No es un secreto en Chile que el fútbol sea por lejos el deporte más popular. Desde sus inicios, a principios del Siglo XX, la pelota captó la atención de todo el público chileno, sin importar los orígenes territoriales, la edad ni las clases sociales.
La fama del deporte rey, en misma línea con lo que ocurre en el mundo, es abrumadora en este país sudamericano. Incluso ocurre que los jugadores de mayor popularidad ven amplificada su masividad en Chile, lo que habilita a que sus conductas, ideas y opiniones sean replicadas, sobre todo por los niños y jóvenes. Con el crecimiento exponencial de las redes sociales y del alcance cada vez mayor que tienen en el mundo entero, los ídolos mantienen aún más patente su imagen sobre los fans.
Es el caso de Lionel Messi, sin lugar a dudas el deportista más reconocido en estas tierras, de entre los 100 más famosos del mundo. El arrastre que tiene el argentino del otro lado de la Cordillera de los Andes es sólo comparable con el que han desarrollado otros futbolistas a lo largo de la historia, como Pelé o Maradona, o referentes locales como Elías Figueroa, Carlos Caszely y Marcelo Salas.
Puede parecer raro que la máxima estrella de una de las selecciones de fútbol que más rivaliza con La Roja sea el deportista más conocido en el país, pero es precisamente eso un aliciente en el crecimiento de su popularidad y lo que lo pone por sobre otras estrellas que destacan entre los 100 más populares del mundo, como Roger Federer o Cristiano Ronaldo.
Las relaciones entre Chile y Argentina son irrestrictamente potentes, sólo entendibles por los habitantes de estos más de cuatro mil kilómetros de frontera. No son datos casuales, por ejemplo, que la mayor comunidad chilena que resida en el extranjero se encuentre al otro lado de la cordillera, ni que sea Chile el país que alberga la más numerosa colectividad argentina en Sudamérica, y la tercera en todo el globo.
No resulta extraño, por lo tanto, que las brillantes actuaciones del argentino semana a semana en Barcelona sean noticia obligada en la televisión, los periódicos y los portales web de Chile. Ni que una buena parte de los 85 millones de seguidores que registra la cuenta de Facebook de Lio esté integrada por chilenos.
La popularidad de Messi en esta parte de la tierra vivió su pico entre junio y julio del 2015. Con la Copa América desarrollándose en Chile, los seguidores locales del astro rosarino hicieron sentir locuazmente el fanatismo que forja y la fiebre futbolera que despierta su imagen.
La presencia del multicampeón con el Barcelona en el torneo continental acaparó todas las miradas, por encima incluso de lo que generaron estrellas locales que actúan en el fútbol europeo, como Alexis Sánchez, Arturo Vidal o Gary Medel. La prensa y los grupos de fanáticos oficiales prepararon un recibimiento abrumador y su arribo no pasó inadvertido para nadie.
Si bien no era la primera vez en Chile del mejor jugador del mundo, si era la primera ocasión en que se le tenía por tanto tiempo seguido. Y eso se notó.
A modo de anécdota de la relación de Messi con Chile se destaca la foto que el expresidente Sebastián Piñera se sacó con el futbolista el 24 de marzo de 2016, día en que la Albiceleste visitaba a la selección chilena por las Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018. El político y empresario chileno se encontró con el crack argentino en el aeropuerto y no dudó un minuto antes de pedirle una instantánea, escena inmediatamente viralizada por las redes sociales y los medios locales.
