<
>

Sobre la 'aburrición' en la F-1

Getty Images

MÉXICO -- El sopor en la F-1 es una sombra, un fantasma que amenaza con asustar a cierto sector de la afición y alejarlo de las pistas y la televisión. En Italia volvió a aparecer y lo hizo en un fin de semana en el que coincidieron la F-1, la Moto GP y los de Resistencia en México.

LA TRAMPA DE LA TECNOLOGÍA

Recuerdo que en algún documental sobre la F-1, Sam Michaels, entonces ingeniero en el equipo Williams, dijo que tenían la capacidad de programar un auto para competir solo, pero que nadie vería eso; era 2006 o 2005.

Quizá exageró, la verdad no lo sé. Lo que sí sé, es que para que la F-1 tenga varios ganadores por temporada, ciertas cosas deben suceder: 1) Mercedes tenga más de dos pilotos (más de dos autos) con capacidad de ganar; 2) Equipos como Ferrari o Red Bull u otro con capacidad financiera, 'le atinen' a las evoluciones y pongan un auto que pueda vencer, pero sin ser dominante; 3) Cambios en el reglamento que contengan más, (actualmente hay mucha contención) o que detengan por completo la evolución del equipo dominante (aunque seamos claros, eso no suena justo).

Son apenas tres soluciones que se me ocurre a la cuestión tecnológica, pero que en esta entrega no vamos a ahondar en ellas porque quiero escribir un poco más sobre otro tema.

¡ES EL DINERO!

La F-1 es un negocio multimillonario. Sí, usé la palabra negocio porque por muy románticos que podamos ser, no podemos perder la objetividad: los deportes profesionales son un negocio y se trata de ganar... ganar en todo.

El problema que veo en la máxima categoría, es la repartición de las ganancias entre los equipos. Resumiendo, es así: la mitad del pastel se reparte entre todos los participantes, la otra mitad entre ganadores y actores políticos. Entonces a mayor número de puntos acumulados, más parte de esa mitad obtendrás; pero si eres Ferrari, y aunque no ganes siquiera un solo GP, recibes un 'bono extra' porque eres Ferrari (la joya de la corona como alguna vez lo describió Bernie Ecclestone); y si eres Williams, Mercedes, Red Bull, o McLaren, también obtienes un 'bono' porque tienes el peso político para desestabilizar la categoría (sí, Ferrari también entra en este bono).

Así que Ferrari aún sin ganar campeonatos mundiales, gana más dinero que el resto. Ese es el ganar-ganar al que me refería. ¿Es justo?

La escudería italiana ha formado parte del campeonato desde el inicio, y no cabe duda que su imagen ayuda a la trascendencia del deporte. También es innegable que Williams y McLaren son organizaciones que han ayudado a formar la tradición de la marca. Y no cabe duda que Red Bull y Mercedes tienen la fuerza política (respaldada por muchos dólares) para influir en la categoría.

Pero, ¿qué hay del resto? Y entendiendo que los equipos mencionados apuestan mucho para ganar, ¿no lo hacen también los demás, e incluso hasta pueden perder su patrimonio privado?

Pero, ¿Y si se reparten las ganancias TODAS a partes iguales, no se emparejaría el serial y por lo tanto la expectativa mundial por el deporte se incrementaría y por consecuencia, las ganancias?

Suena sencillo cuando se pregunta así pero es bastante más complejo. Ahora hay hasta un 'Grupo Estratégico' que tiene injerencia en el reglamento técnico y en el cual -por supuesto- están los equipos grandes. Solo Force India representa a los 'mortales'. Es de obvio que Mercedes, Ferrari y el resto protejan sus intereses: ganar, y ganar más en todo.

Para comenzar a concluir esta entrega, podemos decir que la tecnología es la gran responsable de la desigualad en la pista (en todas las categorías de deporte motor, algunas más, otras menos) y que para acceder a esa tecnología se necesita dinero; más dinero cuando se cambian reglamentos cada dos años y la tecnología se hace más compleja (motores híbridos).

La paradoja es: tecnológicamente hablando, la F-1 debe ser el pináculo del deporte motor y la industria, pero esa misma naturaleza hace que las carreras se hagan predecibles y aburridas (no le temamos a la palabra). Al contenerla, incluso limitarla cada vez más ¿no pierde la F-1 parte de su razón de ser?

Ahora bien, no todo en el deporte puede ser 'divertido todo el tiempo', en cualquier deporte. Quien lo afirme, miente.