El jugador de ascendencia dominicana se ha cuadrado contra el talentoso francés de los Spurs, mientras Wemby busca descifrarlo antes de que sea muy tarde.
“Karl-Anthony Towns es un gran jugador. Necesitamos resolver lo que hace, y nosotros necesitamos mejorar en ese aspecto. Podemos mejorar”.
Las palabras de Victor Wembanyama después de caer 0-2 en la serie ante los New York Knicks describen a la perfección lo que ha pasado tras los dos sorprendentes resultados para arrancar los NBA Finals.
Wembanyama se impuso a Chet Holmgren en las finales de Conferencia Oeste ante el Oklahoma City Thunder en una dura serie de siete juegos, y además se erigió como el jugador con más talento y potencial en la NBA actualmente. Por lo mismo, parecía que estaba listo para dominar a Towns y a Mitchell Robinson de cara a su primer título en su joven carrera.
Pero la realidad ha sido diametralmente opuesta. Karl-Anthony Towns no solamente ha obligado a Wembanyama a defender más terreno sobre la duela cuando los Knicks tienen la pelota (Towns anotó tres de cinco tiros detrás del arco en el Juego 2), y el mismo francés ha batallado enormemente para establecerse como la fuerza ofensiva que ha sido durante la temporada. En dos juegos ante Towns, Wemby ha anotado 17 de 42 tiros de campo (40.4 por ciento) y cuatro de 15 desde la línea de tres (26.6 por ciento).
Es bastante claro que, entre otras cosas, el duelo directo entre Towns y Wembanyama necesita cambiar a favor del francés si los Spurs quieren aspirar a ganar esta serie. Claro, hay otros duelos que no han favorecido a San Antonio en esta serie, como el de Jalen Brunson con cualquiera de los bases de los Spurs, así como el duelo de las bancas, donde los texanos han salido favorecidos tras dos juegos.
Cuando jugadores como Dylan Harper y Keldon Johnson – el Sexto Hombre del Año esta temporada – han tratado de colarse a la canasta en estos dos juegos, la presencia de Towns en el centro de la pintura ha sido determinante para que la producción de los Spurs en ofensiva se tenga que limitar mucho más al perímetro. Johnson anotó tres puntos en 15 minutos durante el Juego 2.
Otros, como Luke Kornet, Harrison Barnes y Carter Bryant no anotaron una sola canasta durante el partido. En esta serie, la banca de los Spurs se asemeja a lo visto de los Knicks la temporada pasada bajo la tutela de Tom Thibodeau. Eso, a su vez, pone más presión a jugadores titulares como Julian Champagnie y Stephon Castle, quienes también batallaron durante el último encuentro. Castle anotó 14 puntos en 28 minutos, con cinco tiros encestados de 14 intentos. Champagnie solamente intentó seis disparos en 36 minutos, debido a la presión defensiva que jugadores como Towns y el resto del elenco han hecho sobre el perímetro.
Para el Juego 3, a celebrarse en Nueva York en el Madison Square Garden, la alerta está al nivel máximo. Los Spurs entraron a la serie como favoritos sin discusión alguna, probados en una conferencia Oeste complicadísima, mientras que los Knicks habían surgido como el mejor equipo en un grupo totalmente débil. La racha – ahora en 13 victorias – tiene la posibilidad de ser histórica, y en gran medida es por el nivel superlativo que muestra Towns en la postemporada.
El jugador de 30 años ha sido elegido seis veces al Juego de las Estrellas, y tras nueve temporadas en Minnesota con los Timberwolves era considerado un excelente jugador pero que había alcanzado su techo en aquella franquicia. El cambio entre los Knicks y Wolves en el 2024 era visto como una oportunidad para Towns (y Julius Randle, que pasó de Nueva York a Minnesota) de reivindicarse con nuevos bríos en su equipo local, ya que nació en New Jersey y se crio en la ciudad de joven.
En dos temporadas con los Knicks, Towns se ha convertido en el complemento perfecto de Brunson. Mientras que el segundo se preocupa por dominar el balón y explotar el perímetro, Towns ha sido el jugador fuerte bajo el aro tanto en ofensiva como en defensiva. En la temporada regular, en ocasiones parecía que el declive de Towns en defensiva se acercaba. Promedió 0.9 tapones y 0.5 robos en la temporada 2025-26, mientras que en la postemporada lleva 1.3 tapones y 1.1 robos hasta el momento.
Mientras que el año pasado en la postemporada Towns se dedicó a anotar (promedió 21.4 puntos), evidenciado por tener apenas 1.3 asistencias por duelo. Este año, esa narrativa cambió por completo: anota 17.3 puntos por juego, mientras que tiene 5.6 asistencias en 16 juegos durante estos playoffs.
Y más allá de las estadísticas, la medalla más grande son los comentarios de Wembanyama. Un trabajo pulcro pero necesario, en el que no ha dejado de aportar en ofensiva, pero ha tenido la asignación complicadísima de defender al jugador con las características más únicas de toda la liga.
Es casi inevitable pensar que algún momento Wembanyama va a evolucionar a ser una fuerza casi imparable dentro de la NBA – ya tuvo sus lapsos ante el Thunder donde lo comenzó a mostrar – pero hoy, el jugador más determinante de esta serie, tras dos juegos tiene nombre y apellido: Karl-Anthony Towns.
