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Con la ayuda de Nowitzki y Barea, la adaptación de Luka Doncic ha sido más cómoda

DALLAS -- Luka Doncic asegura que ya superó su verdadera prueba de adaptación al básquetbol profesional. Y no se refiere necesariamente al mes que ha pasado en Dallas previo a su anticipado debut en la NBA.

Si a los 13 años tuvo que dejar su familia, sus amigos, su país y su cultura para ir a jugar a España, cualquier cosa será mucho menos complicada para el base esloveno de 19 en este arranque de su carrera profesional por las duelas de la NBA.

Más aún cuando ahora tiene como apoyo a una leyenda de la NBA como Dirk Nowitzki, un veterano experimentado como J.J. Barea y su ex compañero de equipo en Europa Salah Mejri.

"Es el mejor sitio al que he podido llegar", dijo Doncic en referencia a su naciente relación con los Mavericks. "Son espectaculares. Toda la gente es muy amable, todos me apoyan, así que estoy muy a gusto aquí".

Doncic reconoció que era un sueño compartir vestidor con Nowitzki, el mejor jugador europeo de todos los tiempos y en general uno de los mejores en la historia de la NBA, quien puede compartirle sus experiencias en la cancha, sobre la velocidad, ritmo, preparación, rivales y muchas cosas más que le esperan cuando comience la temporada regular.

Pero dijo que como persona puede aprenderle aún más a Nowitzki, de 40 años y con 20 en la NBA.

"Muchas veces hemos hablado, es una gran persona", comentó. "En la pista todos sabemos cómo es. Pero como persona, fuera de la pista, es una persona excelente".

Doncic llega a la NBA después de acumular más premios individuales y colectivos que ningún otro jugador de su edad en Europa. Fue el Jugador Más Valioso de la Liga Endesa de España en las últimas dos temporadas, el JMV de la Euroliga en 2017-18 y el de estrella en ascenso de la Euroliga en 2016-17. Entre ambos circuitos promedió 14.5 puntos, 5.2 rebotes y 4.6 asistencias con 45.7 por ciento de campo y 30.9 de triples en la pasada campaña.

En el verano de 2017, contribuyó al sorpresivo triunfo de Eslovenia en el Eurobasket y formó parte del equipo de estrellas junto a su compatriota Goran Dragic, el ruso Alexei Shved, el serbio Bogdan Bogdanovic y el español Pau Gasol.

En 2012, con 13 años, se mudó de su natal Eslovenia a España para jugar en las categorías menores del Real Madrid y rápidamente comenzaron sus triunfos. Fue el JMV de la Minicopa en 2013, en el inicio de una carrera de éxitos en España que lo prepararon para la NBA.

Fue seleccionado en el tercer turno de la primera ronda del sorteo de 2018 por los Atlanta Hawks, quienes lo cedieron de inmediato a los Mavs por Trae Young, la selección de Dallas en el quinto turno de ese draft.

"Su transición debería ser mucho más suave que la mía", comentó Nowitzki. "Su inglés es mejor. Él jugó con el conocimiento que nunca tuve. La manera en que se comporta en los scrimmages, acarrea el balón y lee situaciones, es fantástico. Su visión de la cancha es algo que nunca he visto en un muchacho como él".

Nowitzki dijo que Doncic llega con muchas ventajas a la NBA con respecto al lejano 1999 cuando él apareció en el campamento de los Mavericks por vez primera, que van desde el idioma, la tecnología, los medios de comunicación, personalidad y experiencia en las canchas europeas. El eterno jugador alemán de los Mavericks señaló la preparación física y mental como uno de los principales consejos que ha dado al joven esloveno desde el primer día que se conocieron.

"Todo es nuevo para él y debe estar preparado", comentó Nowitzki. "Desde el trabajo en la cancha y en el cuarto de video para saber cómo enfrentar la NBA hasta la preparación y armonía en su vida personal, en un mucho completamente nuevo que será completamente nuevo para él".

Doncic comenzó ya darse cuenta de cómo será ese nuevo mundo del que habla Nowitzki, quien tuvo que aprenderlo a vivir desde los 17 años de edad.

