España dio un paso firme rumbo a una posible organización del Mundial de Rugby 2035, luego de confirmar oficialmente su candidatura para albergar el evento más importante del rugby internacional. La noticia llegó por parte del presidente de la Real Federación Española de Rugby, Carlos Hansen, quien anunció la decisión en un mensaje difundido a través de los canales oficiales del organismo. La noticia se da en un contexto de fuerte competencia, con varios países ya posicionándose para quedarse con la sede.
El calendario de la Copa del Mundo ya tiene definidos sus próximos anfitriones: Australia recibirá el torneo en 2027, mientras que Estados Unidos será sede en 2031. Con la mira puesta en 2035, World Rugby manifestó su interés en que el certamen regrese al continente europeo, lo que abre una oportunidad concreta para España, que busca aprovechar el crecimiento sostenido del rugby en el país y su infraestructura deportiva.
Sin embargo, el camino no será sencillo. el país ibérico deberá competir con candidaturas de peso, como una posible postulación conjunta de Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, además del regreso de Japón, que ya fue anfitrión en 2019. A su vez, Italia también manifestó su interés en organizar el torneo, con el antecedente de haber quedado fuera en intentos anteriores, mientras que Sudáfrica evalúa volver a la carrera tras no haber sido sede desde 1995.
En Sudamérica, también se analiza una candidatura regional encabezada por Argentina, junto a Uruguay, Chile y Brasil, lo que sumaría aún más competencia al proceso de selección. En este contexto, España aparece como una opción sólida dentro de Europa, apoyada por el crecimiento del rugby local y la experiencia organizativa en grandes eventos deportivos.
“Queremos cambiar, seguir creciendo y dar un salto de calidad”, expresó Hansen, quien confirmó que la federación ya trabaja activamente para presentar un proyecto competitivo. Con la ilusión de albergar por primera vez una Copa del Mundo, España se suma oficialmente a una carrera que promete ser intensa y estratégica, con el foco puesto en 2035 y en el futuro del rugby global.
