Conclusiones UFC 329: ¿Se puede confiar en otro regreso de McGregor?

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Conor McGregor sufre una dura lesión de rodilla tras caer ante Max Holloway (0:35)

McGregor deja más dudas tras su lesión, mientras Pimblett y Steveson brillan en Las Vegas


La gran cartelera del regreso de Conor McGregor tuvo excelentes peleas y momentos dignos de celebración.

Lamentablemente para la principal atracción del evento, McGregor no participó en ninguno de ellos. Todo lo contrario: sufrió una lesión en la pierna en su primer movimiento hacia su rival, Max Holloway, durante el combate estelar de UFC 329. Tras caer de manera incómoda sobre la pierna derecha mientras intentaba una patada voladora, McGregor logró recuperarse, pero segundos después volvió a desplomarse sobre la lona. Poco después, la pelea fue detenida y McGregor abandonó el T-Mobile Arena de Las Vegas cojeando y con muchas preguntas sobre lo que acababa de suceder.

La principal es si se puede confiar en que McGregor vuelva a intentar pelear. Después de lo ocurrido el sábado, será más difícil convencer a cualquiera de que otro regreso es posible. ¿Y qué pasa con Holloway? ¿Podría su próxima pelea después de McGregor ser contra Paddy Pimblett, quien se robó el espectáculo al someter a Benoît Saint Denis en menos de un minuto en el combate coestelar?

Brett Okamoto, Andreas Hale y Jeff Wagenheim presentan sus conclusiones sobre esas peleas y sobre el brillante debut de Gable Steveson, quien pronto podría convertirse en una figura importante de la división de peso pesado.

Si Conor McGregor vuelve a pelear, su mayor desafío será recuperar la confianza

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Holloway no quería lastimar al "perro herido" McGregor

El sábado representó el peor escenario posible para McGregor. La derrota no fue demasiado sorprendente, porque vencer a Holloway después de cinco años de inactividad siempre iba a ser una tarea complicada.

Pero el resultado del sábado va mucho más allá de una derrota. Todavía no conocemos la gravedad de la lesión, pero el CEO de UFC, Dana White, dijo en la conferencia de prensa posterior al evento que su equipo estaba “suponiendo que se trata de una rotura del ligamento cruzado anterior”.

McGregor cumplirá 38 años dentro de tres días y regresar de una lesión importante a esa edad ya sería suficientemente difícil. Además, ha sufrido varias lesiones de rodilla en el pasado, incluida una rotura del ligamento cruzado anterior, y se fracturó la pierna izquierda en julio de 2021. También sufrió una fractura en un dedo del pie que lo obligó a cancelar una pelea en 2024.

Las preocupaciones no terminan ahí. El propio McGregor ha reconocido que no ha tratado su cuerpo como un templo durante la última década. El desgaste provocado por su estilo de vida quizá no sea el responsable de sus lesiones, pero probablemente tampoco ayude.

Durante la preparación para UFC 329, McGregor publicó muy pocas imágenes de sus entrenamientos y mantuvo su gimnasio prácticamente cerrado al público. Es poco probable que haya llegado al sábado con una lesión importante en la rodilla, algo que McGregor ha negado.

Lo más probable es que haya salido en los primeros segundos de la pelea con la intención de enviar el mensaje de que seguía siendo el mismo después de tanto tiempo fuera. Sin embargo, resultó que no lo era. Vimos a un atleta veterano exigirse al máximo para lanzar una patada explosiva que su cuerpo aparentemente no pudo soportar, especialmente bajo el estrés y la presión del momento.

Si McGregor decide volver a pelear, esta vez no podrá resolverlo únicamente con sus palabras. Sin importar si llegó lesionado o no al combate, será difícil cambiar la opinión de quienes ya han llegado a sus propias conclusiones sobre lo sucedido.

Antes de intentar otro regreso, McGregor tendrá que abrir por completo las puertas de su recuperación. Deberá documentarla y mostrársela a los aficionados a medida que avance. Tendrá que darle al público una razón para creer que su cuerpo puede soportar una pelea, porque en estos momentos no lo creen. -- Okamoto

Paddy Pimblett aprovecha su momento

Pimblett necesitaba una prueba que permitiera determinar su verdadero nivel y la recibió al ser programado para enfrentar en UFC 329 a Saint Denis, un peleador de presión ubicado por encima de él en el ranking de peso ligero y que llegaba con una racha de victorias.

¿Cómo le fue a “The Baddy” el sábado? Se adueñó de la noche.

Al dejar inconsciente a BSD con una estrangulación en apenas 52 segundos, Pimblett prácticamente borró el mal sabor de boca que dejó su derrota de enero ante Justin Gaethje, una pelea en la que se vio superado.

