En Florencia, ciudad milenaria de la Toscana italiana, existen tradiciones que van mucho más allá del deporte. Algunas mezclan historia, orgullo barrial y una identidad que atraviesa siglos. Allí aparece la figura de Enrico Ferrara, jugador del Firenze Rugby 1931 en la Serie A (segunda división italiana) y, al mismo tiempo, figura en una de las competencias más salvajes del mundo: el Calcio Storico Fiorentino.
Ferrara no es un participante más. Es referente de los Rossi (rojos) de Santa Maria Novella, los vigentes tricampeones que se quedaron con cinco de las últimas siete ediciones. Además, el medio scrum fue MVP del torneo 2025, consolidándose como uno de los nombres más respetados de esta disciplina que mezcla fútbol, rugby, lucha y tradición renacentista.
Para un fiorentino, participar de este juego que nació en 1530 trasciende cualquier trofeo. "Significa entrar de manera indeleble en la historia de la ciudad. Es participar en algo que se hace desde el 1500 y que representa el espíritu indomable de Florencia. Es una emoción única que te queda en el corazón y que muy pocas personas en el mundo pueden decir que vivieron", le contó a Scrum.
La vehemencia del juego es parte de su historia y de su esencia. Durante 50 minutos sin interrupciones, los jugadores pueden golpearse mientras intentan avanzar con la pelota. "Es un juego con un alto riesgo de lesión, incluso grave, porque podés golpear al rival de cualquier manera y con las manos desnudas. Si pensás que dura 50 minutos seguidos, entendés que los golpes que recibís pueden ser muchos. El riesgo es alto, pero la satisfacción es aún mayor".
Para Ferrara, el hecho de jugar al rugby fue una herramienta fundamental para destacarse en ese campo de batalla. "Me ayudó muchísimo, sobre todo por el rol que tengo en el campo, donde debo usar mucho la pelota y tacklear en defensa. Además estoy acostumbrado a impactos, colisiones y golpes inesperados".
Y aunque los deportes parecen distintos, él ve una conexión profunda. "La mayor similitud es el sentido de pertenencia y fraternidad con tus compañeros. En el rugby tenés que estar listo para defender a tu compañero y apoyarlo; en el Calcio Storico eso sucede incluso de una manera más visceral".
Qué es y cómo se juega el Calcio Storico Fiorentino
El Calcio Storico Fiorentino es uno de los deportes más antiguos y brutales del planeta. Su origen se remonta al siglo XVI, cuando nobles y soldados jugaban en las plazas de Florencia en partidos que mezclaban balón, lucha y estrategia militar.
Actualmente se disputa cada junio en la Piazza Santa Croce, donde se construye una arena de arena rodeada por tribunas. Participan cuatro equipos que representan a los barrios históricos de la ciudad: Rossi (rojos) de Santa Maria Novella, Azzurri (azules) de Santa Croce, Bianchi (blancos) de Santo Spirito y Verdi (verdes) de San Giovanni.
Cada equipo cuenta con 27 jugadores y el objetivo es llevar la pelota al fondo del campo rival para marcar una "caccia" (gol). Sin embargo, el camino hacia ese punto suele ser una batalla campal: se permiten golpes, tackles y peleas mientras la redonda sigue en juego y va de mano en mano. Son 50 minutos, sin interrupciones.
Ferrara ocupa un rol clave dentro del campo y que tiene mucho que ver con su posición en el rugby: "Siempre jugué de medio scrum, aunque alguna vez también lo hice como wing o centro. En el Calcio Storico juego como mediano o terzino, posiciones que se encargan tanto del ataque como de la defensa y que desarrollan la parte más jugada del partido".
El dominio reciente de su equipo convirtió al barrio en un símbolo de orgullo florentino. "Ganamos los últimos tres años seguidos, además de 2018 y 2019. Es una sensación increíble: es como ganar la Copa del Mundo, pero a escala de la ciudad. Llevar la victoria a tu barrio, que la gente te abrace y te agradezca... y ser un ejemplo para los chicos jóvenes del barrio. Es algo único que ni siquiera el rugby logró darme", afirmó.
Su momento más especial llegó en 2025 cuando fue nombrado como mejor jugador del torneo. "Fue una emoción inolvidable. Juego desde 2013 y recibir el premio después de tantos sacrificios fue una gran satisfacción. Además lo recibí en el Salón de los 500 del Palazzo Vecchio, donde se escribió la historia de Florencia. Para alguien que ama esta ciudad no tiene precio", contó.
El mensaje del guerrero de Florencia
Ferrara vive entre dos mundos: el del rugby moderno y el de una tradición renacentista que parece salida de otra época. Para él, el Calcio Storico es algo que todos deberían experimentar: "Si tienen la posibilidad de ver el Calcio Storico en vivo, háganlo. Es un evento que se les quedará grabado en la mente".
"Yo a los jóvenes florentinos les digo: dejen de perder el tiempo en los bares. Entrenen, abracen la vida del guerrero y jueguen al Calcio Storico. Pueden entrar en la memoria de la gente y vivir emociones únicas que no se pueden experimentar de ninguna otra manera".
En una época dominada por el deporte moderno, Enrico Ferrara representa algo diferente: un jugador que pasa del rugby a un ritual centenario donde la gloria no solo se mide en títulos, sino también en historia, orgullo y legado. Y en Florencia, la milenaria ciudad de la Toscana, su nombre ya empieza a formar parte de esa leyenda.
El espectacular momento de Italia con Gonzalo Quesada y sus referentes en el rugby
Mientras escribe su historia en el Calcio Storico y se prepara para una nueva edición del juego, que será en junio, Ferrara mira con atención la transformación y el salto de calidad que está teniendo Italia bajo la conducción del head coach , Gonzalo Quesada.
Al 9 florentino, que creció viendo a Alessandro Troncon y Justin Marshall y admira a dos internacionales como Antoine Dupont y Cobus Reinach, hoy le gusta también seguir de cerca lo que hacen Alessandro Fusco y Stephen Varney con la camiseta de la Azzurra, con el plan de juego y la impronta del entrenador argentino.
"Creo que la selección empezó este proceso hace años y con Quesada finalmente está encontrando la forma de explotar todo el potencial que tiene este grupo. Digamos que la orquesta ya existía desde hace tiempo, pero ahora tenemos un director que logra que todos toquen de manera armoniosa", opinó Ferrara.
