La bota protectora en el pie derecho de Austin Rivers estaba totalmente dentro de la cancha en plena posesión de los Houston Rockets en la emotiva victoria de los LA Clippers en la noche en la cual Chris Paul jugó por primera vez contra su ex equipo.
Rivers, de traje gris, estaba con las manos puestas sobre su cinturón y parecía ladrar, como lo había hecho durante toda la noche, especialmente cuando las emociones parecían encenderse a finales del cuarto periodo y los Clippers sellaron el triunfo. El alero de los Rockets Trevor Ariza, el jugador con el lazo más cercano a Rivers, había escuchado demasiado en el momento en el cual se acercó a Rivers con 1 minuto y 3 segundos en el reloj e intercambió varias palabras de grueso calibre. Rivers respondió al aumentar la intensidad de sus insultos, diciendo "locuras", como las describió un miembro de los Clippers, negándose a repetirlas.
Blake Griffin intervino y fue expulsado al lado de Ariza y las cosas solo empeoraron en el partido, con Ariza y Gerald Green empujando las puertas traseras del vestuario de los Clippers para enfrentarse a Rivers.
Fue un claro caso de charla basura que terminó yendo demasiado lejos, concluyendo en sendas suspensiones por dos partidos para Ariza y Green. A pesar de un altercado de tan alto perfil, muchos jugadores creen que estos tradicionales intercambios de insultos en medio de los encuentros han disminuido en años recientes.
"Ahora, puedes insultar en Twitter, redes sociales, Instagram", dijo Russell Westbrook, la súper estrella del Oklahoma City Thunder. "Se dicen toda clase de cosas, pero no es una verdadera charla basura. Las verdaderas charlas basura se dieron en los años 80 y 90. Esas eran verdaderas charlas basura".
"Ahora, son solo poses para ustedes (los periodistas), para que se rían un rato, hagan memes y toda clase de cosas sin sentido".
Sin importar cómo quieran clasificar la evolución dentro del mundo de la charla basura en la NBA, la opinión unánime es que hay tres reglas no escritas en pie, sin importar si los insultos se intercambian de manera personal, a través de los medios de comunicación o mediante el teclado de un iPhone.
Regla 1: No lo conviertan en algo personal
Los jugadores de la NBA no tienen inconveniente con cierta charla basura de rutina. "Te logras meter dentro de la piel de alguien, lo frustras un poco, lo sacas de su psique", dice el base Bradley Beal de los Washington Wizards. Sin embargo, hay un límite que, al cruzarse, se llega a la falta de respeto.
"Me gusta pensar que respeto a todos", dijo Ariza con respecto a su suspensión: "Me gusta pensar que sólo juego este deporte y hago lo mío. Espero lo mismo, especialmente ya que no me meto con otros".
Las referencias a la familia de alguien son mal vistas. Ariza intentó confrontar al ala-pívot de los Dallas Mavericks Salah Mejri luego de un partido en la pasada zafra por un supuesto comentario hecho con respecto a la esposa e hijos de Ariza, algo que es negado rotundamente por Mejri. Los temas personales también son considerados como fuera de juego.
"Cualquier cosa que ocurre fuera de la cancha, es llevarlo demasiado lejos", dijo el base de los Phoenix Suns Devin Booker. "Mantengan las cosas dentro de la cancha", indica DeMar DeRozan, All-Star de los Toronto Raptors. "Hay que mantener las cosas entre los jugadores. Mantenerlo dentro del baloncesto. Mientras lo hagas así, está bien".
Además, hay que evitar los insultos llenos de malas palabras, particularmente los retos a la masculinidad de un oponente. "Charlar basura está bien, hasta que se producen los irrespetos", dijo el alero de los Sacramento Kings Zach Randolph, quien tiene la reputación de ser uno de los jugadores más rudos de la NBA.
"'No me puedes marcar', eso está bien. Pero, cuando dices groserías e irrespetas, diciendo cosas como 'perra', allí se convierte en un problema. No metas a las familias en esto y evita las palabrotas".
El ala-pívot All-Star de los Philadelphia 76ers Joel Embiid, quien es experto en burlas en redes sociales y cuenta con una lengua afilada, fue la respuesta más repetida cuando se le preguntó a los jugadores quién es el más activo en charlar basura dentro de la NBA. Incluso, fue la opción de Andre Drummond, el gigante All-Star de los Detroit Pistons quien ha sido blanco frecuente de las burlas de Embiid, criticando la capacidad encestadora y defensiva de Drummond, quien respondió al burlarse del rendimiento en la cancha de Embiid.
