Estos talentos están próximos a renovar sus contratos y si no los extienden, pues se convertirán en motores del mercado
Los contratos de los jugadores están aumentando a un ritmo vertiginoso —digno de la velocidad de Xavier Worthy— durante esta temporada baja. Los últimos seis meses han desencadenado una avalancha de acuerdos que marcan récords en el mercado, desde un quarterback que cobra 64 millones de dólares al año (Patrick Mahomes) hasta un ala defensiva con un promedio anual de 50 millones (Will Anderson Jr.).
Solo este verano, cinco jugadores se han convertido en los mejor pagados de sus respectivas posiciones, sumándose a otros tantos que establecieron marcas elevadas durante la primavera. Desde junio, cinco tckles defensivos han firmado contratos por un valor mínimo de 30 millones de dólares anuales.
Algunos equipos se quejan en privado del aumento desmedido de los salarios y de los desafíos inherentes a construir un equipo competitivo en torno a estrellas que consumen gran parte del tope salarial. Sin embargo, esta escalada de costos simplemente refleja el incremento del 44.7 % en el tope salarial de la NFL durante los últimos cuatro años: pasó de 208.2 millones de dólares en 2022 a los 301.2 millones actuales.
El aumento registrado en el periodo anterior de cuatro años fue del 17.4 % (pasando de 177.2 millones en 2018 a la cifra de 2022); y aunque la pandemia frenó el avance, nada parece detener la tendencia actual. No obstante, muchos jugadores de élite aún necesitan nuevos contratos a pocos días del inicio de la temporada (Semana 1). Algunos lograrán cerrar el acuerdo antes del partido inaugural; otros no.
ESPN ha consultado a diversas fuentes de la liga para ofrecer la información más reciente sobre varios de los candidatos clave a una extensión de contrato: ¿quiénes cobrarán y quiénes optarán por esperar estratégicamente hasta la temporada baja?
Lamar Jackson, QB, Baltimore Ravens
Cabe destacar que Jackson es extremadamente reservado en cuanto a sus negociaciones. Además, al actuar como su propio agente, ha demostrado ser un negociador astuto. Basta recordar lo ocurrido en 2023: Jackson mantuvo la calma, solicitó un traspaso tras recibir la etiqueta de jugador franquicia y finalmente consiguió un contrato de cinco años y 260 millones de dólares.
No sorprende que esta negociación carezca de detalles públicos. Sin embargo, el sentir general en la liga es que Jackson cuenta con un gran poder de negociación y parece dispuesto a ejercerlo; esto implica que las probabilidades de que afronte la temporada 2026 sin una extensión de contrato podrían aumentar día a día.
Tiene garantizados 52 millones de dólares en efectivo para cada una de las dos próximas temporadas, con un impacto en el tope salarial de 84.3 millones en 2027, una cifra que bien podría considerarse una "píldora envenenada". Cuenta con una cláusula que impide que se le aplique la etiqueta de jugador franquicia y otra que prohíbe su traspaso sin su consentimiento. Si en el futuro desea buscar un nuevo equipo fuera de Baltimore, él tendrá el control total sobre su destino, especialmente si vuelve a protagonizar una temporada estelar.
Es posible que Baltimore le presente pronto una oferta irrechazable. No obstante, Jackson puede optar por esperar y dejar que el mercado trabaje a su favor la próxima temporada baja, momento en el que varios mariscales de campo estrella de la generación del draft de 2024 podrán optar a extensiones de contrato.
Quizás entonces Jackson se convierta en el primer jugador de la NFL en ganar 70 millones de dólares anuales.
C.J. Stroud, QB, Houston Texans
Varias personas al tanto de la situación creen que Stroud está dispuesto a jugar esta temporada sin un nuevo contrato, a pesar de que Houston presentó lo que consideraba una oferta competitiva.
Aún hay tiempo antes del inicio de la temporada para llegar a un acuerdo —y la directiva de los Texans suele ser agresiva a la hora de renovar a sus jugadores clave—, pero la sensación actual es que, muy probablemente, Stroud no conseguirá un nuevo contrato por ahora.
Tengo entendido que Houston está dispuesto a situar a Stroud en una posición sólida dentro del grupo de los 12 mariscales de campo que cobran 50 millones de dólares anuales.
Sin embargo, al igual que Jackson, Stroud podría dejar que el mercado de quarterbacks —que está experimentando un crecimiento explosivo— trabaje a su favor si espera entre seis y ocho meses más. Según todos los informes, Stroud tuvo un excelente campamento de entrenamiento y confía en poder superar las dificultades que enfrentó la temporada pasada. Houston se perfila claramente como un contendiente al Super Bowl gracias a su talento y a una defensa de élite. Stroud tiene mucho que ganar —y potencialmente que perder— si retrasa la firma del acuerdo. Ha protagonizado momentos brillantes desde su llegada a la liga en 2023; canalizar ese talento y, al mismo tiempo, gestionar el juego con acierto será clave para su éxito.
El martes, el gerente general de los Texans, Nick Caserio, fijó la Semana 1 como fecha límite para cerrar el acuerdo con Stroud.
"Si no logramos resolverlo antes de que empiece la temporada, será un asunto que abordaremos durante la temporada baja", declaró Caserio.
Christian Gonzalez, CB, New England Patriots
A primera vista, este acuerdo parece una decisión obvia. Gonzalez fue clasificado como el tercer mejor esquinero por ejecutivos, entrenadores y reclutadores; es un jugador que domina la cobertura press-man y que brilló al final de la temporada pasada. Cuenta con méritos como selecciones para el equipo All-Pro y el Pro Bowl. El contrato de cuatro años y 132 millones de dólares firmado por Devon Witherspoon, esquinero de los Seattle Seahawks, sentó el precedente.
No obstante, las negociaciones se están prolongando. Gonzalez no parecía muy entusiasmado cuando habló con los medios locales este verano. Quizás esto se debió a que el propietario del equipo, Robert Kraft, insinuó públicamente al inicio del campamento que New England había ofrecido convertir a Gonzalez en el esquinero mejor pagado en la historia de la NFL. Según tengo entendido, si Gonzalez va a firmar un contrato que marque la pauta del mercado —y tendrá que ser exactamente eso—, el acuerdo debe quedar perfectamente cerrado. Y, por ahora, las partes no están cerca de ponerse de acuerdo en varios aspectos.
Cabe destacar que New England no ha realizado recientemente muchas extensiones de contrato de alto nivel que sirvan de referencia. La extensión de seis años y 54 millones de dólares de Rob Gronkowski en 2012 fue la más alta para un ala cerrada en aquel momento, pero se consideró favorable para el equipo debido a la duración del contrato. Es bien sabido que Tom Brady cobraba menos de lo que valía. New England ha gastado mucho en agentes libres, pero no necesariamente en muchas extensiones que redefinan el mercado. Gonzalez, quien por ahora no planea negociar durante la temporada, está poniendo a prueba esta tendencia de manera significativa.
Joey Porter Jr., CB, Pittsburgh Steelers
Este es probablemente el caso más complicado de todos. Simplemente no ha habido impulso para cerrar un acuerdo. Tengo la impresión de que el jugador se siente frustrado porque, a pesar de su estatus como un cornerback de élite en cobertura individual, no se le ha dado prioridad. Los jugadores seleccionados en el draft de 2023 por Pittsburgh —el linebacker Nick Herbig y el defensive tackle Keeanu Benton, quienes recibieron extensiones de cuatro años este verano— desempeñan roles secundarios.
Las fuentes indican que la falta de una oferta formal por parte de los Steelers durante semanas envió un mensaje claro a Porter: querían que cumpliera el último año de su contrato de novato. Esto lo llevó a considerar la posibilidad de un traspaso o de mantenerse al margen durante un periodo prolongado. El jugador de 26 años se ausentó de los entrenamientos durante semanas, pero regresó el martes. Quizás su participación reactive las negociaciones, aunque él deja ese asunto en manos de sus agentes.
La cuestión se reduce a esto: lo más probable es que los Steelers quieran llegar a un acuerdo con Porter. Sin embargo, es difícil ignorar la dinámica del mercado de esquineros (como se mencionó anteriormente con el caso de Gonzalez). Cinco esquineros ganan 30 millones de dólares o más al año. Después de eso, hay una caída hasta los 25 millones (Jaycee Horn, de los Carolina Panthers). En esencia, Porter debe decidir a qué grupo cree pertenecer, y todo apunta a que no es al segundo. Por su parte, es posible que los Steelers no quieran incluirlo en el primer grupo asumiendo ellos el coste. Los Steelers no negocian durante la temporada, lo que aumenta la urgencia de cara a la próxima semana.
Me informan que el nuevo cuerpo técnico no supone un obstáculo en este caso; confían plenamente en su capacidad como defensor de cobertura de alto nivel.
Otro inconveniente: la etiqueta de jugador franquicia para la posición de esquinero en 2027 se sitúa en 23 millones de dólares, una cifra por debajo del valor de mercado.
DJ Turner, CB, Cincinnati Bengals
Al igual que Porter, Turner es un jugador de cobertura subestimado de la AFC Norte. Sin embargo, es prácticamente imposible que se cierre un acuerdo antes de la Semana 1, salvo que se produzca un avance enorme e inesperado. Las negociaciones no están cerca de concretarse y todo apunta a que Turner cumplirá su contrato de novato.
