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La razón por la que tu jugador favorito quizá esté jugando en la posición incorrecta

Pep Guardiola suele complicar sus alineaciones en el Manchester City y cambiar de posición a sus jugadores, pero siempre tiene un propósito en mente. Mick Walker - CameraSport via Getty Images

Hace una semana, Pep Guardiola lo hizo de nuevo: llevó al equipo más talentoso al partido, complicó por demás sus tácticas e hizo que el equipo terminase siendo peor que la suma de sus partes.

Cuando se anunciaron las alineaciones de cara al partido contra Arsenal, el XI titular pre partido contaba con Bernardo Silva, un centrocampista atacante, jugando de lateral izquierdo. Sin dudas, este fue otro ejemplo de la equivocación de la presentación estática de la alineación en el fútbol. Los jugadores, en especial Silva, están en constante movimiento – y el lugar donde se posicionan con la pelota y sin la misma, por lo general, es drásticamente diferente. Con Kyle Walker figurando como el lateral derecho de City, eso se iba a convertir en un fondo de tres con Silva funcionado mucho más adelante... ¿no?

Luego arrancó el partido y, está bien, Bernardo Silva, que nunca había jugado un partido como zaguero en sus seis temporadas con Manchester City, jugó como el típico lateral izquierdo. Pasando al fondo de cuatro cuando Arsenal estaba en posición y encargado de cubrir al, quizá, mejor extremo derecho de la liga, Bukayo Saka.

Las cosas no salieron bien, como era de esperar. Silva, según el sitio FBRef, mide 5´6 pies y pesa 141 libras, y no cuenta con la agilidad requerida para los zagueros más modernos. Saka no tuvo inconvenientes para avanzar, mientras que Silva cometió tres faltas en el primer tiempo y finalmente recibió una tarjeta amarilla en el minuto 46. Aunque el partido estaba empatado en el descanso, Arsenal había dominado el ritmo del partido y sólo había concedido después de un pase hacia atrás de Takehiro Tomiyasu.

Después de cinco minutos jugados en el segundo tiempo, Guardiola cambió a Riyad Mahrez por Manuel Akanji, pasó a Nathan Ake de lateral izquierdo y envió a Silva al mediocampo. Con sus jugadores en sus posiciones más tradicionales, City volvió a tomar el control del juego – y al menos por unos días, el control de la carrera por el título – camino a un cómodo triunfo por 3-1.

La lección, para Guardiola o para cualquier otro entrenador con respecto a los jugadores talentosos, parecería ser: no compliques las cosas, estúpido. Simplemente haz que tus mejores jugadores se desempeñen en sus mejores posiciones y probablemente termines ganando el partido. Pero mientras más pensaba en esta cuestión, más comenzaba a preguntarme si Pep en realidad no estaba sopesando una idea más importante: ¿y si algunos de estos futbolistas han estado jugando en las posiciones erróneas todo este tiempo?

E incluso me comencé a preguntar, ¿qué son las posiciones?

Todos los laterales derechos son diferentes – tanto en la manera en la que cada jugador individual interpreta la posición como en lo que cada entrenador le pide a cada jugador que haga. No hay dos mediocampistas centrales que tomen las mismas decisiones con la pelota o que encuentren los mismos espacios dentro del mismo funcionamiento de un partido. ¿Has visto a Erling Haaland y Harry Kane jugar de delantero central? Uno vive dentro del área:

El otro sube, baja y cruza toda el área de ataque:

El fútbol, como todos los deportes importantes, se está encaminando hacia la flexibilidad posicional. Algunos lo llaman juego sin posiciones fijas. Por supuesto, ya hemos estado aquí antes. No sólo con el Futbol Total de Johan Cruyff que desplegó en los escuadrones de Países Bajos y Ajax, sino con Hungría, Argentina y Austria antes que ellos. Quizá, la tecnocratización de la sociedad se terminó infiltrando en el fútbol, con los trabajadores acordonados a sendas específicas basadas en sus áreas de especialización. Pero independientemente de cuál haya sido la razón por el traslado hacia un estilo de juego más integral en la última parte del siglo 20, hemos entrado oficialmente en una era en la que los jugadores que están adentro de la cancha tienen que contribuir en todos los aspectos del juego.

Hay un creciente reconocimiento de la idea del rol: cada jugador tiene que hacer determinadas cosas – avanzar la pelota, presionar, crear para sus compañeros, mantener la posesión, ganar las pelotas aéreas, marcar goles, etc. Pero no todos los equipos necesitan que las mismas posiciones se encarguen de las mismas tareas.

