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¿Qué debe hacer Josh Allen para mejorar en el 2020 en Buffalo?

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Josh Allen y Stefon Diggs trabajan en su conexión (0:55)

Después de reunirse a principios de semana, el QB de los Bills Josh Allen practica un poco con su nuevo receptor estrella Stefon Diggs. (0:55)

En una apuesta de todo o nada por el quarterback Josh Allen, los Buffalo Bills han rodeado al producto de Wyoming con el mejor elenco de su carrera profesional.

Con la adición de Stefon Diggs a un grupo de receptores abiertos que ya cuenta con John Brown y Cole Beasley, Allen cuenta con uno de los mejores arsenales de la NFL. Contando con el regreso de los cinco linieros ofensivos del año pasado y el corredor Devin Singletary, entre otros, el gerente general de los Bills, Brandon Beane, ha hecho un esfuerzo concienzudo por darle a su decisión de draft más importante la oportunidad de florecer.

"Honestamente, no hice un muy buen trabajo en el 2018 [de rodear a Allen con talento]", dijo Beane al término de la campaña del 2019. "Hubo algunas restricciones que tuve, pero hubo cosas que pude haber hecho mejor para brindarnos mejor protección al frente. Creo que lastimamos un poco a Josh coneso, y honestamente no planeábamos que jugara tan pronto como lo hizo.

"Pero fue la mejor movida para nosotros en su momento. La temporada pasada, creo que [alinear a Allen pronto] pagó dividendos, pero creo que fue doloroso de inicio. Luego, este año, creo que mejoramos en muchas áreas, pero lleva tiempo".

Sobre el papel, la campaña del 2020 tiene pinta de un año de destape para Allen, su tercero bajo el coordinador ofensivo Brian Daboll.

Eso es, si logra mejorar sobre la misma trayectoria en el tercer año que hizo sobre el segundo.

Existe poco debate de que Allen fue un jugador más pulido en el 2019, pero todavía hay pasos que necesita tomar en este receso de temporada si los Bills han de convertirse en serio contendiente de la AFC.

Precisión

La fácil: Allen tuvo el porcentaje de pases completos más bajo en la NFL por segunda campaña consecutiva. Al menos, el hecho de que mejoró su porcentaje de pases completos de 58.8 a 52.8 por ciento es algo prometedor; no obstante, su porcentaje de pases completos de 26.5 en envíos que viajan más allá de 20 yardas preocupa.

La fuerza en el brazo de Allen fue su marca de entrada a la liga, pero las defensivas no respetarán ese brazo si no puede estirar el campo de manera consistente.

"Obviamente, el pase profundo ha sido una conversación, así que está muy consciente de ello, sus pies", dijo el head coach de los Bills, Sean McDermott. "Hay bastante en lo que debe trabajar Josh. Así que empezamos allí. Y Josh está muy consciente de ello. Eso es lo mejor de Josh, que está muy consciente de ello y que es muy crítico... Tomará eso y lo combinará con una tremenda ética de trabajo, y creo que tendrá una gran temporada baja".

Trabajando a favor de Allen están dos de las mejores amenazas verticales en la NFL.

A lo largo del último par de temporadas, Diggs y Brown ranquean tercero y séptimo respectivamente, en recepciones de touchdown en envíos viajando al menos 20 yardas en el aire. La temporada pasada, Diggs tuvo la mayor cantidad, y Brown la tercera mayor cantidad de recepciones de touchdown en esos pases. Diggs también ranqueó cuarto en la NFL en el 2019 con un promedio de 17.9 yardas por atrapada.

Si Allen no puede echar a andar el pase profundo en el 2020, sus receptores probablemente no serán los responsables.

Reprimir el gen de 'héroe'

Durante la primera campaña de Allen como titular en Wyoming (2016), la ofensiva de los Cowboys contó con cuatro futuros jugadores de la NFL: Allen, el ala cerrada Jacob Hollister, el corredor Brian Hill y el receptor abierto Tanner Gentry.

Entregó una campaña que lo puso en el radar de la liga, pero sufrió estadísticamente en el 2017 sin esos compañeros, ya en la NFL. Allen revirtió a jugar "haciéndola de héroe" dado que daba a su equipo la mejor probabilidad de ganar, una cualidad que trasladó a su campaña de novato, en el 2018. Aunque su habilidad de extender jugadas es una de sus mayores cualidades, le puede llevar a forzar pases.

Reprimir el deseo de intentar hacer demasiado fue de lo que se habló durante el receso de campaña del 2019, tanto por parte de Allen como de los Bills. Aun así, Allen procedió a tirar seis intercepciones en las primeras cuatro jornadas de la campaña, culminando con una salida de tres intercepciones ante los New England Patriots en la Semana 4, cuando completó el 46 por ciento de sus envíos para 153 yardas sin touchdowns.

