El campeón fue el más rápido y el de Aprilia se tuvo que abandonar la práctica por los dolores en su muñeca fracturada. ¿Podrá continuar Matinator la 19ª fecha de MotoGP?
Los ojos de todos estaban puestos en el box de Aprilia en el primer día de actividad del GP de Malasia, 19ª fecha de MotoGP. Jorge Martín, con su muñeca derecha fracturada seis días atrás durante el sprint de Australia, estaba vestido con su moto y listo para subirse a la máquina de la casa de Noale. Las muestras de dolor eran elocuentes y necesitaba de ayuda para ponerse o quitarse el guante derecho y abrocharse el casco. Cada movimiento que dio el campeón de 2024 durante el primer día era seguido con atención por todos. ¿Podría, aguantaría, soportaría? Del otro lado, Marc Márquez, quien lidera el Mundial con diez puntos de ventaja sobre Martín justamente después de aquella caída del madrileño en Phillip Island.
Martín logró completar una docena de giros en el primer entrenamiento libre, pero no pudo hilvanar más de dos en cada salida. La molestia por la fractura del radio no le permitía dar ni tan siquiera tres giros, mientras el líder de MotoGP dominaba la sesión con su Ducati. Terminada la FP1, Ángel Charte, médico de la categoría, volvió a revisar a Martín y lo habilitó a continuar por el resto del fin de semana. Paolo Bonora, jefe de Aprilia, aseguraba que el objetivo sería tratar de meter una vuelta que le permitiera conseguir un boleto directo a Q2 en la práctica.
Nada de eso ocurriría. El esfuerzo del entrenamiento libre le pasó factura a Martín. Apenas tres giros logró completar en la sesión de práctica, con uno de velocidad. Y hasta a punto estuvo de irse al suelo, salvando la caída a puro talento, pero también, con más carga sobre esa muñeca fracturada. Martín volvió a su box, se sentó en su sillón, charló con los ingenieros y se fue raudo a la oficina instalada en la parte trasera. Hasta allí llegó, otra vez, Charte. Esta vez, el médico de la categoría lo paró y fue elocuente en el gesto que hizo al explicarle al equipo que el madrileño no volvería a salir. Eso sí, la decisión fue la de pararlo solo por lo que faltaba de la práctica para que descansara y volver a salir este sábado. ¿Si Martín no estuviera peleando el campeonato, Charte le hubiera dado el apto?
Casi como si el diablo hubiese metido la cola, en el mismo momento en el que Martín guardaba el casco para cerrar su viernes, Márquez se fue al piso. El campeón perdió el control de su Ducati en la 15ª curva y terminó en el suelo. El golpe no pareció haberle generado ningún problema, más allá de los daños de su moto. Con la Desmosedici maltrecha y por un camino interno, en medio de los autos, Márquez llegó a su box y se subió a la segunda Ducati.
Casi en un calco de su descomunal clasificación de Australia, el siete veces campeón de MotoGP salió con la segunda máquina de la casa de Borgo Panigale y clavó el 1. Marc frenó el reloj en 1m57s000 y aventajó a su hermano Álex por 109 milésimas. Ai Ogura finalizó tercero con la Aprilia del Trackhouse, a 167. Marco Bezzecchi, el compañero de Martin y con chances lejanas de ser campeón (está a 50 de Marc) finalizó sexto.
Un Mundial que prometía un final vibrante y cabeza a cabeza parece empezar a tornarse para el lado de Márquez en una batalla que se transformó en desigual por el error de Martín en Australia. Si ímpetu por tratar de vencer al rival en la pista lo llevó a exigirse de más en Phillip Island, pisar un piano y terminar con la muñeca rota. Cerró la práctica antes de tiempo, último y a 2s670 de Márquez. Este sábado, el de Aprilia deberá forzar mucho su mano para tratar de conseguir uno de los dos últimos boletos para la Q2. A las preguntas sobre si podría aguantar el dolor, terminado el viernes malayo se le sumó una más fuerte: ¿seguirá? Seguramente la segunda práctica libre que abrirá la acción de Moto2 de este sábado será el momento en el que Martinator apretará más y buscará realizar varios giros consecutivos para saber si está en condiciones de sostenerse en la extensión de una carrera. Parece difícil.