Empleando datos de incidencia, el analista, Michael Imburgio, creó un modelo que divide a los jugadores en siete grupos: defensores centrales, defensores abiertos, mediocampistas profundos, mediocampistas centrales, creadores, regateadores y definidores. Esos siete roles después se dividen en sub roles.

Los delanteros son definidos por Imburgio como "jugadores atacantes que juegan arriba y por lo general buscan disparar al arco cuando reciben la pelota". Pero dentro de este grupo hay "delanteros merodeadores" (que se abren y tiran cruces), "delanteros progresivos" (que bajan y hacen pases hacia arriba), "delanteros objetivo" (que bajan para ayudar en el armado de jugadas y ganar la pelota en el aire), y "delanteros cazadores" (se quedan en una posición central y se suman al final de las movidas).

De modo interesante, Kane ha pasado de ser un delantero cazador a uno merodeador y a uno progresivo con el paso del tiempo. Haaland, por su parte, siempre ha sido un cazador. Otros merodeadores incluyen a Mohamed Salah, Kylian Mbappé y Luis Suárez, mientras que Aleksandar Mitrovic, Dusan Vlahovic y Wout Weghorst surgen como delanteros objetivo.

El origen de las posiciones

Pensemos en cómo un jugador se convierte en un centrocampista o un zaguero o un delantero. En alguna parte del camino en el nivel juvenil, un jugador juega en una posición porque un entrenador decide que él tiene los atributos indicados para el rol o porque un club tiene demasiados delanteros y él termina más atrás en la posición de zaguero. Los jugadores no se están desarrollando en aislamiento y la mayoría de los clubes no están específicamente intentando optimizar el desarrollo individual de cada futbolista.

Además de eso, los jugadores van cambiando con el paso del tiempo, con el entrenamiento y el aprendizaje… y el juego también va cambiando alrededor de ellos.

“En general, creo que deberíamos asumir que la posición tradicional de un jugador es su mejor rol, pero tampoco deberíamos tener miedo de probarlo en otros lados”, dijo Bobby Warshaw, un asesor estratégico de clubes e inversores. "La mayoría de los jugadores fueron puestos en una posición 10 años atrás por un entrenador en el nivel juvenil durante una era de fútbol diferente, en un modelo de juego diferente y en un momento diferente de su madurez personal”.

En última instancia, la principal tarea de un entrenador partido a partido es hacer entrar en la cancha a sus mejores jugadores. Las tácticas tienen un efecto marginal; y también lo que termine gritando incansablemente desde la línea de banda o la cantidad de sustituciones que decida hacer. Pero -- lejos – el mayor efecto que tiene un entrenador sobre una posible victoria viene simplemente de cuáles son los jugadores que pone en la cancha para arrancar el juego. Una vez que se escucha el silbato, los jugadores (y la aleatoriedad inherente de una pelota que rebota) son los que definen cuál equipo termina ganando.

El trabajo de un entrenador, entonces, en el sentido más amplio es estar reevaluando constantemente quiénes son sus mejores jugadores, basándose en el rival y el momento especifico en el tiempo. Y si ese es tu trabajo y estás ignorando por completo la posibilidad de que algunos de tus jugadores pueden estar mejor en otro lugar del campo de juego y que eso luego pueda elevar el nivel del talento colectivo en tu alineación, entonces te estás perjudicando a ti mismo.

"¿Qué es una posición? Es un conjunto de imágenes y atributos", dijo Warshaw. "Si estás buscando un mediocampista central que pueda proporcionar retención de la pelota, reacciones, cobertura de toda la cancha y disciplina posicional – todos podemos nombrar una serie de defensores con esos atributos. Sin dudas hay una curva de aprendizaje para descifrar los momentos en cualquier posición nueva, ¿pero esa familiaridad vale más que la calidad de un jugador? Quizá, y eso es algo particular de cada jugador. Pero parecería que los clubes están más alejados de estas nociones de lo que deberían estarlo.

Cómo encontrar un zaguero

La mayoría de los cambios posicionales funcionan en el sentido en el que Guardiola intentó hacer contra Arsenal: hacia atrás. Los jugadores más habilidosos tienden a jugar más arriba porque hay menos espacio y todas las acciones requieren un grado de precisión mucho más alto.

