Salt Lake v Tigres
Tigres sufre pero se instala en semifinales de la Concachampions
SALT LAKE (Alan Rafalowski / ESPN Digital) -- Con goles de Joao Plata y André-Pierre Gignac, el Real Salt Lake y los Tigres empataron a un gol, consiguiendo así los dirigidos por Ricardo Ferretti el pase a la semifinal de la CONCACAF Liga de Campeones.
Un encuentro trabado, en donde siempre se impusieron las ganas y la garra por sobre el fútbol, el Real Salt Lake salió desde un comienzo bajo la encomienda de ir al frente, tema obvio si tomamos en cuenta que en el global comenzó con dos goles de desventaja. La tarea no fue sencilla, pues los felinos se plantaron bien en propio terreno.
Ni los locales ni los visitantes encontraron la claridad ofensiva. Los intentos de ambos equipos se quedaron en su mayoría en eso, en intentos. Nahuel Guzmán no tuvo una de peligro en los primeros 20 minutos de encuentro por el buen trabajo de sus defensores, sin embargo un descuido mandó abajo todo el trabajo.
El Salt Lake cada vez se fue más al frente y en uno de sus intentos aprovechó la débil marca de la zaga auriazul y luego de un centro en diagonal, Joao Plata clavó el 1-0 que prendió a la afición y al partido como tal.
Tigres se mostró anulado en la media cancha. La ausencia de Rafael Sobis por acumulación de amarillas no pudo ser del todo llenada por un Lucas Zelarayán que pareció no encajar en el ritmo habitual de juego que manejan los universitarios.
El inicio de la segunda parte no marcó una diferencia en la línea del juego. Las trabas se continuaron anteponiendo al buen fútbol y al toqueteo de bola que acostumbran a realizar los pupilos de Ricardo Ferretti.
El ingreso de Damián Álvarez por Lucas Zelarayán al minuto 69 destrabó a ratos el juego, hecho que no impidió que los estdounidenses siguieran intentando lastimar, teniendo su oportunidad de oro cuando el árbitro del encuentro cobró un penal a favor de los locales.
De aquella acción saldría el héroe del encuentro, pues el ángel blanco de los Tigres, Nahuel Guzmán, le atajó el cobro penal a Morales, dejando a su equipo aún en semifinales y con un claro golpe a la moral.
Desde ese punto en adelante, el Salt Lake pareciera haber decaído, hecho que los de la Sultana del norte supieron aprovechar al máximo, asfixiando al rival y liquidando la serie a pocos minutos del final a través de un gol del francés André-Pierre Gignac.