Sin embargo, no hay que olvidar que Pimblett resistió cinco complicados asaltos aquella noche, algo que el aparentemente indestructible Ilia Topuria no pudo hacer contra Gaethje el mes pasado. Por eso, una derrota por decisión ante el hombre que posteriormente se convirtió en campeón no luce tan negativa en retrospectiva.

Antes de este fin de semana, las anteriores victorias de Pimblett contra rivales de renombre habían sido ante Michael Chandler y Tony Ferguson, dos antiguas estrellas que se encontraban en un evidente declive.

Saint Denis, en cambio, es un legítimo peleador del top 10 de la división de peso ligero. Ocupaba el séptimo puesto en el ranking de ESPN, tres posiciones por encima de Pimblett.

Esas clasificaciones seguramente cambiarán después de que Pimblett bloqueara una patada a la cabeza en los primeros segundos del combate coestelar y estuviera preparado cuando Saint Denis se lanzó en busca de un derribo.

Pimblett aseguró inmediatamente una estrangulación frontal y todo terminó, salvo por la celebración y los desafíos posteriores.

“Le daré una paliza a Ilia, tendré la maldita revancha con Justin, pelearé con Conor o con Max”, dijo Pimblett, mientras colocaba un brazo sobre el hombro del sonriente entrevistador Joe Rogan en el centro del octágono y el público celebraba cada una de sus palabras. “Pónganme a cualquiera y le romperé la maldita cabeza a golpes”.

El desafío a McGregor quedaría sin sentido poco después, cuando el combate estelar terminó por lesión en poco más de un minuto. ¿Pero Holloway? ¿Topuria? ¿Gaethje? Todos son rivales formidables y objetivos ambiciosos, incluso después de la actuación del sábado.

Pero la confianza combinada con habilidad y técnica es una fórmula que no debe subestimarse. “Paddy the Baddy” acaba de ofrecer una actuación que demuestra que es un peleador peligroso capaz de conseguir grandes cosas. -- Wagenheim

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Pimblett: Convertirme en campeón de UFC es mi destino

Gable Steveson será un problema en el peso pesado

El debut de Steveson en la división de peso pesado de UFC era el más esperado desde la llegada de Brock Lesnar a UFC 81 en 2008.

Al igual que Lesnar, Steveson llegó precedido por su prestigiosa trayectoria en la lucha amateur con la Universidad de Minnesota, aunque Steveson, medallista de oro olímpico en 2020, posee un historial más destacado que el de Lesnar.

Después de aplastar a Elisha Ellison en el primer asalto, la expectativa de que pueda competir por un título de UFC en una división de peso pesado con poca profundidad es similar a la que rodeó a su predecesor.

La victoria no fue lo sorprendente. Steveson era el enorme favorito en las apuestas antes de la pelea. Lo más impresionante fue la manera en que actuó.

En lugar de utilizar su lucha para llevar a Ellison al suelo, Steveson mostró una ofensiva variada de golpes. Utilizó patadas oblicuas, al estilo de su mentor Jon Jones, y empleó todas sus extremidades para neutralizar a su rival.

Sorprendentemente, solo intentó un derribo, que Ellison defendió correctamente. Sin embargo, Ellison no pudo controlar los golpes de Steveson y terminó siendo abrumado y detenido después de 2 minutos y 31 segundos de acción.

En cierta forma, fue una advertencia para el resto de la división de peso pesado: Steveson no es únicamente un luchador.

Solo lleva cuatro peleas en su carrera profesional de artes marciales mixtas y ya está demostrando que será una amenaza en todas las áreas. Su capacidad atlética por sí sola podría ser suficiente para superar a la mayoría de los pesos pesados, mientras que su lucha probablemente neutralizaría a cualquier rival ubicado en el ranking.

Pero si además se agrega su golpeo a la ecuación, buena suerte para los pesos pesados. Y teniendo en cuenta la poca profundidad de la división, no pasará demasiado tiempo antes de que Steveson entre en la conversación por una oportunidad titular.

Hay que recordar que Lesnar desafió por el campeonato de peso pesado de UFC y lo ganó en apenas su cuarta pelea de MMA.

El nivel de talento es mayor ahora, por lo que el ascenso de Steveson quizá no sea tan rápido, pero nadie debería sorprenderse si para estas fechas el próximo año ya se encuentra cerca de disputar el título.

“Parecía un artista marcial mixto. No me pareció simplemente un luchador”, dijo el CEO de UFC, Dana White. “Esto va a ser divertido”.

Sí, lo será. -- Hale

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Decepción en UFC por lesión de Conor McGregor