El italiano dominó la práctica que volvió a mostrar el poderío de Aprilia. Marc Márquez fue tercero y Jorge Martín, quinto.
El juego está planteado desde hace rato, pero se hizo aún más visible en esta parte final de la temporada 2026 de MotoGP. El dueño del juego es Aprilia. No por nada la marca italiana viene de lograr un histórico 1-2-3-4 en Indonesia, la fecha anterior. El poderío mostrado en Mandalika solo tropezó por errores propios de Aprilia en el sprint, cuando Marco Bezzecchi tiró al piso a Raúl Fernández. Pero el dominio en la carrera principal fue notable. Claro, con tan abrumador andar y con las fichas en su poder, los de Noale podrían estar felices a la espera de la conquista del Mundial. Pero hay un dato para nada menor, el único que puede indigestar a Aprilia es un tal Marc Márquez. El campeón y su Ducati son algo así como el Llanero Solitario y Silver, su caballo. Sin dudas, peor rival no podía tocarle a la armada de Aprilia.
Los de Noale continuaron con su dominio en el primer día de actividad del GP de Australia, que por última vez se disputa en Phillip Island (desde 2027 se hará en las calles de Adelaida). Las cuatro Aprilia (las dos oficiales y la dupla del satélite Trackhouse) se metieron adelante y ocupar el primero, segundo, cuarto y quinto lugar. ¿Quién rompió la hegemonía? Y, claro, el Llanero Márquez, quien fue tercero. Delante de todos se metió Bezzecchi, después de una insólita maniobra que generó una tempranera roja al llevarse por delante a Álex Márquez en un incidente que, según los comisarios, no mereció sanción.
El de Rimimi debió cambiar de moto porque la que impactó contra la Ducati del Gresini terminó con parte de su carenado volando por el aire. Bez, quien viene de ganar en Indonesia y cortar una sequía de nueve Grandes Premios sin triunfos, marcó 1m26s775 para quedarse con lo mejor del viernes. En buena parte de la práctica, era un duelo entre Bezzecchi y Márquez. Hasta que en el final apareció Raúl Fernández con la Aprilia del Trackhouse para meterse segundo, a 72 milésimas del italiano. El español llegó con un dedo de su mano derecha fracturado tras el incidente del sprint de Indonesia y, como si fuera poco, se fue al piso en el primer entrenamiento libre.
Marc finalmente fue tercero, a 126 milésimas de Bezzecchi, pero mostró tener ritmo y velocidad. El de Cervera, quien llegó a Phillip Island como escota, a dos puntos, de Jorge Martín en la tabla de posiciones es candidato para la pole y la carrera. Aunque todo lo visto en el primer día puede caer en saco roto si el pronóstico que anuncia lluvia para sábado y domingo se cumple.
Detrás de Márquez se ubicaron Ai Ogura (compañero de Fernández) y Martín, quien, como viene haciendo en las últimas carreras, arranca los fines de semana con tranquilidad, sin apurar más de lo necesario.
Así está plantada la recta final del Mundial, con Aprilia en tándem para que el título viaje a Noale y con Márquez solo. El resto de las Ducati faltaron a la cita, al menos en el viernes de Australia. Álex Márquez fue sexto y desde ahí hay que ir hasta el décimo para encontrar a Fabio Di Giannantonio (Enea Bastianini, Pedro Acosta y Diogo Moreira completaron los diez que avanzaron directo a Q2).
El panorama para el campeón es desfavorable, porque deberá luchar contra cuatro rivales que, si trabajan bien como pidió Massimo Rivola, el director de Aprilia, en la reunión de Australia tras el tiro en el pie que se dieron en el sprint de Indonesia, tienen las de ganar. Pero Márquez sabe de estas batallas y tiene el cuerpo muy curtido ya. Sabe que dependerá de ser el más rápido de todos y la pista de Australia es de las que favorecen su manejo. Habrá que ver con lluvia, porque ahí será barajar y dar de nuevo.
