Documento de la Comisión de Lucha de Torreón avaló salud de Silver King

Participantes de la función Lucha Libre World London 2019, en la que falleció Silver King. @ElHijoDelSanto

Silver King estaba en óptimas condiciones de salud en el momento en que se subió al ring y así lo constatan los exámenes médicos que se realizó en febrero pasado en su natal Torreón, Coahuila, señaló El Fantasma, quien dirige la Comisión de Lucha Libre Profesional de la Ciudad de México.

El nacido en el estado de Michoacán, toda una institución en la lucha libre, señaló a ESPN Digital que le llamaron de Londres, Inglaterra, donde perdió la vida Silver King: “Me pidieron que les mandara su ficha médica (del fallecido), él tiene licencia de Torreón, Coahuila; entonces, tuve que hablar allá para que me la enviaran y yo a su vez la mandé a Londres. En esta ficha técnica se señala que Silver King estaba apto para luchar”.

Indicó que Silver King, cuyo nombre de pila era César Cuauhtémoc González Barrón, se realizó los exámenes médicos en febrero pasado, “porque se los tiene que hacer empezando el año”.

Explicó en torno a lo anterior, que anualmente los luchadores profesionales deben someterse a estudios médicos completos ante la Comisión de Lucha Libre, “que incluyen triglicéridos, ácido úrico, electrocardiograma, etcétera; esto avala que puede pelear todo el año. Si se siente uno mal (en el trayecto), ya es cosa de uno, sabe que tiene que ir al doctor”.

Asimismo, señaló que “a lo mejor la gente no lo sabe, pero aquí en México, en todas las arenas de lucha libre hay un comisionado, un doctor y una ambulancia. Si el luchador no tiene licencia, no se le permite luchar. También debe haber un luchador emergente por si alguien llegara a sentirse mal; en este caso, el doctor le checa sus signos vitales, todo se le revisa”.

Sostuvo que “para ser luchador profesional, primeramente debe hacer un examen que consiste en acondicionamiento físico y si usted pasa ese examen para luchador, debe hacerse el examen médico completo; entonces, si lo avala, se le extiende su licencia de luchador”.

Dijo también que año con año, tras exentar los estudios médicos, la licencia de todo luchador se resella para que no quede duda de que todo está de forma correcta.

"Qué bonita muerte la de mis compañeros, porque no sufrieron, fue rápido" El Fantasma

Por otro lado, acerca de la muerte de Silver King, expresó que “son cosas del destino”, y tras recordar otros fallecimientos de luchadores en los encordados, tales como El Hijo del Perro Aguayo, manifestó: “Qué bonita muerte la de mis compañeros, porque no sufrieron, fue rápido. Es lo que más nos gustaría, a uno como luchador profesional, le gustaría morir, rápido y en combate”.

Asimismo, afirmó que el factor ‘muerte’ no es una preocupación o algo a lo cual le tema el luchador profesional: “Cuando se sube uno al ring, la preocupación más grande es no fallarle al público, porque así como es a veces bonito, a veces es cruel y si hace usted un movimiento que no sale bien, la gente reclama”.

Añadió que “cuando uno es luchador estrella, va preparado física y mentalmente. Como son mano a mano, uno contra uno, es mucho el esfuerzo el que se hace. Ya cuando uno está arriba, ya no piensa en que si se va a bajar, sino en agradar al público”.

“El tema de la muerte lo pensamos hasta cuando le sucede a alguien. Antes de salir al ring, todos nos persignamos, rezamos un Ave María, pero cuando sales, ya nada más ves las cámaras, los fotógrafos y se nos olvida todo”.

LIBRA DE CULPA AL RÉFERI

El Fantasma también se refirió al réferi del combate del sábado en Londres, Inglaterra, Black Terry, y lo liberó de culpa: “El réferi que estuvo en esa pelea es una leyenda de la lucha libre. Él es entrenador de luchadores en la Arena de Naucalpan, aparte, es programador de lucha; él sabe. La gente a veces no se da cuenta cuando suceden esas cosas”.

“La gente piensa que actuamos, pero yo al ver el video me di cuenta que el estilo de lucha de Silver King es otro. Le dan un golpe de antebrazo, luego le va a dar otro Juventud, se agacha, corre a las cuerdas y le tira un antebrazo volado, pero él se agacha. Hasta ahí vamos bien, pero lo agarra y lo tapa para que le cuenten los tres segundos de espaldas planas. Le cuentan dos y lo bota. Ahí tenía que seguir la acción, pero cuando Silver se puso en cuatro para querer levantarse, ahí me di cuenta que se veía algo flojo, ahí creo que el réferi se debería haber dado cuenta, pues un luchador de su experiencia tenía que darse cuenta de eso”.

"A nosotros nadie nos cuida; los únicos que nos podemos cuidar somos nosotros" El Fantasma

Sostuvo que “a nosotros nadie nos cuida; los únicos que nos podemos cuidar somos nosotros. Cuando lucho con alguien y no reacciona, le pregunto; o el réferi debe preguntar si ve mal al otro, o uno mismo decirle al réferi si se siente uno mal”.

En este sentido, aseguró que no es responsabilidad del réferi, sino que “cuando Silver King se dobla, él ya estaba tocado, ya traía el infarto. Lo digo porque mi hijo me hablo a los 10 minutos que falleció, él subió e inmediatamente y luego me llamó para decirme que acaba de morir”.

No dudó al sostener que “uno trae muchos golpes; que los codos, que las cervicales, que la columna, que las rodillas. Ya estamos así. Es el costo que uno paga a la gloria. Mucha gente que nos ve en el encordado, no sabe cómo llega uno a su casa, todo adolorido. Muchas veces la gente no sabe, no se da cuenta del trabajo de uno, donde todos los golpes son reales”.

El Hijo del Fantasma fue parte de la misma función en la que falleció Silver King.