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Mike Tomlin señala que enfrentarán a Browns, no a Myles Garrett

Aquella pelea dejó suspensiones y multa combinadas hasta por 700 mil dólares

PITTSBURGH – El domingo será la primera vez que los Pittsburgh Steelers enfrenten a Myles Garrett desde el altercado con el casco de la temporada pasada que involucró al jugador de los Cleveland Browns y el entonces mariscal titular Mason Rudolph.

Pero el entrenador en jefe Mike Tomlin y su equipo no están enfocados en el tumulto del año pasado.

“Son un equipo 4-1. Queremos seguir invictos. No estamos concentrados en ese altercado o esa historia de ‘reality’. Este es un gran juego en 2020”.

Tomlin está en lo correcto. Los Steelers están invictos mientras los Browns apenas y tienen una derrota. Combinadamente es el segundo mejor porcentaje (.889) en cualquier juego que involucre a los Browns en la historia de la NFL, de acuerdo a ESPN Stats & Information.

“Amamos estar en la cocina”, señalo Tomlin. “AFC North está en la cocina. Está caliente el Norte en este momento”.

Los juegos del año pasado fueron ensombrecidos por el altercado en el primero, en un jueves por la noche, que resultó en multas y suspensiones para ambos equipos, incluyendo la suspensión por dos juegos de Maurkice Pouncey, y una suspensión indefinida para Garrett que terminó en febrero y 50 mil dólares de multa para Rudolph.

Garrett y Rudolph lucharon en el césped por un momento después de que el defensivo capturara al mariscal en los últimos momentos del partido; Rudolph jaló el casco de Garrett, quien luego quitó el casco al de Pittsburgh, mientras que compañeros de equipo intentaban separarlos; Garrett le pegó a Rudolph con el casco en la cabeza.

Después, en múltiples ocasiones Garrett alegó que la pelea inició porque Rudolph lo insultó con comentarios racistas en ese momento, lo cual Rudolph, sus compañeros de equipo, Tomlin y la organización entera negaron.

“Mason vehementemente negó el reporte sobre el uso de insultos raciales”, los Steelers alegaron en noviembre en un comunicado.

Garrett apeló su suspensión indefinida y argumentó que Rudolph lo insultó, pero un vocero de la NFL dijo en el momento que la liga “no encontró evidencia” de que el mariscal insultara y sostuvo la suspensión. La pelea dejó a 33 jugadores sancionados con multas que ascendieron a 732, 422 dólares.

Pese a todo el drama, Tomlin puntualiza que no ha dado a su equipo un mensaje especial sobre el altercado del año pasado.

“No hay mensaje. Hay mucho en juego en la mesa en este juego en otros términos”.