Bárbara Pichot, Gerenta de Desarrollo Femenino de Sudamérica Rugby, dialogó con Scrum acerca del crecimiento del rugby femenino en la región y la actualidad de la actividad en el resto del mundo.
En primer lugar, la directiva habló sobre el la actualidad del rugby femenino y cómo ve el crecimiento con el correr de los años: "Va a ser exponencial. Creo que de a poco con este orden que estamos dando y los clubes que se están formando un poco mejor. La UAR y todas las uniones están ayudando a que los entrenadores se capaciten a través de “Conecta Rugby” o de World Rugby. Desde Sudamérica estamos tratando de capacitar entrenadores para que haya mas recursos humanos idóneos para el juego de las mujeres y que puedan crecer. No sólo es la captación de jugadoras sino también la retención. Nosotros hoy necesitamos retener, y lo que retiene a una jugadora es el entrenador, la comunidad y el club. Tenemos que trabajar hacia eso. Antes había pocos clubes y hoy hay 220 de los más de 600 que hay en Argentina. Eso de a poco va a ir creciendo mientras trabajemos prolijamente y en este camino y con más recursos que están llegando de World Rugby, esto de a poco, como todo proceso lento, no hay que apurarlo y menos en un deporte de contacto donde quieras o no, la seguridad es lo primordial", aseguró.
Al mismo tiempo, Bárbara se refirió a la cultura del rugby tanto en Europa como en Oceanía y el nivel que poseen estos equipos: "Vos tenés que pensar que ahí hay una cultura de femenino de muchos más años, la forma de trabajo y mucho de ese rugby ya es profesional. A nosotros nos faltan bastantes años, mucho trabajo y mucho esfuerzo de parte de todos. Hace poco estamos trabajando a full con femenino y hay que darle tiempo, hay que esperar. Obviamente no nos vamos a quedar quietos, siempre queremos más, siempre queremos evolucionar y avanzar. Eso esta en la mira con planificaciones y venidas de World Rugby a Sudamérica para que vean con qué y cómo estamos trabajando. Buscando más recursos humanos, que es esencial. Las mujeres se están acercando al deporte y hay que darles su espacio y seguir trabajando para que ellas tengan un lugar seguro y divertido para jugar este deporte", puntualizó.
Uno de los grandes objetivos para el rugby femenino en Sudamérica es el Súper Rugby Américas Femenino. Ante esto, le respondió a Scrum: "Es él objetivo, pero primero tenemos que trabajar en que el juego sea dinámico, ágil y vistoso. Pasa con el fútbol. Si no es vistoso no mucha gente lo va a mirar. Siempre se busca lo masivo dentro de la TV porque es lo que después capta sponsors y hace que esto sea autosustentable. Si nosotros no conseguimos sponsors para estas mujeres, esto no se banca muchos años. Si o si tenemos que hacer que sea atractivo. Para eso hay que trabajar desde la base, haciendo todo un trabajo dentro de Sudamérica Rugby para que esto crezca y el día de mañana si sea algo lindo de ver y tengamos un buen rugby. Entonces ahí sí, divina franquicia, divino juego, todo bárbaro. Mismo mira en los hombres lo que cuesta lograr una franquicia. Imagináte las mujeres que todavía estamos formando jugadoras que no arrancan de base como estos chicos. Tenes a los Cobras, que tampoco arrancan desde que son chicos. Todavía el rugby en algunos países de Sudamérica no tienen toda la línea que si tiene Argentina, Chile y Uruguay, que tienen una cultura de rugby mas antigua. Justamente estamos trabajando el desarrollo de estos países para que cuando llegue el alto rendimiento sea lo que tiene que ser: vistoso y lindo juego. Pero todo lleva su tiempo", comentó.
Por último, Pichot destacó el exponencial crecimiento de la URBA con el correr de los años y las ideas para continuar con esta línea en un futuro: "URBA ha crecido un montón. Creo que el crecimiento de URBA es bueno. Obviamente hay un montón de barreras todavía que las sabemos todos. Pero el crecimiento mas tardío porque son muchísimos años de masculino. Entonces que entren las mujeres en algunos clubes es muy difícil. Esta el hockey, que hoy es un deporte paralelo al rugby en la mayoría de los clubes. Entonces empezar a meter un poquito de rugby, pero creo firmemente que cualquier club que arranque con rugby femenino, tiene que arrancar desde infantiles. Esa chica que arranca a jugar a los 6, 7 u 8 años crea un sentido de pertenencia al club, a su camiseta, al rugby mismo, a todo lo que es la formación adentro de este deporte. Eso la va a llevar mucho más lejos que nadie. Es un deporte que se va haciendo desde base. Tenemos cambios de paradigma, de cultura, por este boom de la mujer, pero también tenemos que ser realistas y saber que es el único deporte en equipo de contacto. Este es derecho al tackle. Si hay mujeres grandes que se acercan solas, pero el otro tema es como un padre lleva a una nena al deporte. La idea es mostrarlo de otra manera. Primero sin contacto, aprendiendo con “Touch Rugby” o “Proba Rugby sin contacto”. Todas esas cosas se están planteando para meterlo en municipios y escuelas. Empezar desde las escuelas a trabajar sin contacto. Hay todo un trabajo que se está haciendo en estos países para que esto suceda. Pero, de vuelta, todo lleva su tiempo, cabeza, un montón de cosas. Pero creo que va a crecer. Lo tenemos que formar, lo tenemos que direccionar, pero de a poco se va dando", cerró.
