Sea por obligaciones durante las horas del día, o simplemente por preferencias, muchos runners salen a entrenar durante la noche. En estos casos, como la visibilidad es menor a la de los momentos de luz solar, siempre es bueno tomar algunas simples medidas para evitar posibles inconvenientes.
Programar un circuito y correr siempre por la misma zona, dando algunos giros al recorrido si es necesario, es una buena práctica. Esto te permitirá desplazarte sin alejarte demasiado, y además, tener un mejor control de la situación. En este sentido, procura correr por plazas o parques iluminados y transitados. Tal vez el lugar que de día parece ideal para correr, de noche tiene otro escenario.
Correr con la compañía de otros runners también es ideal para estas ocasiones, ya que te permitirá realizar tus entrenamientos más motivado, relajado y seguro.
Por último, no olvides utilizar prendas claras y con apliques de material refractario. Durante las horas nocturnas la visibilidad baja notablemente, y esto no sólo nos afecta a los corredores, sino también a quienes comparten nuestras pistas (automovilistas y ciclistas.) Este tipo de indumentaria permite ser vista desde lejos, llamando la atención de quienes marchan velocidades superiores a nosotros.
Además, procura correr sin auriculares, porque así podrás estar más alerta a los sonidos de tu alrededor, incluyendo la bocina de un auto o el aviso de un ciclista.
¿Tomas algún otro recaudo al salir a correr de noche?