No obstante, otra de las cualidades de Allen es su habilidad de autoevaluarse. Usó el fiasco de la Semana 4 como experiencia de aprendizaje.

"Ese fue un partido que me ayudó a percatarme de que no necesitaba hacer todas las jugadas solo, ni debo intentar hacer todas las jugadas solo", dijo. "Tenemos a otros 10 tipos sobre el campo y debo confiar en esos 10 jugadores d que harán la jugada y cumplirán con sus tareas.

"Me ayudó a lo largo de la temporada, simplemente siendo más inteligente con el ovoide y cuidando más el ovoide y ayudando a este equipo a ganar partidos"

Allen lanzó después tres intercepciones a lo largo de los siguientes 12 partidos, junto con 17 touchdowns.

No obstante, tomó algunas decisiones erráticas en el partido de playoffs de los Bills frente a los Houston Texans, perdiendo el balón en un pase lateral al ala cerrada Dawson Knox en la primera jugada de una serie con el potencial de empatar el marcador en el cuarto periodo, e intentando un pase de 50 yardas al fullback Patrick DiMarco, con doble cobertura, en el tiempo suplementario.

Incluso con esas decisiones cuestionables, Allen puso a su equipo en posición de empatar hacia el final del cuarto periodo, y condujo a la ofensiva a posición de gol de campo antes de que una controversial penalidad retrasara a Buffalo 15 yardas. Pero, no puede depender de esa clase de toma de decisiones en el 2020.

"Ese es el siguiente paso para Josh", dijo McDermott. "... es la comprensión de que 'No tengo que hacerlo todo solo. Soy un tremendo generador y jugador, pero tengo piezas a mi alrededor'.

"Conforme seguimos, honestamente, a construir la plantilla, es lo que debemos hacer: brindarle las piezas que le den confianza además de las que ya tiene".

Protegerse

Está lejos de una revelación, pero Buffalo estaría en problemas si Allen no pudiera jugar, algo que el equipo experimentó ante los Patriots en esa Semana 4.

En la segunda jugada de ese cuarto periodo, Allen recibió el centro en una jugada de tercera y 8 y corrió por el interior. Era claro que no llegaría a la marca del primer intento, pero en lugar de deslizarse, bajó el hombro para tratar de romper la tacleada del safety Duron Harmon. Podría haber conseguido ese primer intento, de no haber sido por un golpe al casco del esquinero Jonathan Jones.

Allen aterrizó en el protocolo de conmociones, forzando al reserva Matt Barkley a intentar la remontada contra la mejor defensiva de la liga.

Allen es uno de cuatro quarterbacks en la historia de la NFL en lanzar para 5,000 yardas y correr para 1,000 yardas en sus primeras dos campañas, así que es probable que los Bills no le digan que deje de correr. No obstante, la jugada es un ejemplo del riesgo que viene con su estilo de juego.

Debe tomar riesgos calculados. Los movimientos agresivos que realizó Beane en el receso de campaña están diseñados para convertir a los Bills en contendientes de Super Bowl. Todo podría ser en vano su Allen se pierde tiempo de juego.

Ganar partidos con el brazo

En varias ocasiones la temporada pasada --incluyendo triunfos ante los New York Giants, Miami Dolphins y Dallas Cowboys-- Allen mostró la habilidad de ganar encuentros lanzando el ovoide. Aun así, ha intentado 30 o más pases en 14 partidos a lo largo de las últimas dos campañas, y los Bills solamente han triunfado en cinco.

La defensiva de Buffalo no pide demasiada ayuda ofensiva durante la mayoría de las semanas, pero cuando sufre, Allen y el ataque deben ser capaces de soportar la carga. Esa es otra razón por la que Beane ha añadido a tantos receptores.

"No diría, 'Ey, los Bills van a salir allá y lanzar 40 veces cada semana'", acotó Beane. "Pero es un partido en que debemos lanzar 40, estamos jugando contra una de estas ofensivas de alto octanaje donde debes mantener el paso, entonces es lo que queremos hacer. Queremos ser capaces de jugar ese estilo".

Con partidos ante los Kansas City Chiefs, Los Angeles Rams, Tennessee Titans y Seattle Seahawks, todas ofensivas colocadas dentro del Top-11 de la campaña pasada en puntos anotados, los Bills deben alistarse para tiroteos ofensivos en el 2020.

Y la gerencia tiene la certeza de que Allen responderá.

"No creo que haya un obstáculo que Josh no pueda superar", expresó Beane. "Al final del día, es madurez. De nuevo, se trata de mí haciendo un mejor trabajo de incrementar el talento a su alrededor, también, para que él pueda confiar y contar con jugadores que pueda confiar y hacer jugadas para él cuando debe deshacerse del balón, entregarlo, lo que sea, y no sentir que debe hacer demasiado".