Por qué Tamika Catchings tuvo problemas como gerente general y qué sigue para el Indiana Fever

AP Photo/Darron Cummings

Casi se podía escuchar un suspiro colectivo en todo el mundo de la WNBA cuando el Indiana Fever hizo su selección de lotería en abril pasado. Es cierto que el sorteo de la WNBA de 2021 fue débil; todos lo sabían. Sin embargo, al menos todavía había algo de potencial pues una buena selección en la No. 4, Michaela Onyenwere de UCLA, por ejemplo, todavía estaba disponible -- se convertiría en la novata del año 2021 de la liga.

Pero cuando el Fever eligió en vez a la escolta de West Virginia, Kysre Gondrezick, una jugadora más proyectada como una selección de tercera ronda, se rascaron las cabezas. Y desafortunadamente para Indiana, demasiadas decisiones de ese tipo se han acumulado ya que la organización ha luchado por encontrar su identidad desde que Tamika Catchings se retiró como jugadora al final de la temporada 2016.

Resulta que la solución no fue contratar a Catchings como vicepresidenta de operaciones de básquetbol y gerente general del equipo -- funciones a las cuales renunció el lunes de la semana pasada. En su anuncio, la miembro del Salón de la Fama citó un deseo por "dar prioridad a mi familia, mi filantropía, nuestra comunidad y mis otras pasiones". Y eso es comprensible: el básquetbol ha sido una constante para Catchings durante toda su vida adulta, incluido su trabajo como analista de transmisiones de básquet universitario femenino.

La realidad además es que Catchings tuvo que darse cuenta de que era hora de un cambio tanto para ella como para el Fever, que ha tenido marca de 40-116 en las últimas cinco temporadas. Indiana hizo 12 apariciones consecutivas en los playoffs entre 2005 y 2016, que incluyeron el campeonato de la WNBA de 2012 y los viajes a las Finales de la WNBA en 2009 y 2015. Catchings estuvo al centro como jugadora durante ese período, la piedra angular de la organización. Pero desde su retiro, el Fever no ha ido a los playoffs.

Indiana se ha visto enredado en la dificultad de cómo mantenerse competitivo mientras desarrolla jugadoras jóvenes y, en ocasiones, ha sido criticado por darle demasiados minutos a las jugadoras más veteranas. Ha sido difícil identificar durante los últimos años cuál era la identidad de Fever, o qué trataban de construir exactamente. La agencia libre no ha ayudado mucho. Y tampoco traer a una entrenadora veterana (Marianne Stanley) en 2020 después de despedir a otra (Pokey Chatman).

Mientras tanto, Gondrezick jugó 19 juegos la temporada pasada, promediando 1.9 puntos antes de tomar una licencia personal. El Fever prescindió de sus servicios en enero. La selección de lotería de Indiana en 2020, la No. 3 Lauren Cox de Baylor, jugó 14 partidos para el Fever en 2020 y 11 en 2021 antes de ser dejada en libertad en junio pasado y firmada por Los Angeles Sparks, para quienes jugó 15 juegos.

Entonces, el Fever básicamente salió sin nada de dos selecciones de lotería consecutivas, aunque las selecciones de primera ronda Kelsey Mitchell (2018), Victoria Vivians (2018) y Teaira McCowan (2019) siguen con el equipo.

No es que Catchings no se preparara para su rol directivo; ella dijo durante años mientras jugaba que esperaba ser una gerente general cuando se retirara. Pero así como es difícil reemplazar a una jugadora o un entrenador destacado, el Fever han tenido que hacer eso con un ejecutivo.

Kelly Krauskopf fue la presidenta y gerente general del Fever desde el lanzamiento de la franquicia en el 2000 hasta el 2017. Cuando se fue para mudarse al mundo de la NBA -- ahora es gerente general asistente de los Indiana Pacers -- el Fever perdió a su arquitecto. Eran unos zapatos enormes para Catchings tratar de llenar con una experiencia limitada.

Los trabajos de los directivos en los deportes profesionales vienen con mucho trabajo duro y muchas dudas. En el mundo actual impulsado por la analítica, la observación, el instinto visceral e incluso la buena suerte aún son factores en la evaluación del talento y la creación de equipos. Y con los cambios en la agencia libre de la WNBA provocados por el contrato colectivo de trabajo de 2020, administrar una franquicia en una liga de tope salarial fijo como esta se ha convertido en un asunto aún más complejo y enrevesado.

Un giro adicional en la situación de Catchings es que ella fue la cara de la franquicia durante su carrera como jugadora, querida no solo en Indiana sino en toda la WNBA. La ex estrella de Tennessee fue seleccionada tercera en el sorteo por el Fever en 2001, una temporada en la que no pudo jugar después de haberse desgarrado el ligamento cruzado anterior en su cuarto año.

Antes de Catchings ese año, Lauren Jackson fue seleccionada primera por el Seattle Storm, una selección que tenía mucho sentido ya que Jackson, al igual que Catchings, se convertiría en miembro del Salón de la Fama. A la selección No. 2 en 2001, Kelly Miller, la eligió el otrora Charlotte Sting. El Sting pensó que Miller sería una jugadora sólida -- ella promedió 7.1 puntos en 12 temporadas en la WNBA -- y la eligió a ella en lugar de esperar un año por una superestrella como Catchings. (El Sting cerró en 2007).

Como jugadora, se establecen muchos paralelos entre Catchings y Michael Jordan, en términos de su intensa y feroz competitividad, el éxito respectivo de ambos en cada nivel e incluso el hecho de que ambos fueron las selecciones No. 3 en años en los que la selección No. 1 era comprensible (Hakeem Olajuwon, Houston Rockets, en el caso de Jordan) mientras se lamenta la selección No. 2 (Sam Bowie, Portland Trail Blazers).

Sin embargo, otra similitud entre Jordan y Catchings es la dificultad de encontrar el mismo éxito como directivos que tuvieron como jugadores. Magic Johnson es otro gran jugador histórico que encontró difícil esa transición. Renunció abruptamente como presidente de operaciones de básquetbol de Los Angeles Lakers en abril de 2019, diciéndole a los periodistas: "Quiero volver a divertirme. Quiero volver a ser quien era antes de asumir este trabajo".

Tal vez Catchings se sienta un poco de esa manera. Realmente nunca tuvo un paso en falso como jugadora. Lo único que ralentizó a la MVP de 2012, cinco veces Mejor Jugadora Defensiva del Año de la WNBA y cuatro veces atleta olímpica, fue una lesión. Incluso entonces, ella luchó con éxito por volver de los desgarros del tendón de Aquiles y del ligamento cruzado anterior.

El éxito como directivo puede ser esquivo para cualquiera, incluidos los exjugadores tan acostumbrados a controlar su propio destino en la cancha. Catchings tiene solo 42 años y podría descubrir -- después de que tenga la oportunidad de evaluar y recargar sus baterías -- que quiere volver a ingresar al mismo tipo de puesto como directiva que está dejando ahora. O podría ir en otras direcciones. Su importancia para la WNBA y para Indiana no disminuye.

Indiana ahora recurre a la ex entrenadora del Fever, Lin Dunn, como gerente general interina. A los 74 años, Dunn tiene más de 50 años de experiencia en entrenamiento y la evaluación de talentos, incluyendo ser entrenadora/gerente general del Seattle Storm y entrenadora del equipo campeón del Fever. Indiana tiene las selecciones números 2, 7 y 10 en la primera ronda del sorteo en abril.

Pero por ahora, este movimiento parece mejor para Catchings y el Fever, que esperan comenzar a ganar terreno nuevamente en la WNBA.