Pero todo se limita a temas inherentes al baloncesto, y Embiid siempre procura mantener las cosas dentro de la cancha. (Su momento favorito es cuando Karl-Anthony Towns, de los Minnesota Timberwolves, comentó una foto de Embiid en Instagram anotando contra los Timberwolves, diciendo que la leyenda y la calidad de la foto eran 'basura'. "Tiene mejor calidad que tu defensiva", respondió Embiid a quien es su amigo).
"No les falto el respeto", dice Embiid. "Este deporte se trata de ser competitivo y divertirse. Cuando estoy en la cancha, quiero ganar y quiero divertirme. La charla basura es una manera en la cual procuro hacerlo. Al final, no es realmente un irrespeto. Estoy seguro de que ellos lo entienden... Esta es una hermandad, y solo busco divertirme".
Regla 2: Mantén la calma en la banca
No debes alzar la voz si no estás jugando. Eso aplica a quienes calientan la banca y a los jugadores lesionados por igual.
"No estás en el partido", dice Vince Carter, con 20 años de experiencia en la NBA. "No tienes nada que ver con lo que ocurre en la cancha. A menos que te hayan puesto en acción, o alguien te dice algo para meterte en el embrollo, quédate tranquilo". O, como bien lo dice Randolph: "Sólo quédate callado".
Quizás un futuro miembro del Salón de la Fama pueda ser la excepción a la regla, pero Paul Pierce hubiese deseado haber seguido esta norma no escrita durante un partido contra los Golden State Warriors durante la pasada zafra.
Pierce, quien junto a Kevin Garnett y Kobe Bryant son los principales fanfarrones de su generación, estaba provocando a Draymond Green desde la banca de los Clippers, al insistirle de manera reiterada que el Jugador Defensivo del Año era demasiado pequeño para marcar a Griffin. La respuesta implacable por parte de Griffin, quien se ubica a la par de Embiid entre sus colegas como los mejores a la hora de charlar basura en la actualidad, se escuchó de forma clara e ininteligible en una transmisión televisiva a nivel nacional, recogida por los micrófonos durante la ronda de tiros libres.
"¡Estás buscando tu gira de despedida!, ¡Ellos no te quieren tanto!", le gritó Green a Pierce, quien anunció sus planes de retirarse a finales de temporada. "No te van a dar homenajes de despedida! ¡A ti no te quieren tanto! ¿Creías que eras Kobe? No eres Kobe".
Esta regla no escrita ciertamente fue invocada luego de otro intercambio memorable de insultos, en el cual se vio involucrado los Warriors durante la pasada zafra. La súper estrella de los Warriors Kevin Durant la citó luego que Enes Kanter, su ex compañero, se burlaba desde la banca del Thunder.
"¿Cuántos minutos jugaste? Tres minutos", dijo Durant a los periodistas después del encuentro. "Trato de concentrarme en quienes están en la cancha. Trataba de decirme cosas desde la banca. Pero estoy seguro que me escribirá algo en Twitter esta noche".
Regla 3: Revisa tu estatus (y la pizarra)
Booker, estrella de los Suns conocido por su franqueza a la hora de las burlas y capacidad encestadora, tiene todas las herramientas para ser uno de los mejores burlistas de la NBA. Es agresivo, inteligente y un talento joven de élite.
Solo hay un pequeño problema: Los Suns no han ganado más de 24 encuentros en una temporada desde que seleccionaran a Booker en el draft de 2015. "Nunca se ve bien cuando dices basura y estás perdiendo", dice Booker.
El derecho a burlarse es un privilegio que se gana al demostrar capacidad en la liga, lo cual le fue recordado de manera agresiva por Westbrook durante un intento por parte de Booker de burlarse de éste durante su año de novato.
"No tengo idea de quién eres tú", recuerda Booker que fue la respuesta del actual Más Valioso. "¿Por qué estás hablando?"
El estatus requerido para atreverse a hacer estas burlas queda sujeto a la interpretación de cada uno, pero su ausencia es una forma segura de destruir cualquier intento.
"Quiero decir, si aún eres un vago, no puedes decir basura", expresó el base de los Rockets James Harden. "No te respetaremos. Obviamente, tienes que haber conseguido algo. Debes tener cierto nombre o estar encestando bien para poder burlarte. No todos pueden decir basura".

