Las horas en el agua se le acumulan de a montones. Los tiempos libres aparecen, justamente, a cuentagotas. Sin embargo, Agostina Hein se hace espacios para despejarse, al menos un poco, de la natación.
En la extensa entrevista exclusiva con ESPN.com, la joven de 18 años, presente y futuro de la natación argentina, viaja a través del sonido de su amplia colección de vinilos, bucea por su vínculo con las redes sociales, cuenta la detalle sus tatuajes y profundiza sobre las mujeres en el deporte y la sociedad argentina.
"Para un deportista de alto rendimiento es muy difícil tener una vida fuera del deporte. Cuando yo cambié de escuela presencial a escuela virtual me impulsaron a seguir viendo a mis amigas, a seguir teniendo una vida social, porque te desencierra de ese entorno que muchas veces frustra, entonces esas escapadas están muy buenas", dice Hein.
Y amplía: "Cuando llego a mi casa soy Agos, la que tiene 1.000 discos de vinilo y escucha música, la que está con sus perras, la que llama a sus amigas. Mi papá y mi mamá son los que me ayudan a entender que tengo 18 años y que no pasa nada si me pierdo algunas cosas. Soy fanática de la música y la llevo siempre conmigo. Me puse triste por la muerte del Indio. Siempre trato de tener esas escapadas de ser Agos y no Agostina Hein".
La colección de vinilos de Agostina Hein
La mención a los vinilos no pasa desapercibida, especialmente por su edad. Invitada a elegir los que más disfruta, acepta: "Machine Head de Deep Purple, que tiene Highway Star y Smoke on the Water ocupa el Top 1, está en primer lugar por lejos. Tengo todos los de The Beatles, tengo de Pink Floyd, Led Zeppelin, AC/DC, Kiss, son un montón. Lo que más escucho es rock internacional". Incorpora, también, bandas nacionales: "Soy muy fanática de Soda Stereo, los amo, me encantan desde muy chica y fui a ver el espectáculo Ecos con mi mejor amiga. Me gustan mucho el Indio Solari, Ciro y los Persas, y otros más juveniles".
Agostina Hein y su vínculo con las redes sociales
Si bien la música es su desconexión del entrenamiento, Agostina suele estar activa en redes sociales, aunque con límites claros y sin excesos. El antecedente de Delfina Pignatiello, quien se retiró de la natación competitiva a los 22 años tras sufrir un aluvión de críticas despiadadas tras su actuación en los Juegos Olímpicos de Tokio, es inevitable en la charla.
Hein cuenta cómo lo vive: "Lo tomo con bastante tranquilidad, aunque a veces de tantos mensajes tengo ganas de revolear el teléfono porque a los únicos que me importa contestarles es a mi papá, mi mamá y a mi equipo. No puedo responderles a todos y les pido perdón a mis amigos porque quiero pero no puedo contestarles por la gran cantidad que recibo. No me llegan tantos comentarios negativos, no tengo tanto hate en las redes, pero sí muchos que me dicen 'che, piba andate de este país' y yo no me quiero ir, no me voy a ir, eso es lo que alguna gente no entiende".
Y detalla: "A veces me enloquece el tema de los seguidores y de la exposición, pero trato de tomármelo con calma: llegar a mi casa y no estar enloquecida con las redes, eso ayuda mucho. Duermo con el teléfono en la cocina, no me lo llevo al lado de la cama. Eso me lo inculcaron mis papás y me ayudó mucho porque si no entrás a verlo ante cada mensaje. Entonces, tenerlo lejos te da una tranquilidad terrible. Por suerte lo manejamos muy bien".
Las mujeres en la sociedad y el deporte en Argentina, según Agostina Hein
Entre los posteos y las historias que sube a su cuenta de Instagram, no solo muestra su actividad deportiva. También, su compromiso social, como su apoyo al movimiento 'Ni una menos'. "Me angustia mucho porque yo quiero salir en Campana y estar tranquila, pero muchas veces no lo estoy. Me pasa cuando me gritan en la calle, que me quedo angustiada. Siendo hija única y única mujer, la preocupación es el doble. Espero que en algún momento la sociedad pueda cambiar, hacer un clic. Hoy estamos todos locos. Pensar en el otro va a hacer que la sociedad cambie y que todos estemos bien con todos", desarrolla Agostina.
Su aguda mirada se expande hacia el rol de la mujer en el deporte: "En natación tenemos un equipo de mujeres muy consolidado. De hecho, la mayoría de las plazas para los Odesur las ocupamos mujeres. Eso nos abre una puerta muy buena. A su vez, en un deporte individual y totalmente amateur cuesta mucho visibilizar todo el trabajo que hacemos. Junto a un montón de deportistas que pasaron antes pudimos demostrar que nos esforzamos muchísimo más que otros. Por suerte, tengo gente que marcó mi camino, como por ejemplo Paula Pareto que es una superreferente, en lo deportivo y en lo personal. Fue la primera mujer argentina en ganar un oro olímpico y eso no tiene precio. Las mujeres que siguen marcando mi camino, como mi mamá, mis amigas y mis compañeras, hacen que yo quiera ir por más y que quiera demostrar de qué estamos hechas y que estamos a la altura de todo".
Los tatuajes de Agostina Hein, marcados por los Juegos Olímpicos
Con solo verla salir a respirar mientras nada pecho, resaltan los anillos olímpicos tatuados cerca del hombro izquierdo. Esa marca en la piel, una de tantas, tiene un significado muy especial para ella: "El tatuaje de los anillos olímpicos representa el mayor logro de toda mi vida. Tengo el 136, el número de orden en el que clasifiqué a los Juegos de 2024, fui la última de la lista. Después, mariposas, unos pececitos koi que representan la perseverancia, un tocadiscos con una flor, la tortuguita de Nemo -que me causa mucha ternura- y las patitas de mis perras -que las amo y siempre las llevo conmigo-. Mi papá me dijo que hasta los 18 no me tatuara más. Y ahora le digo algo nuevo que quiero hacerme y no le gusta mucho. Trato de buscarles siempre un significado a los tatuajes, me encantan. Después de cada competencia, mi tatuadora me llama, me pregunta cómo me fue y siempre le mando fotos de los tatuajes".
-¿El próximo tatuaje más importante puede ser el de una medalla olímpica?
"Ojalá que sea así. Trabajamos todos los días para eso. Tengo hambre de una final y tengo hambre de una medalla. Si me tiro a una final, voy a querer ganarle a quien sea que tenga al lado, más allá de que me ganen o sean mejores que yo. No le debo nada a nadie, así que no hay por qué tenerles miedo. Ojalá pueda tatuarme una medalla, sería el mayor logro de toda mi vida".
La herencia paterna de los discos, la lucha por sumar más tatuajes, el camino que le marcan su madre y otras mujeres a las que admira, la tranquilidad para no cruzar límites en el uso de las redes sociales. Así, Agostina disfruta y atraviesa su tiempo libre mientras sueña con más récords, medallas y participaciones destacadas en los Juegos Olímpicos.
