El estadounidense no la pasó bien ni en Fórmula 2 ni en su participación en la primera práctica de Fórmula 1.
Colton Herta fue el elegido por Cadillac para tener un piloto estadounidense en Fórmula 1 en un futuro cercano. El gigante automotriz General Motors eligió a una de las grandes figuras del automovilismo de América del Norte, con un paso fantástico por IndyCar, que incluyó el subcampeonato de 2024. La apuesta para el californiano no era menor: tenía que dejar su zona de confort para ir a hacer experiencia y sumar puntos para la superlicencia en Fórmula 2. El programa incluyó, además, la participación del corredor en primeras prácticas libres de la máxima categoría para sumar experiencia y, además, para que la escudería cumpliera con el reglamento de novatos. Después del paupérrimo fin de semana de Monza habrá que ver cómo sigue la historia.
Herta comenzó el fin de semana con un terrible golpazo en el primer entrenamiento libre de F2. El piloto del equipo Hitech pisó la leca en Lesmo, siguió acelerando, el Dallara entró en trompo y de destruyó contra el muro. ¡En un ensayo! Un error imperdonable, especialmente para un piloto de 26 años al que quieren potenciar para llegar a Fórmula 1.
Minutos después del sacudón de F2, Herta se subió al Cadillac de F1 para participar de la FP1. Y apenas pudo girar por un problema técnico en el MAC-26. “Hay que parar el auto”, le avisaron por radio. Herta lo detuvo y causó la única bandera roja de la sesión. Pero no todo se terminó ahí. Herta no desembragó correctamente el auto y complicó la tarea de los auxiliares. Por eso, los comisarios lo multaron con 30.000 euros, de los cuales 25.000 quedaron en suspenso por un año en caso de reincidencia.
Con toda esa mochila, llegó el domingo la carrera larga de F2 y… Sí, se despistó. Fue en la última curva y provocó el ingreso del auto de seguridad. Herta se sentó en una reposera debajo de un árbol y su imagen era pensativa. Algunos ya avizoran un retorno a IndyCar.
