GLENDALE -- Antes que los pateadores de los Arizona Cardinals, Chandler Catanzaro, y de los Seattle Seahawks, Steven Hauschka, fallaran goles de campo dentro de la yarda 30 en tiempo extra que les hubieran entregado el triunfo a sus respectivos equipos el Domingo por la Noche, hubo otra jugada que pesó mucho en el empate (6-6) que se vivió en el University of Phoenix Stadium.
El apoyador Bobby Wagner brincó sobre el centro largo Aaron Brewer para bloquear un intento de 39 yardas cuando restaban 13:25 en el segundo cuarto. El entrenador en jefe Bruce Arians señaló que Wagner tocó a su jugador mientras intentaba pasarle por encima, lo que hubiera violado la regla 9, artículo 3, ítem 2 en el libro de la NFL, mismo que protege a los que entregan el balón de los defensivos que se alinean frente a ellos.
Los oficiales tiraron un pañuelo en la jugada. Y, como después le explicarían, éste se debió a que estaba a una yarda de Brewer, algo que es considerado ilegal. Sin embargo, no hubo castigo en la misma.
"Él lo tocó", replicó Arians. "Ustedes lo vieron. ¿No lo notaron? Acaso no lo tocó? Sin duda que sí. Para mí era muy claro, pero no fue señalado de esa manera y se repitió con el último [intento de gol de campo en el tiempo extra]. No tengo la menor duda que sí.
"Estoy seguro que hablaré con la liga al respecto y pediré cierto tipo de explicación para toda esta mie...".
Apenas al terminar la jugada, Dean Blandino, vicepresidente de los oficiales de la NFL, indicó en un tweet que la jugada de Wagner era legal.
Arians creyó que los oficiales habían señalado que Wagner no había tocado a Brewer, por lo que tiró el pañuelo rojo. Pero como la jugada no puede ser revisada, los Cardinals perdieron un tiempo fuera que los persiguiría por el resto de la primera mitad.
Tras el compromiso, el N°54 de los Seahawks notó en el video que Brewer se había agachado mucho para realizar la jugada.
"No lo toqué", comentó Wagner. "No hice nada malo. Sentí que no tuve contacto con él. Sé que lo libré, por lo que tenía los dos pies en la tierra y pude llegar a la patada".
Brewer dijo que "sintió algo" en la espalda durante la jugada y le comentó a los oficiales, quienes que respondieron que solo podrían llamar el castigo si hubiera utilizado a alguien como apoyo y ellos consideraron que no fue así.
"No sé si fue él o algo más, pero sentí algo en mi espalda", agregó Brewer.
La falla de Catanzaro en ese momento mantuvo el marcador empatado 0-0. Posteriormente conectaría un intento de 46 yardas en el segundo cuarto para conseguir la ventaja, misma que igualaría Seattle por conducto de Hauschka cuando restaban 4:05 en el último cuarto.
El tiempo regular acabó en empate, y ambos pateadores conectarían otro gol de campo en tiempo extra, pero más adelante, con la oportunidad de conseguir el triunfo, ambos erraron.
Con 3:26 por jugarse, Catanzaro falló de 24 yardas cuando el ovoide impactó el poste izquierdo.
"Sé que consigo esa patada 999,999 veces en un millón de intentos", comentó el pateador de los Cardinals. "Es algo difícil de superar, pero, sin importar cómo, debo dejarlo atrás lo más rápido posible".
Arians fue enfático en sus comentarios sobre la situación: "Tienes que conseguirla".
"Es un profesional", continuó. "Esto no es la preparatoria. Recibes un pago por ello".
Con 11 segundos por disputarse, parecía que los Seahawks se escaparían con un improbable triunfo.
Hauschka tenía el terreno preparado para un gol de campo de 28 yardas, pero también erraría.
"Es decepcionante", reconoció. "Trabajamos muy duro para conseguir esa jugada durante toda la temporada. Siento que decepcioné al equipo.
"Es una situación desafortunada y me siento mal por ello, pero debemos seguir mejorando y fortaleciéndonos. Seré un mejor pateador que antes después de esto".
El entrenador en jefe Pete Carroll comentó que el centro estuvo bien, el balón estaba en posición y no siente que se apresuró en la patada.
"Ha conseguido ese tipo de patadas para nosotros por muchos años", comentó Carroll. "Lo amo y confiamos en él".
