizó.