El mariscal de campo novato está proyectado para ser tercer mariscal, por lo que esa pretemporada resultaba crítica
TEMPE, Arizona — Una vez que comience la temporada regular, Carson Beck se encontrará en una situación familiar para todos los mariscales de campo de la NFL que no son titulares.
Dada la estructura de los entrenamientos durante la temporada, no hay tiempo suficiente para que el mariscal de campo suplente y el tercero en la jerarquía obtengan una cantidad significativa de repeticiones. Con Jacoby Brissett, titular de los Arizona Cardinals, listo para asumir la mayoría de las jugadas, y Gardner Minshew II previsto como su suplente, a Beck le correspondería lo que sobre —si es que queda algo— en su calidad de tercer mariscal de campo.
Es un asunto que Mike LaFleur, entrenador en jefe de Arizona en su primer año, ha considerado, aunque no ha revelado su plan para que Beck obtenga más repeticiones una vez iniciada la temporada.
"No voy a profundizar en el tema porque no tenemos que preocuparnos por eso ahora mismo, pero definitivamente es algo que tenemos muy presente", comentó. "Les pido disculpas por no responder a esa pregunta en este momento, ya que es válida. Pero creo que, a su debido tiempo, cuando nos acerquemos más a esa etapa, les daré la respuesta".
Esto hizo que el primer campamento de entrenamiento de Beck en la NFL cobrara aún más importancia.
Él estaba acumulando repeticiones durante las sesiones de repaso táctico y los entrenamientos. Sin embargo, tras sufrir una lesión en las costillas durante el partido del Salón de la Fama el 6 de agosto, entrenó unos días más hasta que apareció el dolor; desde entonces, no ha realizado ninguna repetición de práctica en las últimas dos semanas.
Ha sido un contratiempo para el jugador seleccionado en la tercera ronda, quien progresaba adecuadamente durante las primeras tres semanas del campamento de entrenamiento.
"Es fácil sobredimensionar la importancia de la posición de mariscal de campo, la del novato y todo ese tipo de cosas", señaló LaFleur. "Pero sí, uno mejora en el fútbol americano entrenando y jugando. Y, cuando no estás en el campo, es difícil mejorar. Así que se ha perdido algunos días, pero eso no es distinto a lo que le pasa al guardia nariz al receptor o al tackle izquierdo; es lo mismo para todos, especialmente para los jugadores más jóvenes".
"Es lo que hay. Quiero decir, las lesiones son parte de esto, y él es un tipo duro. Es decir, siguió adelante a pesar de las molestias durante tres o cuatro entrenamientos, hasta que el dolor se volvió tan intenso que simplemente no valía la pena seguir; la situación no iba a mejorar a menos que le diéramos un poco de tiempo".
LaFleur no sabía si la prolongada ausencia de Beck en el campamento afectaría la rapidez con la que podría saltar al campo durante la temporada regular, en caso de ser necesario.
"Esa es una pregunta hipotética que, ahora mismo, ni siquiera podría responder", comentó LaFleur.
No parece probable que Beck regrese antes de que comience la temporada. LaFleur señaló que aún está por decidirse si Beck jugará el viernes por la noche en el último partido de pretemporada contra los Packers; sin embargo, el jugador no participó en el entrenamiento conjunto celebrado el miércoles en Green Bay.
El enfoque de Beck ante su primer campamento de entrenamiento profesional no se centraba en medir el éxito.
"Sé que suena muy trillado hablar de centrarse en el proceso, pero así son las cosas", reflexionó Beck. "Porque, insisto: si ellos retroceden para cubrir una zona y nosotros ejecutamos una jugada con cierto concepto, y pienso: 'Vaya, creo que puedo meter el balón ahí', pues este es el momento de intentarlo. En un partido real, si la defensiva juega en zona, lo más probable es que la opción de pase corto de seguridad esté libre; pero, si no pruebas, nunca sabrás si eres capaz de realizar ese lanzamiento o de poner a prueba tus límites. Al final, todo se basa en prueba y error. Para mí, al ser nuevo en este sistema ofensivo y estar en plena etapa de desarrollo como novato y recién llegado, creo que estos momentos de aprendizaje son fundamentales".
"Cuantas más repeticiones acumulas, más cómodo te sientes y empiezas a comprender realmente qué es lo que intentas lograr".
Para Beck, la pretemporada debía ser un proceso gradual y constante de preparación para la temporada regular. Su transición a la NFL implicaba múltiples facetas: la velocidad del juego, un nuevo sistema ofensivo que aprender, nueva terminología que memorizar y nuevas defensivas que estudiar y descifrar. Sin embargo, las largas jornadas de entrenamiento no eran nada nuevo para él. Sus campamentos de entrenamiento en la Universidad de Georgia bajo las órdenes de Kirby Smart y en la Universidad de Miami con Mario Cristobal —ambos discípulos de la escuela de entrenadores de Nick Saban— fueron “un auténtico infierno”. Dichos campamentos y las sesiones de los Cardinals de este año tenían una estructura “muy similar”.
Pero la pretemporada era algo nuevo para Beck, como lo es para todos los novatos. Son partidos que no cuentan y que se caracterizan por ataques y defensas poco complejos: "La defensa no está haciendo nada", dijo LaFleur. "Nosotros no estamos haciendo nada". Eso significaba que la atención se centraba más en la ejecución y el proceso de Beck, según explicó el entrenador de mariscales de campo, Matt Schaub.
"Estaba totalmente enfocado en lo inmediato", dijo Schaub.
No miraba demasiado a largo plazo porque Beck, sencillamente, desconocía lo que aún no sabía, y le correspondía a Schaub enseñarle. Era una filosofía que Beck adoptó.
Para mejorar, y sin obsesionarse con los resultados, Beck también mantuvo esa mentalidad de centrarse exclusivamente en el momento presente.
"Creo que la respuesta más sencilla es, literalmente, aprovechar al máximo cada repetición, pero el objetivo no puede ser simplemente el resultado", apuntó Beck. "A veces completo un pase y pienso: 'Oh, fue una buena repetición'. Pero en realidad no tienes ni idea. Podría haber tenido la mirada en el lugar equivocado y haber leído mal la cobertura, y aun así completar el pase. Pero si lo completo, tiendo a pensar: 'oh, fue una buena repetición'. No; tenía la mirada donde no debía. Si alguien de la defensa no hubiera cometido un error grave, habría ejecutado la jugada totalmente mal. ¿Me explico? Se trata de verlo desde la perspectiva de: ¿lo estoy haciendo bien?”
"Y también está el hecho de realizar repeticiones mentales cuando no estoy en el campo. Creo que eso es algo fundamental que aprendí a hacer en Georgia, cuando pasé tres años esperando mi turno antes de ser titular: tratar de aprovechar cada repetición de los entrenamientos, aunque no la esté ejecutando físicamente. El esfuerzo mental de seguir la jugada y asegurarse de estar totalmente concentrado en cada una de ellas es algo que, a mi parecer, cuesta mucho dominar, pero es algo que practiqué muchísimo durante mi etapa en Georgia".