Si Cincinnati sigue su propia estrategia, aplicará la etiqueta de jugador franquicia a Turner, tal como hizo con otro destacado defensa secundario, Jessie Bates III, en 2022. Bates tuvo que jugar bajo dicha etiqueta antes de firmar un contrato de cuatro años con los Atlanta Falcons en la agencia libre.
Turner podría aspirar a un contrato lucrativo en la agencia libre, si llega a ella. No obstante, la etiqueta de jugador franquicia es una posibilidad real en este caso.
Quenton Nelson, G, Indianapolis Colts
Nelson es candidato a otra extensión tras mantener un alto nivel de juego a sus 30 años. Sin embargo, las conversaciones están estancadas por el momento. Nelson prefería firmar un acuerdo antes del campamento de entrenamiento, plazo que ya pasó. Aunque las negociaciones no se han intensificado, los Colts podrían buscar un acuerdo antes de que arranque la Semana 1, el 13 de septiembre.
Es probable que Nelson deba convertirse en el liniero ofensivo interior mejor pagado, lo que implica superar el contrato de tres años y 81 millones de dólares (27 millones anuales) del centro de Las Vegas Raiders, Tyler Linderbaum. El guardia mejor pagado actualmente es Peter Skoronski, de los Tennessee Titans, con 25 millones anuales.
Aplicar la etiqueta de jugador franquicia a Nelson en 2027 le costaría a Indianapolis entre 29 y 30 millones de dólares. Esta temporada, la última de su contrato actual, percibirá 18 millones de dólares en efectivo.
No hay otros guardias que vayan a recibir nuevos contratos a corto plazo, lo que deja el camino libre para que Nelson actúe ahora o decida cumplir su contrato actual.
Tucker Kraft, TE, Green Bay Packers
Los Packers parecen motivados para llegar a un acuerdo con Kraft. Aunque las conversaciones están paralizadas en este momento, ciertamente no están descartadas, y pueden suceder muchas cosas en los próximos 10 días.
La mayoría de los sectores de la liga, incluso dentro del propio equipo, reconocen que el mercado de alas cerradas necesita una revalorización. Es la posición peor pagada de las 11 principales (excluyendo los equipos especiales); Trey McBride, de los Arizona Cardinals, lidera el mercado con 19 millones de dólares anuales. Sin embargo, nueve talas cerradas fueron seleccionados en las tres primeras rondas del draft de abril. Las ofensivas suelen alinear a dos o tres TE simultáneamente. Kraft está en condiciones de revalorizar el mercado de la posición.
Viene de sufrir una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA), lo cual es un factor para considerar; no obstante, no se negó a participar en las actividades del equipo y ha cumplido con todo lo que Green Bay le ha pedido.
Un nombre importante por destacar aquí: Brock Bowers, de los Raiders. Será elegible para una extensión de contrato en la temporada baja de 2027 y, muy probablemente, redefinirá significativamente el mercado de su posición.

WRs a seguir: Michael Wilson (Arizona) y Parker Washington (Jacksonville)
La agencia libre suele favorecer a los receptores en ascenso; basta con preguntar a Alec Pierce, quien ahora gana 28.5 millones de dólares anuales con los Colts. Wilson y Washington son plenamente conscientes de esto.
Los Cardinals han intentado extender el contrato de Wilson, quien viene de completar su primera temporada de 1,000 yardas como objetivo clave para Jacoby Brissett. Sin embargo, por ahora, lo más probable es que Wilson llegue a la Semana 1 en el último año de su contrato de novato. Quizás el equipo encuentre la manera de cerrar un acuerdo, pero las fuentes indican que es probable que se convierta en un agente libre destacado.
Washington fue una opción principal para Trevor Lawrence la temporada pasada y, según lo que se comenta en el campamento de entrenamiento, recibirá muchísimos pases esta campaña. Los Jaguars se sienten cómodos negociando durante la temporada, pero me han dicho que Washington preferiría no hacerlo. Jacksonville ha iniciado conversaciones con él, aunque no hay un acuerdo inminente a la vista. Es una negociación que tiene posibilidades de concretarse.

El dúo de Detroit: el tight end Sam LaPorta y el safety Brian Branch
Los Lions han comprometido más de mil millones de dólares en varios jugadores estrella, y hay otros dos que encajan en ese perfil pendientes de contrato. Tal como están las cosas, ninguno parece encaminado a firmar antes de la Semana 1.
Branch comienza el año en la lista de reserva/incapacidad física para jugar (PUP) debido a la rotura del tendón de Aquiles sufrida el año pasado, pero es uno de los cinco mejores safeties de la liga cuando está sano. LaPorta ya se recuperó de su lesión, y este podría ser un caso en el que un acuerdo durante la temporada tenga más sentido. Al igual que Branch, LaPorta tiene argumentos para ser considerado entre los cinco mejores jugadores de su posición. Cabe esperar que Detroit haga esfuerzos por retener a ambos. Es posible que simplemente lleve tiempo.