"Cuando los jugadores atacantes pasan a clubes mejores o ganan edad, tienden a moverse más atrás en la cancha, no más adelante", dijo Omar Chaudhuri, Director de la Oficina de Inteligencia de Twenty First Group. El ejemplo que le gusta usar a Chaudhuri es Victor Moses, que era un extremo exitoso en Wigan y luego fracasó en la misma posición en Chelsea – hasta que Antonio Conte lo pasó a la defensa y logró sumar 29 aperturas como titular mientras que Chelsea ganó la Premier League con 93 puntos en 2017.

"Reconociendo que los modelos basados en datos no logran cuantificar los centrocampistas, mi modelo mental dice que los centrales tienden a ser mejores futbolistas que los carrileros, por lo que mi primer instinto es encontrar el mejor mediocampista central que no esté jugando de titular y preguntarme si podría estar jugando de defensa en este modelo de juego", dijo Warshaw.

Esto, por supuesto, es lo que hizo Liverpool con Trent Alexander-Arnold. Un mediocampista talentoso en el nivel juvenil que pasó a la posición de zaguero porque había menos competencia por ese puesto en el equipo senior. Sus principales habilidades -- visión, movimiento en espacios ajustados, precisión en los pases y buen alcance – son las habilidades estereotipadas de los centrocampistas. Pero en lugar de eso, ha pasado a convertirse en uno de los zagueros más condecorados de su generación, y logró todo antes de cumplir los 25 años.

Hace poco, los rivales de Liverpool en la Champions League, Real Madrid, pasaron al mediocampista, Eduardo Camavinga, como lateral izquierdo para cubrir una seguidilla de lesiones en la posición. Aunque no extinto de controversia, es lo que también hizo el seleccionado de fútbol femenino estadounidense con Crystal Dunn. Aunque esos jugadores quizá no dominen todos los principios básicos tradicionales del rol de zaguero, el impacto que pueden producir al hacer cosas que otros zagueros no pueden hacer puede pesar más que cualquier otra desventaja.

"A todos nos gusta ser detallistas en nuestros análisis, pero parece haber un concepto general de 'calidad' que sustituye los matices de cómo llegan hasta allí", dijo Warshaw. "La capacidad de ver opciones bajo presión, de leer el centro de gravedad de un rival, de saber dónde caerá la pelota, de pensar en lo que viene, de ejecutar un pase – puedes hacer eso en un determinado nivel o no eres capaz de hacerlo y es probable que eso sea más importante que la manera en la que colocas tu cuerpo en el segundo palo”.

Para los clubes más grandes con nóminas de sueldos abultadas, quizá haya algún talento escondido en alguna parte del plantel. Mientras que Wout Weghorst pareció una incorporación desconcertante para Manchester United – un delantero objetivo que anotó dos goles en 17 aperturas con el equipo que fue al descenso, Burnley, la temporada pasada – abrió el último partido de United en la Europa League, contra Barcelona en el Camp Nou, como mediocampista central. Parecía absurdo -- ¡Mide 6’5 pies! – pero no había sido efectivo como delantero central, y bueno, United superó a Barcelona con Weghorst en el centro del campo. (está bien, empataron 2-2, pero United creó oportunidades ampliamente mejores).

Para los clubes más chicos, estas ideas podrían desenterrar valor en el mercado de pases. En vez de ir detrás de atacantes caros o explorar el universo en busca de gemas escondidas en las posiciones más importantes del juego, quizá haya un centrocampista esperando en la banca de algún club grande: quizá no lo suficientemente bueno como para jugar como delantero en un equipo contendiente en la Champions League, pero lo suficientemente talentoso como para anotar goles en un equipo unos peldaños más abajo en la tabla.

De modo que la pregunta es por qué los clubes no van más frecuentemente por estos recursos. Para simplificar la respuesta, el mundo del fútbol – donde el descenso y los ingresos fluctúan todos los años dependiendo de la performance – sigue siendo mucho más conservador que los deportes estadounidenses.

"Si pierdes habiendo convocado al equipo standard, el problema puede terminar siendo una variedad de cosas", dijo Warshaw. "Si pierdes habiendo hecho jugar un defensor central de centro delantero, tu decisión pasará a ser el punto central de conversación".

Además de eso, el fútbol ya es complicado de entender tal como está. Comenzar a cuestionar un principio fundamental del deporte complicaría aún más un deporte imposiblemente complejo. "Un club ya tiene demasiadas decisiones que tomar en cuanto a sus recursos, y sumar otra decisión más a la ecuación es complicado", dijo. "En este deporte tan confuso, puedo entender por qué algunas personas quieren establecer posiciones fijas".