'Quien no arriesga, no gana', Jerry Jones

DALLAS -- Jerry Jones nunca ha temido a los retos, hasta en las circunstancias más adversas o arriesgadas.

Es un líder innovador que siempre ha arriesgado y desafiado límites para tratar de llegar a sus metas; la mayoría de las veces ha salido triunfante, y otras no tanto. Muchos lo quieren y otros lo odian, pero nadie puede negar que es un líder.

"El que no arriesga, no gana", es uno de las frases que rigen la vida de Jones.

Desde muy joven, su capacidad de convencimiento, su preparación y trabajo fueron evidentes.

Jones fue capitán del último equipo campeón de futbol americano colegial de la Universidad de Arkansas, por votación de sus compañeros, incluido el ahora exentrenador de la Universidad de Miami y de los Cowboys, Jimmy Johnson.

Fue un prospecto reconocido para jugar en la NFL, pero su falta de estatura y peso como liniero ofensivo cortaron sus esperanzas.

Realizó una meteórica carrera empresarial desde sus épocas universitarias, que incluyeron cualquier cantidad de negocios exitosos hasta que comenzó a ser conocido como "el mejor vendedor del mundo".

En 1989, arriesgó todo su patrimonio, futuro y crédito, para comprar a la franquicia de futbol americano profesional más conocida del mundo, los Dallas Cowboys, cuando parecía que ese equipo jamás podría ser vendido.

Después de la temporada 1995, los Cowboys ya habían ganado tres campeonatos de la NFL con Jones como propietario.

Jones tampoco tuvo miedo para dejar ir al entrenador en jefe, Jimmy Johnson, por algunas desavenencias y, para muchos, demostrar que era el líder absoluto del entonces equipo más exitoso en la liga.

Tampoco pensó dos veces en nombrarse a sí mismo gerente general, el puesto que hasta la fecha ostenta como el único dueño de uno entre los equipos más legendarios en el mundo, con tal posición de manera oficial.

A la salida de Johnson, Jones contrató al entrenador Barry Switzer porque pensaba que era el entrenador que brindaba más posibilidades de continuar con su exitoso proyecto.

Las críticas llegaron pronto. Switzer estaba precedido de una fama de ganador, pero a costa de cualquier cosa con la Universidad de Oklahoma, donde fue acusado de permitir y motivar violaciones a las reglas del futbol americano colegial en casi todos los aspectos.

Con Switzer, los Cowboys ganaron su último campeonato, el de la temporada 1995; desde entonces sólo suman dos victorias en postemporada...

Jones despidió a Switzer después de un par de malas temporadas, antes de comenzar el desfile de entrenadores de poco nombre, pero en los que podía influir en el momento de tomar decisiones, de personal y en día de juego.

Igual despidió a Chan Gailey tras dos temporadas con marca ganadora, que aguantó la indisciplina de los entrenadores Dave Campo y Wade Phillips.

En el 2007, nombró coordinador ofensivo al recién retirado mariscal de campo suplente Jason Garrett, sin que tuviera experiencia como entrenador en ningún nivel de futbol americano.

Cuatro años después, Garrett ya era el entrenador en jefe del equipo que suma cuatro temporadas consecutivas sin playoffs.

Jones igual reclutó del futbol americano colegial al que años más tarde se convertiría en el líder ganador de yardas de todos los tiempos, Emmitt Smith, que lo dejó ir en agencia libre.

También arriesgó un contrato de 80 millones de dólares a un mariscal de campo egresado de una escuela de segunda división colegial que llegó a la NFL como agente libre fuera de draft, Tony Romo.

Hace cinco años, reclutó en la primera ronda del draft a un receptor que nadie quería por su fama de problemático y que terminó su elegibilidad colegial suspendido. Ahora Dez Bryant es uno de los mejores en la liga.

En su ambición por ganar, tampoco tiene miedo a la opinión pública.

El miércoles firmó para el equipo de prácticas a Michael Sam, el primer jugador de futbol americano que reconoció de manera pública ser gay.

Para la Semana 11 de temporada regular, nadie deberá dudar de que tendrá en el campo de juego al liniero defensivo Josh Brent, quien en el 2012 sufrió un accidente automovilístico, mientras viajaba en estado de ebriedad, en el que murió su compañero con los Cowboys Jerome Williams.

"Todos merecen una oportunidad de demostrar su valía", dijo Jones. "Aquí no importan sus creencias políticas, religiosas o de cualquier otra cosa. Si pueden demostrar que están para ayudar a los Dallas Cowboys serán bienvenidos".

Los Cowboys, liderados por Jones, fueron el primer equipo en montar su campamento de pretemporada fuera de su ciudad sede. La última década, por ejemplo, han estado del otro lado del país, en Oxnard, California.

"Es una manera de sembrar afición", dijo Jones en semanas recientes. "Es una manera de acercar el equipo a nuestros seguidores en todas partes del país. Prepararnos fuera de nuestro entorno y sin las distracciones que nuestros jugadores pueden tener".

El liderazgo de Jones se muestra en casi todos los aspectos, dentro y fuera de la cancha, para bien o para mal.

Fue capaz de construir el estadio más imponente y lujoso del mundo en medio de una de las peores recesiones en la época moderna de Estados Unidos.

En el 2009, Jones abrió las puertas del entonces llamado Cowboys Stadium, cuyo costo oficial fue de 1.2 billones de dólares, aunque de manera extraoficial, pudo ascender hasta los 2 billones.

Ahora llamado AT&T Stadium por momentos parece más un centro comercial que un estadio de futbol americano. Pocos estadios pueden presumir que cuentan hasta con una tienda de lencería femenina.

Los Cowboys hoy en día construyen, en el suburbio residencial de Frisco, el que se supone será el complejo de entrenamiento más majestuoso del planeta entre cualquier equipo profesional, al que planean mudarse en el 2016.

Los Cowboys son el único equipo que fabrica su mercancía bajo su propia marca, cuando se supone que toda la liga debe utilizar Nike.

Hace tiempo que Jones está en medio de un litigio legal por la mercancía de los Cowboys, similar al que sostiene por los derechos de radio internacionales bajo su propia estación Cadena de Plata, cuya transmisión de partidos llega a cinco estados de la Unión Americana y la Ciudad de México.

Jones tuvo que desaparecer su Cowboys Channel de televisión, cuando la liga lanzó NFL Network; a cambio fue nombrado presidente del canal.

También encabezó a los dueños en las negociaciones con el Sindicato de Jugadores en la huelga más reciente de la NFL, 2011.

Muchos podrán estar de acuerdo o no con las decisiones dentro y fuera del campo de Jones. Pero todos pueden estar seguros de que Jerry Jones siempre será recordado como uno de los líderes más trascendentes en la historia del deporte estadounidense.

"El objetivo es ser exitoso", mencionó Jones. "Es muy importante para mí y para los Cowboys ser un ejemplo en todos los aspectos".