Los más de 100 reporteros y otros tantos fotógrafos, sumados a cualquier cantidad de aparatos de video que tuvo frente a él en el Día de Prensa de los Mavericks, era algo que jamás había visto en su vida; ni siquiera mientras jugaba con el equipo más popular de basquetbol de Europa, el Real Madrid.

Mucho menos, compenetrarse con aficionados, patrocinadores, periodistas, promotores, banqueros, vendedores y muchos otros tipos de personas que se acercan a él cada paso que da desde que llegó a Dallas a principio de septiembre para establecerse en esta ciudad.

"Uno tiene que ser inteligente y aprender a manejar todo ese tipo de cosas", mencionó Nowitzki. "Pero sé que es inteligente, buena persona y que todo estará bien con él".

Barea llegó a los Mavericks en el 2006 de manera mucho más discreta que Doncic o Nowitzki. Desde el primer día y hasta la fecha ha tenido que trabajar para probar que el estereotipo de los jugadores NBA se quedan cortos para él cuando se trata de jugar al basquetbol en la cancha, aunque tenga menor estatura que la mayoría de sus compañeros y rivales.

Después de 12 años, el puertorriqueño, de 34 años de edad, ha vivido de todo, desde el paso por la Liga de Desarrollo de la NBA, el campeonato, pasando por una transición a los Minnesota Timberwolves llena de lesiones y frustraciones, hasta regresar a su casa en Dallas para formar parte de una reconstrucción de equipo que luce esperanzadora, principalmente por Doncic.

"Es un novato que ha vivido ya buenos años profesionales en España", dijo Barea. "Creo que está preparado. Es alto, más alto de lo que yo creía. Conoce bien el basquetbol y es algo que va a ayudarle a él en el sistema de nuestro coach".

El consejo de Barea a Doncic ha sido muy similar al de Nowitzki.

"Hay que prepararse bien. Hay que descansar bien. Hay que tener mucha paciencia sobre todo al principio", mencionó. "Hay que acostumbrarse a jugar cuatro veces por semana, las prácticas, los viajes largos. Hay que tener mucha paciencia y confianza".

"Le he dicho que no debe cambiar la forma de jugar, nunca", agregó. "La manera en que siempre ha jugado que la traiga para acá".

Doncic coincidió con Mejri en el Real Madrid en el 2015, meses antes de llegar a los Mavericks.
"Hay que tener paciencia, prepararse y estar listo para cuando te llamen", coincidió Mejri en sus consejos para Doncic. "Llega en buena situación. Las expectativas son muy altas para él. Tiene suficiente para ayudar de inmediato, sólo tiene que trabajar fuerte".

Doncic lució en el Día de Prensa con mucha confianza; habló en inglés y español, dos de los cuatro idiomas que dijo dominar. Trata de adaptarse rápido, en todos sentidos a la vida de una ciudad como Dallas, donde ya asistió a un partido de futbol americano del equipo más tradicional de la región y quizá del país, los Cowboys. Estuvo en el juego inaugural de temporada contra los New York Giants el 16 de septiembre pasado, junto a Nowitzki y el también recién llegado DeAndre Jordan.

Aún busca opciones de comida española, su favorita, aunque también gusta de los tacos y el resto de la comida mexicana.

Más importante, aún busca perfeccionar su juego en el campamento de pretemporada, antes de que llegue el primer partido oficial de los Mavericks, el 17 de octubre en Phoenix contra los Suns.

"No tengo ninguna duda de la dureza que va a tener la competición con tantas estrellas", dijo. "Pero a la vez me gusta el reto, el luchar por estar en playoffs".

Antes, Doncic y los Mavericks abren sus juegos de exhibición este viernes en su American Airlines Center del centro de Dallas contra el Beijing de la Liga de China.

"Sé que tengo que mejorar en todos los aspectos de juego como el pase, la defensa, el tiro a canasta, en cada cosa", reconoció Doncic. "El aspecto físico es el más importante para mí. Debo trabajar fuerte, sin pausa, con progresos en cada uno de los aspectos y hacerlo poco a poco, pero sin descansar".