César Belmonte, head coach de los Pumas CU, explica el método con el que el equipo está contruyendo una nueva identidad en la temporada 2026 de la ONEFA.
Con un sistema de trabajo que además de trabajar en lo físico y la estrategia, pero también resalta el trabajo mental es como los Pumas CU construyen la identidad que los ha llevado a arrancar con marca de 2-0 en la temporada 2026 de la Conferencia de los 14 Grandes de la ONEFA.
De la mano del head coach César Belmote, quien también fue jugador con los colores universitarios y ha fungido como académico en la UNAM, el actual roster se propuso a dejar atrás la temporada perdedora de 2026 con un sistema que integra conceptos como la sicología del deporte o la terapia familiar sistémica en pos de elevar el rendimiento deportivo de los Pumas CU, pero, más importante, la formación de personas integras.
Dicha labor esperan quede plamada en el emparillado este viernes, cuando enfrenten en el estadio Olimpico Universitario a partir de las 19 horas a los Borregos Puebla.
Coach, estás cumpliendo tu primera temporada al frente del equipo. ¿Cuál fue el diagnóstico cuando entraste al vestidor?
Encontré un equipo, pues obviamente veníamos de una temporada de 3-6, una temporada perdedora. Y pues encontré un equipo con la confianza baja.
El equipo se encuentra así y lo que hemos trabajado a raíz de eso fue justamente la recuperación de la confianza, que el equipo retomara todos los valores universitarios, además de que tuviera la preparación adecuada para enfrentar una temporada nueva con todas estas características y que además retomar la confianza, también tener un orden y disciplina en el equipo.
Además de tu pasado como jugador, tu formación académica como sicólogo ¿qué tanto fue un plus para realizar este trabajo?
Me ayuda mucho en relación a la cohesión del equipo, a cuál es la manera de resolver problemas en cada uno de ellos. Obviamente ver problemas que no solamente tienen que ver con el juego, sino los problemas relacionados a su vida cotidiana, como estudiantes, como hijos, como parejas, y que obviamente es importante.
Entonces la formación que tengo me ha ayudado mucho, definitivamente. La sicología del deporte es un gran aporte. Tuve la oportunidad de cursar una maestría en coaching deportivo y pues eso me complementa de manera importante.
¿Qué otras herrramientas haz utilizado?
Obviamente la sicología del deporte, que es la parte más importante dentro de todo esto. Para la conjunción de grupos, por ejemplo, para las personalidades, para sacar las estructuras de personalidades de los coaches, de los jugadores, pues necesitamos también formarnos desde la parte clínica. Y sí, hay muchas cosas, por ejemplo, de la terapia familiar sistémica, es decir, cómo funcionan los sistemas dentro de los grupos.
Yo siempre lo digo en clase y ahora lo hago con el equipo: vamos agarrando de la parte de la psicología del deporte, de la psicología del aprendizaje, de la psicología clínica, el psicoanálisis, desde lo cognitivo-conductual.
Aquí funciona de manera muy eficaz lo cognitivo-conductual, pero también la otra parte, esa conjunción de los grupos, cómo se da, quién con quién, quién está a favor de quién, quién está en contra de él. Y además de eso, pues conjuntarlo. Por ejemplo, tenemos un objetivo muy claro, que es nuestra Universidad Nacional. Es la que nos reúne aquí.
Y la conclusión es que amamos a la UNAM, amamos los colores. Y eso lo tomamos, lo retomamos, y entonces lo hacemos en conjunto para que nuestro equipo tenga un porqué, pero también que sea parte de su formación.
La formación que tienen en las aulas la complementan con la parte deportiva, y esa parte deportiva es la que nos lleva justamente a formar mejores seres humanos para nuestro país.
¿El partido contra los Borregos Puebla te ayudará a medir cómo va ese cambio de actitud colectiva?
Obviamente no tenemos aún el equipo que se pretende, porque no solamente es mi parte, es la parte de todo el staff, que pretendemos un equipo que esté con los pies en la tierra.
Tenemos que pensar en ganar, pero antes hay que gana la serie, ganar el cuarto, ganar la primera mitad y así se construyen las victorias. La palabra construcción es la que que se dice diario al interior del equipo.
Y esa construcción justamente nos lleva a estar plantados donde nosotros queremos. Tenemos objetivos muy bien planteados.
La temporada está dividida en tres tercios para nosotros y nosotros necesitamos ganar el primer tercio. Y este primer tercio termina, culmina contra los Borregos Puebla. Luego vendrá el segundo tercio y así sucesivamente hasta, obviamente, alcanzar nuestro primer objetivo, que es llegar a los playoffs.
